El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
miércoles, 20 de agosto de 2008
PERDER, TAL VEZ GANAR
El que pierde gana. Saber perder. Más vale honra sin barcos. La estética del perdedor. Qué manera de perder. Lo importante es participar. Más se perdió en Cuba. Sólo es un juego… hay muchos lugares comunes para engañar al perdedor, para domesticar al cabreado. Ayer me sentí perdedor, nada nuevo bajo la sombra. La diferencia fue el grado de derrota. Una derrota sin paliativos, sin excusas, sin fisuras, sin salidas. Una de esas derrotas que hacen que los demás te tengan pena, piedad, conmiseración, caridad y buenas palabras. Una derrota justificada. Una manera de palmar que no se arregla ni con escépticos cánticos. Está claro que hemos perdido, que hemos perdido casi siempre, que llevamos una vida perdiendo y que si tuviéramos más vida conoceríamos más derrotas. Así es, al menos así es cuando un equipo te marca en tu propio campo seis goles, seis. Como seis toros bravos, como seis cornadas, como seis puntillas, como seis caminos al matadero… Pues no me gusta. No lo llevo deportivamente. No lo asimilo, ni lo distancio, no me gusta, no me hace gracia, no lo llevo bien y no me gusta que me hagan bromas. Ni aunque las haga -digo, es un decir- Serrat. Y mucho menos si las hace uno de los nuestros -digo, es un decir- Sabina. Una derrota como la del Barcelona en el campo del Manzanares, contra mi equipo, es una patada en el orgullo que nos queda, en nuestra arbitrariedad, en nuestro ser infantiles y querer que gane el mejor, siempre que sea el nuestro. Yo, de un equipo con fama de tantas derrotas, sólo conservo la memoria de tantas tardes de gloria, de dignidad, de valentía o suerte. Porque eso sí, lo importante es ganar. Ganar como sea, con trampas, penaltis, fallos arbitrales o cualquiera de esas otras maneras de saber ganar, aunque sea con trampas.
Pues eso. Que lo pasé mal. Pero porque estaba rodeado de civilizados amigos, comprensivos, cultos, refinados y elegantes seres humanos. Unos falsos. Ninguno, ni uno de los cercanos/as era del Atlético de Madrid. Tuve que soportar bromas, solidaridad, falsas palabras, consuelos. Al menos Juan Cruz, no me quiso consolar, no considera nada a los míos, pero supo no festejar de manera ineducada la media docena de goles. Unos más goles que otros, la verdad. Lo agradecí, porque no me fío de esos gestos de los ganadores. Tampoco de los neutrales. En eso soy como un poeta social. Nosotros somos quiénes somos, basta de historia y de cuentos. Y hoy soy un cabreado perdedor. No me consuela una derrota así ni aunque la liga la pierda el Real Madrid.
Lo siento por mí. Pero lo siento más por un niño, por un apasionado de seis años, por un seguidor del Atlético que se llama Lucas. Por ese niño que hoy sabe más que ayer lo que es sufrir. Y mañana sabrá, un poco más que ayer, lo que es ser humillado por la mayoría de los chicos de tu clase que no son de tu equipo. En fin, que lo siento, por mí y por todos mis compañeros. Ánimo Lucas, conoceremos el placer de ganar… espero.
[Publicado el 21/5/2007 a las 19:19]
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 22/5/2007 a las 18:23
JR: Debe ser difícil moverse entre los mundos del "malvado" Polanco y el delincuente de Gil y Gil, afortunadamente fallecido. ¿O es que ahora va a ser una magnifica persona por estar muerto?
Comentado por: Adrian Vogel el 22/5/2007 a las 17:35
El mundo nada puede contra un hombre que santa en la miseria. Dicen que lo dijo Ernesto Sábato.
Cambiando de tercio podría alguien explicar la esencia del torero José Tomás, acaso es la seriedad? Gracias y saludos
Comentado por: carlos29 el 22/5/2007 a las 12:59
No llores, Javi:
Vamos a ganar, si no es que ya no estamos ganando.
¿Sabes por qué?
Porque como dice tu amigo el Nano: somos pobres que no tenemos nada que perder. Disculpe, el señor.
Los rituales de los ejércitos misóginos hieden, lastiman, dan vergüenza. Los enmascarados de comentarios anónimos fomentan el caldo de cultivo de una mayor dominación mediática del Big, big, big Brother. Los judíos de Palo Alto, los masones de la corona, los templarios de las Iglesias, tendrán que ceder. Son tan imbéciles que no advierten que nadie les pide todo, sólo
una parte, que también es nuestra, para reinventar el mundo como un sitio placentero,
seguro, feliz (asusta la palabra pero es la que corresponde), porque la Naturaleza nos dio el paraíso y lo están destruyendo, cada día y cada noche, por indiferencia o extrañamiento.
