Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Javier Rioyo

VAMPIROS DEL SUR

Esos seres solitarios, errantes y enfermos de eternidad no parecen criaturas del Sur. Los vampiros nos llegaron del Norte, de los fríos, las nieves, los inviernos y la vegetación rampante por los castillos del centro o del norte de Europa. Sin embargo he vuelto al mundo de los vampiros, de los fantasmas, de los seres fantásticos por una novela que vino del calor. El sevillano adoptivo, el manchego, Juan Antonio Maesso acaba de publicar una novela vampírica que transcurre en los calores sevillanos, en esa hermosa ciudad que nunca había imaginado tan inquietante. La novela se llama Simón y Sophie. La condena del vampiro. Sus extraños seres transitan por una ciudad que “cuando llueve nada, y cuando hace sol todo apesta” es un buen escenario para los vampiros de nuestro tiempo. Hasta los murciélagos del Alcázar me parecen más inquietantes después de leer su novela.

Este amante de la belleza, del misterio, seguidor de Nosferatu, del doctor Caligari, Sheridan Le Fanu, Robert Graves, Poe, Lovecraft o Borges, con su novela ha conseguido varias cosas en éste lector: las ganas de escuchar El holandés errante y el deseo de volver a las lecturas de la literatura fantástica. Los maestros Bioy y Borges hace ya muchos años que nos hicieron comprobar lo rico y amplio que es el mundo de la narración fantástica. Volvía a su antología, volvía a los cuentos largos, los muy cortos, algunos tan genialmente inquietantes como ese relato de Thomas Bailey Aldrich, llamado “Sola y su alma”: “Una mujer está sentada sola en una casa. Sabe que no hay nadie más en el mundo: todos los otros seres han muerto… golpean a la puerta”.

Fascinante mundo con libros clásicos, de autores tan seriamente crédulos como ese, para mí desconocido, Don Agustín Calmet, del que buscaré su Tratado sobre los vampiros. Un género, el fantástico, que supo seducir a algunos de los mejores narradores del siglo XIX, del XX y que lo seguirá haciendo en el XXI. Ya lo decía una de las grandes escritoras americanas, Edih Wharton, una de las que mejor se supo acercar a los fantasmas, en los que no creía pero la daban miedo. Como aquellos de las brujas y los gallegos.

También fue la querida, admirada, Wharton la que aseguró que a los fantasmas tampoco le hacían falta algunos de sus tópicos, que “a los fantasmas no los aleja la aspiradora o la cocina eléctrica sino el ruido y el apresuramiento; lo que el espectro necesita no son pasadizos y puertas ocultas detrás de los tapices, sino continuidad y silencio”. Yo creo que a los vampiros les pasa lo mismo. Al menos yo he disfrutado con estos vampiros al sol de Sevilla. Y me ha dado una incontenible sed. Menos mal que está inventado el bloody Mary, algo es algo.

[Publicado el 31/5/2007 a las 17:16]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (30)

  • No voy a entrar a valorar su novela (aunque me cuesta trabajo retenerme).Sólo un par de cosas.
    1º.- En las primeras páginas del libro, antes de empezar la novela propiamente dicha, se indica que la fotografía de la cubierta es ua imagen de Sevilla nevada del archivo de Nicolás Salas, ¿dónde está dicha imagen?
    2º.- Después de leer literalmente: "lo hecho (sic) de menos", como podría seguir leyendo esta novela, carente absolutamente de estilo literario.

    Comentado por: jose el 16/7/2007 a las 14:19

  • Juan Antonio Maesso:

    Se me ocurrió entrar a ver... Y, efectivamente, me ha contestado. Y en el tono en que sería esperable que lo hiciera quien se encuentra por encima de disputas inútiles. Cuánto lo celebro. Buscaré su novela (vivo lejos de la ciudad y mal comunicado: encontrar su novela supondrá una interesante aventura, aunque no un imposible). No soy lo que se dice un 'crítico'. Vd. tiene más experiencia que yo, no le quepa duda. Pero no quiero achicarme. Le daré mi opinión encantado. Y acepto gustosamente ese diálogo (temo que sólo sea yo el mayor beneficiado), aquí o dónde sea (al clickear en su nombre no me sale nada inteligible; y soy un ignorante en este mundillo de la informática).
    Un cordial saludo.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 04/6/2007 a las 02:05

  • Perdón,... substancioso, joder...

