El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
domingo, 6 de julio de 2008
INMORTALES
Algún día de éstos, mejor alguna noche, hablaré de esa resistencia contra la muerte de algunos semejantes, de tozudos que pretenden enfrentarse a la historia, al pasado, al presente y al futuro. Todos pierden. Todos son derrotados, todos burlados y sin embargo tienen seguidores, crean adicción, hacen escuela y tienen acólitos. Hay muchos entre nosotros que les gustaría alargar su vida, vivir eternamente… incluso hay algunos que no les importaría tener otra vida, aunque fuera eterna. Otra vida, que transcurra, por ejemplo, en un espacio tan inconcreto como el llamado paraíso.
La sola idea de la inmortalidad me da pavor. No importa, no tenemos ni esos miedos, ni esa fe. Pero la pesadilla de la duración sin fin es aterradora. Incluso una vida larga, quiero decir la muy larga, también me hace crecer las dudas, los escepticismos, los rechazos. Creo, que si las estadísticas tienen algún crédito, hace pocos años pasé la envidiable etapa nel mezzo de la vita. Ya estoy pasado de esa equilibrada mitad. Creo. Al menos hasta hace unos meses he fumado más de lo placentero, bebo -sin conducir después- más de lo aconsejable, mis deportes son más imaginarios y deseados que reales, paso muchas horas leyendo, algunas escribiendo y otras en asuntos privados, algunas veces placenteros y otras simplemente privados. Es decir que no debo tener los peligros de una vida centenaria. Sería demasiado.
Todo esto lo pienso después de haber celebrado el 103 cumpleaños de Pepín Bello, el amigo que hizo posible la unión de tres contrarios, de tres raros que estaban entre la genialidad, la banalidad y el desconcierto, Buñuel, Lorca y Dalí. Fue Pepín Bello, su amigo de la Residencia de Estudiantes, el que hizo posible esta unión de contrarios. Pepín -elegancia, educación, buen humor y pocas ganas de agotarse con obras o trabajos- es el superviviente mayor de la cultura española. La foto de la generación del 27 la hizo él. La idea del surrealismo cinematográfico de Buñuel, de algunas pinturas de Dalí, de algunos poemas o creaciones de Lorca surgieron de una imaginación tan libre que el niño, el adolescente, el joven, el maduro y el anciano Pepín Bello se sigue manteniendo aunque pasen 103 años. Dice Vila Matas que Pepín Bello- uno de sus personajes de Bartleby y compañía -pero un personaje vivo y contrastable, un personaje que conoció el otro día, es así de eterno porque todavía sigue siendo aquel joven. Aquel que sigue haciendo el bachiller. Aquel chico que tiene que divertirse con sus amigos o su imaginación cada día. Y eso te mantiene mucho tiempo sin envejecer. No tengo claro que quiera esa eternidad de 103 años. Con un Pepín en nuestra vida ya estamos contentos. Viva Pepín. Y nosotros, lo que nos toque, pero no una eternidad.
[Publicado el 18/5/2007 a las 11:06]
Gracias Grifo por inspirarlo. Escriba la comedia y después invíteme. ¡Qué no daría yo por estar en el debut! Mi vida estaría justificada, y siendo así, ¿para qué vivir eternamente!
Comentado por: Lectora Porteña el 21/5/2007 a las 03:08
Gracias Grifo por inspirarlo. Escriba la comedia y después invíteme. ¡Qué no daría yo por estar en el debut! Mi vida estaría justificada, y siendo así, ¿para qué vivir eternamente!
Comentado por: Lectora Porteña el 21/5/2007 a las 03:08
*Grifo dijo por ahí que uno se acostumbra a todo. La frase es simpática, irónica también; en una comedia teatral despertaría una carcajada general*
Lectora Porteña @ : gracias por la observación. Me encantaría escribir esa comedia, que tengo en mente, y oírla reírse a carcajadas. Me aliviaría muchísimo. Lo que no comprendo es eso de preferir la muerte a la inmortalidad por el hecho de tener que morir.
A mí nadie me ha consultado en eso; pero yo preferiría no morir.
Tampoco comprendo que por el hecho de morir no pueda aspirar a lo eterno. A lo que no puedo aspirar es a la muerte, salvo en las crisis de suicidio. Lo normal es aspirar a la eternidad por lo aburrida que es, aunque no se conozcan las desventajas.
Además, viven en nosotros cosas eternas, como la curiosidad y la lujuria, que no pueden morirse sin renacer. Es lo que me temo.