Porque los huchas controladores obsesivos como Sabina y su cría de socios de las discográficas, de sus carreteras y top mantas de giras ultramarinas, gente de doble discurso moral (te quiero y te aporreo, babe) no pueden seguir escapando antes de terminar el partido, tras haber embolsado millones de euros, e irse con llanto lastimero porque perdió el Atleti; ni continuar viajando a los spa de África
o alojándose en los Faena Hotels, con el dinero que vampirizaron de sus musas a las que nunca accedieron a reconocer, "porque toda la platita es para ellos", ni jodiendo con prostitutas carisimas para satisfacer sus cada vez más mortecinas necesidades sexuales; ni haciendo apología de las drogas que le comieron tantas neuronas (sobre todo aquéllas que degeneraron en el cinismo y la falta de ética), ni adulando a las obsoletas monarquías, dado que como no ignoramos, le guiñan un ojo al Príncipe y su Letizia, en tanto nos hablan de libertad, igualdad y república con bandera tricolor.
Van a perder. Tienen que perder. Prometo que van a perder y tendrán que pagar.
Es un partido de fútbol. Aprendí a jugarlo. Y se fueron a la D.
Riquelme, Messi, sí, patean bien una pelota, pero ay estimados míos: yo les pateo el tablero completo y los penales los mete el propio equipo rival consiguiendo goles para mi arco.
Llegó la hora de reunión en la Mesa Redonda. De reconocer la derrota, y negociar un acuerdo viable y sostenible.
Los dioses son justos (no vengativos, sino justos): desprecian la soberbia, el humor guarro, y sobre todo, a los que hacen leña del árbol caído, el truhán hostigador del pobre toro al que aguijonan antes de matar (lo malo no es la muerte, que nos llega a todos, sino el dolor que se regocijan en hacerle padecer).
A quién se le ocurre que Lucas..., pobre Lucas, a quien se le ocurre, que Lucas, si supiera de dónde le ha caído ese nombre..., a quien se le ocurre, que le pusieron por mote... terminaría en un a quien se le ocurre, ...psiquiátrico o quitándose la vida, a quien se le ocurre... por favor...
Toma mi pañuelo. Límpiate esas lágrimas, cabrito. ¿No ves que te estoy hablando de tú?
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 22/5/2007 a las 04:50
Seguro que Lucas recordará años después ese partido bajo la lluvia, y supongo que se sentirá afortunado por haberlo vivido.
Les recomiendo esto si tienen 5 minutos
http://www.youtube.com/watch?v=bDyt7kiSQnQ
Comentado por: carlos el 21/5/2007 a las 21:18
Por la televisión se pudo ver como Sabina abandonaba el estadio con premura mucho antes del final.
Me fascina el balompié (a continuación espero demostrarlo), pero nunca he podido entender eso de los 'camisetismos'. (Los mismos jugadores que hoy juegan por A, bien pueden terminar jugando la próxima temporada por B. ¿Cuál es el chiste?, me he preguntado toda mi vida.)
(Imaginar un partido político que cambiara de programa e ideario cada temporada.)
http://hjorgev.wordpress.com/2007/05/06/mis-propios-60-principios/
Comentado por: HjorgeV el 21/5/2007 a las 20:39
Comentado por: Enea el 21/5/2007 a las 19:57
Pues cuando leí esta mañana a Juan Cruz, en el AS, no me dio la impresión que estaba usted tan afectado. Coñe, que no todos los días se ve un partido de tenis en el Calderón… Enhorabuena para todos los del Atleti.
Comentado por: Adrian Vogel el 21/5/2007 a las 19:33
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
20/8/2008 23:18
ET+lokita= tomaremos un vino,...
Publicado por: camarero de noche
20/8/2008 23:13
Publicado por: oeoeoeoe
20/8/2008 23:10
Publicado por: oeoeoe
20/8/2008 23:09
Es que se me va... oeoeoeoe ...
Publicado por: oe
20/8/2008 23:07
Publicado por: el cartero
20/8/2008 23:04
Publicado por: Lokita
20/8/2008 23:01
Usted no se llama eo, se llama...
Publicado por: el cartero
20/8/2008 22:52
ya, me lo merezco, me viene bien...
Publicado por: eo
20/8/2008 22:46
Lo digo o no lo digooooooo No,...
Publicado por: la noche es nuestra
20/8/2008 22:45
Publicado por: eo
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