    Comentado por: Juan Antonio Maesso el 02/6/2007 a las 11:44

  • Buenos días, señor Grifo:
    Le agradezco sus disculpas, pero no es para tanto, sinceramente. No pasa nada. Lo que le agradezco aún más es que haya decidido leer la novela. Cuando la haya terminado, tanto si le gusta como si no la aguanta, estaría encantado de poder leer sus comentarios.
    Y no desconfíe de la capacidad de invención que llevan en sus genes los vampiros para poder alimentarse. A ellos no les está vedado nada. Esa es su naturaleza. Alguien dijo una vez que bajo la piel de cada hombre hay un vampiro, y no en el sentido volteriano, que también, ¿para qué negarlo?
    Si lo desea, podemos seguir dialogando, o a través de este blog o por el medio que usted prefiera. Tengo la impresión de que ese posible diálogo podría ser subtancioso.
    Gracias por su tiempo. Nos vemos.

    Comentado por: Juan Antonio Maesso el 02/6/2007 a las 10:40

  • @ Juan Antonio Maesso :

    Se ha dado un malentendido: La frase en cuestión, tal como venía citada, parecía incorrecta. Y, además, con una clase de incorrección que me resulta especialmente molesta al oído; y que no acepto por el tipo de corrupción que supone. De modo que, de ser editor, rechazaría (tendería a rechazar) la prosa de un autor que no construyera decentemente una frase relativa (no soy Ricardo Senabre -no me importaría saber la cuarta parte que él-; pero tengo mis manías). Y no hay más. Y no lo hay porque no hay mala intención por mi parte.
    Me siento, eso sí, aliviado al pensar que se trataba sólo de una apariencia, y que el texto original carece de todo error como cabe esperar. Y le pido disculpas si mi tono le hubiera resultado ofensivo. Prometo leer su novela con el más vivo interés. Su descubrimiento va unido al final de mis intervenciones en este blog.
    Pero permítame que dude de la estabilidad de los vampiros en el verano sevillano. Incluso que dude de la posibilidad de los vampiros en la actualidad, debido a las escasas garantías higiénicas del consumo de la sangre en nuestros días. Le dejo ese enigma.
    Por lo demás, le saludo atentamente, le agradezco su respuesta; y le deseo una larga cadena de éxitos.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 01/6/2007 a las 22:58

  • Buscaré otros blogs para comentar y escribir. Ha sido un placer conoceros. Un saludo a todos, en especial a Lucia. Chao...

    Comentado por: el_portero el 01/6/2007 a las 17:07

  • No sé que me han hecho que no puedo subir textos largos. Quizás mis textos molesten aquí. No lo sé. ¿Alguien puede ayudarme?

    Comentado por: el_portero el 01/6/2007 a las 17:06

  • Cicladas permanece inmóvil, marmórea, ligeramente contorsionada.


    Comentado por: el_portero el 01/6/2007 a las 17:03

  • Aprovecho que han citado a don Paco, para dejar aquì un poema que habla de èl, de mì y de un zapato negro:


    A UN UMBRAL DE LA CALLE ZEBALLOS.


    En un umbral de la calle Zeballos
    alguien dejó un zapato de cuero negro,
    de mujer, casi nuevo, con un taco roto.


    Un solo zapato.


    ¿Qué hacía allí un solo zapato de cuero negro,
    de mujer, casi nuevo, con un taco roto,
    sentado en ese umbral,
    esperando, esperando...?






    Lo estoy subiendo a mi blog:
    http://premioparalucia.blogspot.com

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 16:58

  • A bueno, si me avala Umbral, no digo más.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 16:52

  • Lectora porteña:

    Yo entendì que cuando llueve nada (lo contrario de todo).