Saludos.
Grifo
Comentado por: Grifo el 21/5/2007 a las 01:39
Dios los cría y ellos se juntan.
http://premioparalucia.blogspot.com
Comentado por: Lucía Angélica Folino el 20/5/2007 a las 20:43
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 20/5/2007 a las 14:05
Según Albaro Pombo la poesía es eterna porque congela un instante intenso de belleza y lo hace único, no tiene lienalidad temporal y por lo tanto ni pasado ni futuro, es eterno. No recurramos a la filosofía, quedémonos en la poesía.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 20/5/2007 a las 13:59
-Alégrate de que pasen los años -me suele decir mi esposa-. Así puedes ver crecer a tus hijos. Ver que aprenden a hablar, correr, escribir, leer. Luego se enamorarán y esas cosas, continuando nuestro ciclo.
Es el único argumento verdadero que me impide pensar en congelar el funcionamiento de ese contador de tan mal corazón, que, a veces, es la vida.
¡Gracias, niños!
Comentado por: HjorgeV el 19/5/2007 a las 22:28
Comentado por: Diógenes el 19/5/2007 a las 20:31
Noches de Junio, días de septiembre.
Hacía tanto tiempo que no veía sus ojos
que había olvidado la verdad de su mirada
que es como una promesa
como un profundo secreto
como el sollozo de las flores muertas.
Recordé sus extraños juegos de niña caprichosa
que nunca esta segura de lo que hace.
Recordé todas las llamadas que había hecho
durante años para escuchar mi voz
y después volver a colgar el teléfono.
Recordé que en su lenguaje secreto
me había dicho que me amaba.
El mundo se había confabulado
para que nos encontráramos, como siempre.
Ese era el triste augurio que presagiaba su mirada
en aquellas largas noches de junio
y aquellos días de septiembre
cuando ella era mía y yo la besaba.
.
La noche lentamente había caído sobre la ciudad,
y en el cielo las estrellas ardían insolentes y lejanas.
El mundo otro año más era joven, nuevo
y los muchachos se besaban tumbados en la hierba
con prisa desmesurada.
Recordé la furia desmedida de sus besos,
la promesa de su cuerpo herido,
el rumor de sus gemidos sobre la cama.
El llanto de su voz en las noches de junio
cuando nos besábamos bajo las estrellas
y hacíamos inocentes promesas.
Sin ella el mundo el mundo es diferente, distinto.
Son más miserables los hombres
y más miserables parecen aún la luna y los perros.
A veces la quise
sobre todo cuando ella decía que me quería
entonces la amaba y sellaba sus palabras con un beso
y nos mirábamos con los ojos fijos el uno en el otro
pero ahora se que decir te quiero
a veces solo es una medida de la mentira.
Desde que no estoy con ella son más pobres
las calles y mas míseros parecen los días.
Conozco el significado de cada una de sus miradas,
el lenguaje de sus silencios, la voz de sus secretos
pero de ese amor que nos unió bajo las estrellas
en aquellas extenuadas noches de verano
solo quedan estos versos y las heridas de sus besos
en la piel y el alma. Me fui sin decirle nada
recordando aquellas noches de junio, aquellos días
de septiembre en que ella era mía y yo la besaba.
Es tan corto el amor y es tan largo el olvido
Comentado por: Alex Rojo el 19/5/2007 a las 19:32
He recorrido un largo camino en estos últimos tres años. He pasado por multitud de situaciones muchas de ellas bastante desagradables. Tengo la sensación de haber conseguido una amarga victoria. Las afrentas y aviesas maniobras con las que han tratado de desestabilizarme han desaparecido. Ahora los que tanto daño intentaron hacerme me tienen cierta envidia aunque vivo sin saber lo que me depara el futuro. Yo no puedo hacer nada por ellos más decirles que la mala conducta lleva a frustración y el resentimiento y las buenas acciones llevan a la satisfacción y la felicidad, yo no se nada más.