    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 16:51

  • "La noche que llegué al café Gijón" es el título que Umbral díó a un libro publicado en 1977, por la editorial Destino. Efectivamente en la frase el relativo no cumple la función de sujeto, pero Umbral no la está utilizando como frase dentro de un contexto, es al fin y al cabo el título del libro, y más que el título me atrevería a decir que es el comienzo prosódico del libro y Umbral omitió el "en" para no enfatizar la cacofonía "en", "que", "llegué". Sabemos que este autor se ha pasado media vida atacando a los descuidados literarios como Baroja, por lo tanto me parece raro que cometa ese tipo de errores, que además persisten en sucesivas ediciones del libro. De todas formas coincido con Pla en que Grifo es un maestro y por lo tanto tiene razón en lo que dice.

    Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 01/6/2007 a las 16:50

  • ¿Knudsen es sueco o mi eco?

    Enea:
    No me gusta leerte. Tus palabras inconexas son producto de drogas quìmicas y no de pensamiento genuino.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 16:49

  • La única ventaja que tiene el invasor es la mentalidad pacata y conservadora de quienes se aferran a normas rìgidas creada para disgusto de los hablantes.

    Si bien es cierto que el idioma inglés tiene reglas, también permite libertades. Puede leerlas en diarios, libros, revistas.

    Sin ellas la poesía carecerìa de sentido. `

    Todos escribiríamos: sujeto y predicado, sin alteraciones retóricas que si no lastiman el oído, son bienvenidas.

    La primera crónica en español, dicen que fue la escrita por Roberto Walsh en "argentino": "Operación masacre", y años después cuando un tal Truman Show Capote hizo lo propio con la novela "A sangre frìa" España oficializò el género, que luego copió el abuelito Garcìa Márquez y los periodistas pasaron a ser escritores de literatura masiva.

    Hace pocos días encontré una carta de Julio Cortázar, sobre "la tos de una señora alemana" y los puristas de cierto foro puntualizaron un error del mismo tipo del que señalas: faltaba un lo, creo. El sentido era perfectamente legible y muy argentino, no obstante.

    ¿En España no utilizan como recurso literario el de la palabra tácita?
    ¿Quien lo prohibe?

    "Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe S.A., Madrid:
    tácito,ta
    adj. Callado,que no se expresa formalmente,sino que se supone o sobreentiende.


    Como bien habrá notado, los argentinos somos orgullosos. Es un método de autodefensa. Ustedes hablan de avasallamiento del idioma por el inglés. Nosotros estamos tan aislados y lejos del bienestar del Norte que nos acorazamos en nuestra jerga, y nadie discutiría eso como error.

    Sé que prefieren leer literatura castellana, lo comprendo. Para ustedes es la mother tongue.

    Entienden los tangos con dificultad, por mucho que sepan el significado de las palabras lunfardas. El intento de una Academia del Lunfardo (creo que todavía existe) en Argentina, fue avasallado por nuestra realidad espasmódica. El lunfardo prescripto en las reglas cambió rápidamente y algunos poemas de Celedonio, por ejemplo, ya son completamente ilegibles hasta para los argentinos mayores de setenta años.

    Además, los extranjeros consideran al tango como triste, melancólico y para desafortunados en el amor y eso es falso, aun cuando hablan de la "percanta que me amuraste en lo mejor de mi vida". Sin conocer la motivación mal puede ponerse corsé al idioma.

    El tango es sensual, amoroso, busca el abrazo. El quejido es un arma de seducción del tanguero, no un lamento.

    Sería un absurdo escribir tangos en español, o en castellano neutro de América Latina.

    No tiene nada que ver con la idiosincracia.
    Imagínese si en Miami, un vecino le contará a usted que una "inglesa demente, tras ver el apartamento compartido sin siquiera un objeto insignificante (un alfiler) , comióse la cuerda para tender la ropa, la cual fue en el achuchón el objeto olvidado". Sobre todo, porque en Miami no existen vecinos ni sogas para colgar ropa.

    Seguiré escribiendo "la noche que..." con su permiso o sin él, salvo que alguno de los personajes que nunca utilizo, ya que no me dedico a escribir novelas todavìa, se presente como extranjero.