Esta es la historia de alguien joven que emprende su camino y no cuenta con la ayuda de nadie y todo son dificultades que sortear, sabiendo que el peor de sus enemigos es el mismo. La historia de un país sacudido por el terror y la ambición desmedida de seres que se creen por encima de la ley, que no tienen ni ética ni moral. En mi camino me he encontrado con seres envenenados por el orgullo y la ambición que tenían mucho que perder y que intentaban manipularme. Con otros que esperaban cualquier paso en falso, cualquier equivocación para echarse encima de mi. Me he cruzado con chicas preciosas con promesas de tarde de amor y paz, con profesionales comprometidos ante la injusticia, con personas anónimas que me han intentado ayudar, estrechando los lazos de la solidaridad entre las personas. He visto a personas importantes rebelándose contra la insidia de la formalidad. He tenido que soportar el murmullo de los rumores, de las falsas promesas, y mi vida ha chocado una y otra vez con la realidad de estar rodeado de personas que no saben nada, que no me comprenden, que confunden el valor con el precio de las cosas. Me he visto solo, viviendo con la única ilusión de una promesa, de la redención del amor de personas que han vivido muchos meses con una única ilusión, la de la paz y el amor.
He luchado contra todo con valentía y cierto desazón. He tenido miedo y a veces también he probado el sabor de la felicidad aunque fuera virtual y mis brazos abrazasen el aire. Rioyo, cuando hay alguien que te quiere cambian tantas cosas. Que no como más azúcar y casi deje el vinagre. Que ya no voy a la ciudad de los gitanos, que ya no busco rabia entre las canciones porque ahora tengo una ilusión. Busco la redención del amor en los brazos del alguien que sepa quien soy, por lo que hemos pasado, lo que he sufrido, aunque fuese legal es injusto y no se nada más. Rioyo tu sabes quien es ella, ayúdame.
Se escucha el rumor de la voz luis amstrong rasgando el aire de mi habitación. La televisión esta apagada, como debe ser aunque tenga que buscar en ella a eso de las tres las pruebas de mi existencia, corroborar la realidad un día más, llegará el día en que todo termine y entonces me sentiré aliviado pero también sentiré un poco de vacío en mi interior espero por lo menos tenerla a ella sino todo este baile de mascaras no habrá tenido ningún sentido. He vivido sin saber donde ir y he tenido miedo a trabajar porque no sabía lo que me podía esperar. Tener miedo es algo normal, que te persigan en tu trabajo porque eres joven, porque eres un don nadie es algo que no gusta a nadie. Ahora estoy en paro y ladrón de guante blanco necesita una ayudita y un reparo. Es la vida de un pirata que busca entre la nada una satisfacción grata, nada más.
La historia todavía no ha terminado. Esta cerca su final. Quiero independencia y libertad. Estoy harto de habitar esta casa que soporta la presencia de tantos fantasmas.
Voy a empezar a trabajar, a buscarme la vida otra vez más. Cuando me despierto mal y me pongo enfermo de mi realidad, cojo la moto y doy una vuelta por la ciudad y cuando vuelvo todo parece otra vez normal. Quiero irme pero antes quiero saber si ella esta todavía esperando. Si quiere estar conmigo, sino me iré solo y desapareceré una buena temporada pero prometo volver, con un libro bajo el brazo y una historia que contar. Yo escribo poesía, prosa sin ninguna presunción, ni ninguna ambición que la de decir cosas bonitas, cosas profundas y con ello conformarme sabiendo que tengo una batalla que ganar sabiendo que la guerra esta perdida pero que hay que pelear hasta el final.
Comentado por: Alex Rojo el 19/5/2007 a las 19:29
Comentado por: Lectora Porteña el 19/5/2007 a las 14:28
Es sábado y con más tiempo quiero hablar de este tema de la eterna vida. Pienso -con Rioyo- que el sólo hecho de pensar que viviré eternamente puede llegar a enloquecerme. Grillo dijo por ahí que uno se acostumbra a todo. La frase es simpática, irónica también; en una comedia teatral despertaría una carcajada general, pero nuestra mente no está para pensar eternidad alguna. Somos mortales. Rioyo propone la hipótesis de que sólo alguno de nocsotros pueda alcanzar la eternidad y es aquí donde mi mente sufre una especie de vacío. Yo eterna entre mortales...Por el designio de Quién puedo llegar a ser elegida para vivir tal monstruosidad? Lo pienso: la gente a mi alrededor se va; se van los de mi generación, los que leyeron a Sartre, vieron a Buñuel, disfrutaron a Berlanga, al neorealismo italiano, al nuevo cine francés. A Picasso, a Dalí, a Lorca. Acá, en Argentina, a Arlt, a Macedonio Fernández, a Borges, a Carlos de la Pua (La Crencha engrasada), a Felisberto Hernández, a Onetti...etc. etc. "Señores- me digo- con los mortales que quedan -y si bien soy una mujer que se adapta a los cambios ¡Gracias a Dios!- de qué voy a hablar, ¿de Maradona ya viejo y naltrecho, pero siempre de él? ¿De la eterna política clienterista? ¿De los sucesivos y agiornados Gran Hermano? ¿De la pedofilia? ¿De las multitudes arrastradas al mal gusto, a la indefención, al analfabetismo? Por otro lado ¿cómo puedo pensar, desde mi mortalidad, lo inmortal? Muchos filósofos intentaron pensar lo otro desde lo otro. A algunos les fue bien, como a Descartes, que descubrió la subjetividad. ¡Pero él era sujeto! Así que al fin de cuentas descubrió lo de sí. Quien le dice, Rioyo, que en esto de pensar la eternidad, nos nos lleve por un camino análogo al de Descartes. Me quedo pensando. Gracias Rioyo.