    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 16:47

  • “Cuando llueve, nada. Pero cuando hace sol todo apesta”.

    llueve, y si conoce el mar esa frase y esa coma es imposible.. no se nada cuando llueve, son gotas progfundas pero pozos pequeños.
    Le gusta la ortografía... Real Academia, un sillón vacío

    Y cuando hace soll los huesos de Colón dicen se comprobó que están en Sevilla... él y sus navegantes y Cádiz y el proletario de antaño... apesta... no sé.... antes era eso

    ortografía, perfecta.... en ruso no hay acentos, en árabe se escribe de derecha a izquierda.... y qué bello es decir el pensamiento
    ç
    Sillón vació


    Enea

    Comentado por: Enea el 01/6/2007 a las 15:01

  • El Castellano actual sufre una invasión incontenible por parte del Inglés
    siendo ... Reino, Islas , Bretaña... siemrpe intento no poner palabras en inglés cuando escribo en castellano, curioso otros ... Machado utilizaba en sus poemas Gay.. por qué...

    el pensamiento inglés o su lenguaje expresado en lenguaje formal dice que los cererbos en formol no piensan.... el italiano se deshace es como un faro, un camino largo ý la luz en alta mar.... Ulises.... Ulises gritaba...Colón dijo Tierra y se equivocó... un faro sólo si estás cerca de la tierra para que no te golpees un faro y una luz intensa increíbles dan luz pero no hay puerto... pero está la tierra

    Ulises

    Enea

    Comentado por: Enea el 01/6/2007 a las 14:58

  • Ahora me detengo en: "Cuando llueve nada, y cuando hace sol todo apesta” Acepto –con Grifo- que el sujeto es su antecedente “ciudad”. Pero yo me pregunto: ¿Quién nada?. Porque al no haber una coma: "Cuando llueve, nada. " Ese "nada" es el verbo (nadar) de la oración subordinada; no es lo contrario de "todo". Lo correcto –yo creo- sería: “Cuando llueve, nada. Pero cuando hace sol todo apesta”. (A menos que se trate de una oración coloquial. Pero esto es otro tema.)

    Comentado por: Lectora Porteña el 01/6/2007 a las 14:15

  • Sobre si existen o no existen los vampiros en Sevilla, que cada cual lo decida, estimado Sr. Grifo. Si fueras tan amable y dedicaras algo de tu preciado tiempo en leer la novela, lo mismo cambiarías de opinión. Aunque, en mi opinión, si existieran realmente, lo mismo saldrían huyendo, ululando, pues no está el patio para tirar cohetes.
    En cuanto a la frase que criticas, la he sacado de El Anticristo de Joseph Roth, y se refiere a Polonia (es un juego literario). La frase va en cursiva y Simón comenta que la lee en un periódico, y dice así el párrafo:
    Me senté en una mesa apartada de la ventana, en el último rincón de uno de los bares con historia que quedaba en esta ciudad en la que "cuando llueve, todo nada, y cuando hace sol, todo apesta", leí una vez en algún periódico...
    Por último, te aconsejaría, que si te da por venir a Sevilla no pasees por el barrio de San Bartolomé. Podrías encontrarte con sorpresas...

    Comentado por: Juan Antonio Maesso el 01/6/2007 a las 13:40

  • Grifo, ¿puede aclarar esto?: "La noche que llegué al café Gijón" Parece ser que "que" hace la subordinada adjetiva:
    La noche (suj. de la oración) "que llegué" (subordinada adjetiva, pues reemplaza a "aquella": "La noche aquella") Sigue: "...al café Gijón" (Compl. circ. de lugar) O sea: "La noche aquella llegué al café Gijón". parece ser gramaticalmente correcta: "La noche": sujeto. "aquella": modificador directo de "noche". "llegué": verbo. "al café Gijón":complemento circ. de lugar. 2) Por otro lado, si digo: La noche "en" que..." parece ser que hace una subordinada adverbial (de lugar) Gracias Grifo.

    Comentado por: Lectora Porteña el 01/6/2007 a las 13:31

  • Javier,tienes mucha suerte de leer todo lo que quieres y por lo que se ve tienes tiempo, eres muy rico. Talvez los que podeis viajar y pasar de Sevilla a Bilbao, o Cuenca ignorais lo triste que lo pasan los que no se mueven de su ciudad, ni de la casa de su papa o mama. Esos solo encuentra su diversión predilecta escribiendote y ayudandote a escribier el proximo articulo.Por lo que veo no has leido "La Guerra de Andres" de Francisco Moreno, y sabes porque se que no la has leido, porque no la a Editado una Editorial importante, esas que te manda el ejemplar con un talón, para que le hagas el comentario y aparecer en una revista o en el suplemento del País. Un saludo. Salud