Comentado por: Lectora Porteña el 19/5/2007 a las 14:24
Hace poco que la alta jerarquía católica abolió el limbo, aquel lugar reservado para los inocentes, ya queda poco, en cuanto la publicidad haga que todos se olviden del cielo que suprimirán el infierno. Yo al igual que Rioyo y como dice Dante estoy en el mezzo de la vita", creo que cuando a los católicos solo les quede el paraíso nos harán a todos inmortales y viviremos siempre de los recuerdos del ínclito Pepín Bello.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 18/5/2007 a las 17:44
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 18/5/2007 a las 16:02
Lo malo de que la vida sea limitada entre un segundo y unos cien años es una verdadera pena,sobretodo cuando se llega asetenta años como yo tengo, con salud e ideas que no sé si valen la pena esteriorizarlass para que luego lleguen algunos envidiosos, porque éllos son incapaces de configurarse a las mismas frecuencias de trabajo dedicación y sacrificio. Asi que ateniendome a mi costumbre ahí os pongo mi web ...WWW.antoniolarrosa.com
Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 18/5/2007 a las 15:59
*Algún día de éstos, mejor alguna noche, hablaré de esa resistencia contra la muerte de algunos semejantes, de tozudos que pretenden enfrentarse a la historia, al pasado, al presente y al futuro. Todos pierden.*
¿Cómo sabe Vd. que todos pierden? ¿Cree que se enteraría en caso de que alguno saliera ganando...?
*Hay muchos entre nosotros a los que gustaría alargar su vida, vivir eternamente …incluso hay algunos a quienes no les importaría tener otra vida, aunque fuera eterna.*
Qué tontos..., ¿verdad?
*La sola idea de la inmortalidad me da pavor. *
No es para tanto, créame. Con el tiempo, se acostumbra uno a todo.
*Al menos hasta hace unos meses he fumado más de lo placentero, bebo -sin conducir después- más de lo aconsejable, mis deportes son más imaginarios y deseados que reales, *
O sea, que está Vd. hecho un fenómeno. Yo ni siquiera puedo beber...
*Todo esto lo pienso después de haber celebrado el 103 cumpleaños de Pepín Bello, el amigo que hizo posible la unión de tres contrarios...*
El asesinato de Lorca demostró que tal unión -la integración social del poeta- fue imposible.
Y P. Bello sobrevive como un muñón histórico, como el resto de una mutilación del alma colectiva. Sobrevive, tal vez, porque fue ligero de espíritu y gozó de buena imaginación.
Pero también porque la historia de España lo sigue señalando con el dedo mientras las heridas no cicatricen. Posiblemente, Pepín Bello tenga vida para largo...
Saludos melancólicos.
Grifo
Comentado por: Grifo el 18/5/2007 a las 14:24
Rioyo: de Bello escogí este fragmento (en internet): "El mérito de unirlos"
«Creo que mi mérito fue el de haber sido el que consiguió unir a la Generación del 27, porque no sé qué habrían hecho, si no llega a ser por mi insistencia de escribirnos cartas, durante todos los años que pasamos separados», explicó orgulloso Bello."
Lindo párrafo -pensé- para armar una historia (Guión, novela etc.) cuyo tema sea la aspiración de querer vivir, o no, eternamente, de cada uno de sus integrantes (Buñuel, Lorca, Dalí, Pepín), expuesta solamente a través de las acciones y relación de los personajes, justificándolas -tal vez- por las circunstancias políticas, sociales... Como un guionista que una mañana lee su blog de hoy y se larga a escribir ese relato, interesante desde el punto de vista de Pepín, ya anciano de 103 años, aunque esto está para discutirse. Gracias Rioyo.
Comentado por: Lectora Porteña el 18/5/2007 a las 14:13
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
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