    Comentado por: Antonio Corbalan Sanchez el 01/6/2007 a las 12:42

  • " Folino: Efectivamente: La noche en que llegué.
    Y eso es así debido a que el relativo no cumple el papel de sujeto de su frase sino de complemento circunstancial; por lo que necesita esa preposición 'en'.
    ¿Reglas? Un lenguaje consiste en una serie de reglas. El Inglés tiene tantas como el Castellano; una gramática tal vez más fácil; y un vocabulario bien difícil de usar.

    @HJorgeV: Cierto: tendría que tirar media biblioteca. Aunque depende de las épocas. El Castellano actual sufre una invasión incontenible por parte del Inglés. El purismo no me resulta atractivo. Pero sí, en cambio, el respeto a las reglas de un idioma cuando suponen ventaja respecto al invasor. Nuestra construcción relativa es más detallada y exacta que la inglesa, de la que hemos importado esa: 'noche que llegué...', etc.
    Saludos.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 01/6/2007 a las 12:04

  • DIETA BLANDA.

    Caecus es un vampiro exquisito, un gourmet, disfruta seleccionando a su presa, imaginando

    Comentado por: desde la porteria el 01/6/2007 a las 11:49

  • Grifo maestro !!!

    Comentado por: albert pla el 01/6/2007 a las 10:56

  • Estimado Grifo:

    Entonces va a tener que venir a ayudarme a derrumbar ¡media biblioteca!
    (Tal vez sólo un cuarto. Aunque razón no le falta a usted.)

    Aquí una vieja canción con 'la noche', para variar un poco:

    La última noche que pasé contigo
    No pude hacer nada me quedé dormido...

    http://www.youtube.com/watch?v=akEIBoFZfZw

    (Perdón esta es otra "La última noche". Aquí la versión a la que me refería, de los tiempos de Ñangué:

    http://www.youtube.com/watch?v=-mgrKZqsjAI

    Saludos


    Comentado por: HjorgeV el 01/6/2007 a las 08:36

  • la noche que... trought...
    Enea

    Comentado por: Enea el 01/6/2007 a las 01:34

  • ¿La noche en que llegué?



    Ahora veo, por qué los chicos jóvenes no leen.
    Sienten aversión por tanta regla.

    En el idioma inglés no existen censores del disparate y eso es tan sano...

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 01:08

  • ¿Qué tiene de incorrecto "la noche que llegué al Café Gijón"?

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 01:07

  • el portero: porque todos seremos spam, algún dìa no lejano.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 01/6/2007 a las 01:05

  • Hola, Javier. Qué solo está hoy el cyberespacio. A tono con el artículo, cabría decir: Qué solos se quedan los muertos..., etc... Creo que todo el mundo está durmiendo todavía tras la resaca de la presentación del Boomeran.

    Bonito artículo éste, aunque lo del vampiro en Sevilla de Juán Antonio Maesso parece un tanto inverosímil. ¿Cómo se va a mantener un vampiro en agosto, en Sevilla, sin que le salgan los gusanos por los ojos...? El vampiro, como es sabido, necesita frío y una humedad establecida. En el clima de Sevilla, los vampiros se agusanan en pocas horas. Por eso no hay vampiros en Sevilla.
    Por otra parte, en la frase de Maesso citada: *una ciudad que “...cuando hace sol todo apesta”*, si el 'antecedente' gramatical es 'ciudad' (y así parece), la construcción es tan incorrecta como aquélla, célebre, de 'La noche que llegué al café Gijón' (¿o era el día...?).
    Si fuera editor, no editaría la prosa de un autor que no sabe cómo construir una frase relativa, por muy bien que me cuente la historia. La competencia es así de feroz.
    Por lo demás, su artículo parece más interesante que la novela que nos ha citado.
    Saludos y esplendor.

    Grifo

    Comentado por: Grifo el 31/5/2007 a las 23:57

  • Hola, el sistema me identifica como Spam si escribo un mensaje de varias líneas. ¿Por qué?

    Comentado por: el_portero el 31/5/2007 a las 22:35

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres