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El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 4 de julio de 2008

Blog de Javier Rioyo

EL MAL GUSTO

Estuve en unos de los lugares con más concentración de ricos de Europa. Estuve en Marbella. Uno de los mejores climas del Mediterráneo, con hoteles de gran lujo, restaurantes de alto nivel, con las troteras y danzaderas más espectaculares del mundo, coches de alta gama, yates que parecen apartamentos duplex sobre el mar y con otros ritos del lujo que se ofrecen a precios tan desmesurados como insultantes o a precios de oportunidades por derribo.

Es Marbella una de las capitales mundiales de esconder el dinero oscuro. Es decir un lugar  que se desarrolla y crece por el dinero negro, por ser asiento y refugio de mafias y por seguir disputando la elección de ser la capital internacional de la especulación…y del mal gusto. Habrá en Marbella, los hay y yo conozco a algunos, ciudadanos con muy buen gusto. Residentes refinados, estables o visitantes. También habrá arte que merezca su nombre o bellezas que viven sin mostrarse. Me lo cuentan, lo creo.

Uno de los decoradores más elegantes, gustosos, refinados y modernos que conozco vive en Marbella. Hace décadas se trasladó a su apartamento céntrico, a sus 50 metros para vivir entre las ruinas de su buen gusto. Se llama Pepe Carleton, es de ascendencia inglesa, español de Tánger e inventor de una Marbella que ya-como le pasa con Tánger- solo existe en su imaginación. Lo que se puede ver al dar un paseo por la Marbella internacional, por la ciudad cosmopolita, por su famoso Puerto Banús, es de un mal gusto que no se justifica ni con los muchos metros de eslora de sus hermosos barcos de recreo.

¿Qué ha pasado con aquél estilo que hizo de este lugar un sitio de modernos, ricos y otras gentes del buen vivir?... Quizá es que nunca fue verdad. Nos dejamos deslumbrar porque paseaban por sus calles -dice Pepe Carleton- Audrey Hepburn y sus enamorados. O porque compraron casa Deborah Kerr y su último marido, el gran guionista y amigo de Jhon Huston, Peter Viertel. También porque era un lugar del Sur que le encantó al moderno y lúcido Jean Cocteau. El pueblo se gustaba en estas gentes que tenían estilo,  dinero y escaparate, pero también tenían secreto y vidas ocultas.

Cuando lo pequeño se hace grande, cuando el gusto se democratiza, cuando se hace popular, llega lo que Gillo Dorfles nos hizo llamar el kitsch. De ese material está edificada Marbella. Me alegro mucho haberme acercado a este mundo de ricos, de famosas tonadilleras, de horteras internacionales, de mafiosos en varias lenguas, de cuidadas calles con algunas de las más horrorosas muestras escultóricas del mundo. Marbella, tan divertido para muchos, tan agradable para algunos amigos que aquí se refugian. Tan cosmopolita, tan agraciada con el clima y tan desgraciada con sus gobernantes, es muy notable por ser uno de los más importantes museos vivos y mejor acabados en homenaje al mal gusto. Que sigue siendo un gusto muy necesario para poder comparar con algo otros gustos. Apenas le quedan del antiguo y sencillo buen gusto del pueblo de pescadores, una plaza -tomada por los paparazzis que buscan fotos en su afamado ayuntamiento- y unas cuántas calles típicas que hoy están llenas de tiendas de cualquier lugar. Una imitación con Visa Oro de aquellos poéticos pueblos de pescadores que ya sólo existen como parques temáticos de lo que una vez fue el buen gusto de los pueblos y pobladores del Mediterráneo. Esa es también una guerra perdida. No deja de ser un síntoma de estos tiempos, de estos gustos, que el tal Sarkozi cambiara sus días de descanso en monasterio en otros días en un yate de lujo y en sanas carreras deportivas con escoltas, sudores y camino sin reflexión a ninguna parte. Cualquier día le sigue en sus ejercicios espirituales el raro pensador Gluksmann, que lleva toda una gran carrera: 40 años de pensamiento débil y sin cambiar su peinado. Así sigue en el calor del ala izquierda de Sarkozy y con su pelo de paje, seguidor de los Monkees o así de raro.

Yo creo que las elecciones se ganan porque se tiene mal gusto. Porque se acierta con el gusto dominante. Que feliz regresar, dejar Marbella, dejar una de las ciudades más ricas de Occidente. Capital occidental del mal gusto. Aunque dándose una vuelta por el mundo -¡que no es para tanto!- se da uno cuenta que la batalla por la capitalidad del mal gusto está muy disputada.

[Publicado el 16/5/2007 a las 11:04]

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Comentarios (19)














  • Noches de Junio, días de septiembre.



    Hacía tanto tiempo que no veía sus ojos
    que había olvidado la verdad de su mirada
    que es como una promesa
    como un profundo secreto
    como el sollozo de las flores muertas.

    Recordé sus extraños juegos de niña caprichosa
    que nunca esta segura de lo que hace.
    Recordé todas las llamadas que había hecho
    durante años para escuchar mi voz
    y después volver a colgar el teléfono.
    Recordé que en su lenguaje secreto
    me había dicho que me amaba.

    El mundo se había confabulado
    para que nos encontráramos, como siempre.
    Ese era el triste augurio que presagiaba su mirada
    en aquellas largas noches de junio
    y aquellos días de septiembre
    cuando ella era mía y yo la besaba.
    .

    La noche lentamente había caído sobre la ciudad,
    y en el cielo las estrellas ardían insolentes y lejanas.
    El mundo otro año más era joven, nuevo
    y los muchachos se besaban tumbados en la hierba
    con prisa desmesurada.

    Recordé la furia desmedida de sus besos,
    la promesa de su cuerpo herido,
    el rumor de sus gemidos sobre la cama.
    El llanto de su voz en las noches de junio
    cuando nos besábamos bajo las estrellas
    y hacíamos inocentes promesas.


    Sin ella el mundo el mundo es diferente, distinto.
    Son más miserables los hombres
    y más miserables parecen aún la luna y los perros.

    A veces la quise
    sobre todo cuando ella decía que me quería
    entonces la amaba y sellaba sus palabras con un beso
    y nos mirábamos con los ojos fijos el uno en el otro
    pero ahora se que decir te quiero
    a veces solo es una medida de la mentira.

    Desde que no estoy con ella son más pobres
    las calles y mas míseros parecen los días.

    Conozco el significado de cada una de sus miradas,
    el lenguaje de sus silencios, la voz de sus secretos
    pero de ese amor que nos unió bajo las estrellas
    en aquellas extenuadas noches de verano
    solo quedan estos versos y las heridas de sus besos
    en la piel y el alma. Me fui sin decirle nada
    recordando aquellas noches de junio, aquellos días
    de septiembre en que ella era mía y yo la besaba.


    Comentado por: Alex Rojo el 18/5/2007 a las 00:32

  • Referencia de la biografía de G. Dorfles es: RAI INTERNATIONAL ONLINE

    Comentado por: Lectora Porteña el 17/5/2007 a las 12:03

  • Biografía de Gillo Dorfles
    (1910)

    Gillo Dorfles nace en Trieste en 1910. Es pintor, autor de numerosos ensayos sobre estética y fundador, en 1948, del Movimiento de Arte Concreto junto a Monnet, Soldati y Munari.
    Dorfles representa un pilar teorético del Movimiento de Arte Concreto, y, en múltiples ocasiones, ha expuesto e introducido con escritos algunas exposiciones de sus compañeros.
    En 1949 y 1950 expone sus cuadros en dos exposiciones personales que se celebran en la librería Salto de Milán pero también participa en numerosas exposiciones colectivas del Movimiento de Arte Concreto como la exposición de 1951 en la Galería Bompiani de Milán, la exposición itinerante en Chile y Argentina de 1952 y la gran exposición "Experimentos de la síntesis del arte" que tiene lugar en 1955 en la Galería del Fiore de Milán.
    En 1954 pasa a ser miembro de la sección italiana del grupo ESPACE, junto a Munari, Monnini, Reggiani y Veronesi.

    P.D: Para mañana, otra, como un modo de practicar el buen gusto.

    Comentado por: Lectora Porteña el 17/5/2007 a las 11:59

  • a Marbella ehemos de ir , con una pu ta y un albañil ,

    Sera la felicidad total gordas teñidas rubias perdidas

    Es estilo es elegancia una madre con urticaria

    Marbella es una gran ciudad si te va el mangar

    Comentado por: la hija secreta de GIl el 17/5/2007 a las 09:56

  • recorde el rumor del sonido de sus gemidos en las noches de verano.....

    no lo se ... tal vez escriba un poema.....

    Comentado por: Alex Rojo el 17/5/2007 a las 01:29

  • Si mi amigo, el único amigo que tengo aparte de Javier Rioyo se llama Juan Lu. Es el mejor saxofonista del mundo e inunda mis peores noches de ritmos clásicos de charly parker, cannobal adderley, jhon contrein o milles davis.

    Comentado por: Alex Rojo el 17/5/2007 a las 01:23

  • Alex: ¿tu amigo Juan se llama Lu como yo?


    Me voy a trabajar (sí de noche también me toca) hasta la vuelta.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 17/5/2007 a las 01:07

  • Hola amigo Filemon Pi:
    Dichosos los ojos que lo leen.Sobre lo que me pregunta de la carcel virtual, resulta que he tenido que pagar noventa mil euros virtuales,y me han dejado libre en tanto se aclaran las cosas,Menos mal que pasaba por alli un arabe que era un sultan que habia ido preguntando por unas cuantas mujeres que se le habian distraido con un marinero olandes errante y al oir mis lamentos y trás preguntarme cual era el motivo de mi pena y enterado por mis guardias virtuales del problema ,dijo no se preocupe tenga usted un cheque de cien mil euros que siempre llevo por si tengo que comprar algún vestido a mis favoritas y pague usted la fianza que seguramente y como es costumbre por aqui ascenderá sobre esa cantidad; si le sobra algo comprese una moto o una bicicleta o un bocadillo de salchichón que me dá la impresión de que no ha comido hoy.Ah, y no hace falta que me devuelva nada, tengo más. Y eso es todo, solo me queda un mal recuerdo de tan linda ciudad, en donde ya se me conoce com el escritor ese tan malo,
    WWW.antoniolarrosa.com

    Comentado por: AntonioLarrosa Diaz el 16/5/2007 a las 23:50

  • Genial

    Comentado por: Asno el 16/5/2007 a las 20:28

  • En Madrid se celebraba la fiesta de San Isidro... dicen que van a contratar a La Pantoja aunque en el programa de las fiestas ( que no estoy, lástima) aparece Haendel... pero eso dicen... nunca se sabe verdad? confianza Gallardón y Aguirre digo claveles

    y un italiano Vic... escribió un melodrama precioso que comentó en su momento Galdós: Isidoro



    Enea

    Comentado por: Enea el 16/5/2007 a las 19:41

  • llegó en un mercedes blanco..diez duros de papel albal.....ay que penita de chaval dicen en los bares mientras juegan a las maquinas..ay que penita de chaval,lere lere¡¡¡

    k grande kiko veneno

    Comentado por: Alex Rojo el 16/5/2007 a las 19:20



  • En Madrid se celebraba la fiesta de San Isidro. El tiempo acompañaba para salir a la calle, pasear por las praderas y olvidar la pesadilla de la realidad un rato. En el paraninfo de la ciudad universitaria se celebraba un día de conciertos lejos de Isabel Pantoja y esa España rancia y casposa que acude a sus conciertos. La pradera estaba llena de muchachos tomando litros de cerveza y minis de Kalimocho. Tocó un grupo marroquí que mezclaba ritmos bereberes con ska y reggea y quitaron las telarañas al recinto universitario. Estuvimos saltando, bailando y gritando como locos aprovechando una tarde primaveral y tranquila en la que el sol se descolgaba lentamente del cielo mientras bebíamos y nos dejábamos seducir por los ritmos que llegan desde el otro lado del estrecho.

    Un rato después estaba sentado en la pradera alejado de los escenarios hablando con una estudiante de psicología sobre Víctor E. Frankl y otras literaturas como el Guardián entre el centeno de Sallinger mientras nos pasábamos los porros y escuchábamos el rumor del resto de las actuaciones, nada nuevo bajo el sol.

    Entonces la encontré aunque no la estaba buscando. Hacía cuatro años que no veía su tímida figura recortada bajo el sol. Hacía cuatro años que no la miraba a los ojos. Estaba tan guapa y preciosa como siempre y comprendí porque me enamore de ella la primera vez que la vi cuando tenía dieciséis años. Desde donde estaba podía contemplar la promesa de sus labios y su sincera sonrisa nada había cambiado seguía haciéndome temblar y sentí la ilusión de volver a hablar con ella, de cogerla de la mano y acariciar su mejilla. El mundo se había confabulado para que nos volviéramos a encontrar, igual que siempre. Las estrellas ardían distantes e insolentes y la música hacía vibrar mi corazón. Estaba sentada con unas amigas bebiendo y fumando. María, la estudiante de psicología seguía hablándome pero yo ya no la escuchaba, solo tenía ojos para ella. Conozco el significado de cada una de sus miradas, conozco cada centímetro de su cuerpo, conozco el lenguaje de sus silencios. Parecía estar un poco nerviosa mirando a todos lados como buscando a alguien, sabía que en cualquier momento se podría tropezar con la persona que deseaba y que todavía no se si soy yo o no lo soy pero el destino había querido que fuera yo quien la viera a ella y no al revés. Tengo tantas cosas que decirla que no sabría por donde empezar pero supongo que lo primero que la diría es te quiero.

    Recordé todas las llamadas que me había hecho durante años de vez en cuando para oír mi voz y después volver a colgar el teléfono. Recordé todos sus extraños juegos de niña caprichosa que nunca esta segura de lo que hace. Recordé que en su lenguaje secreto me había dicho que me amaba tal vez para siempre, no lo sé. Recordé aquella vez que se fueron sus padres y por primera vez hicimos el amor y como se quedo dormida en mi regazo, teníamos diecisiete años. Pensé que tal vez era yo al que seguía esperando y que después de todo yo la seguía amando. Quise levantarme y acercarme a su lado pero entonces me acorde de que ella se fue, de que me dejo y se llevo a unos amigos que poco me querían, de que me había robado lo único que tenía. Me acorde de todos los días que la había echado de menos, de las veces que había llorado mirando sus fotos.
    Me acorde de que ella es la culpable de que ahora me persigan. Que ella fue la que vendió y me dejó solo y de que hace unos meses quería que marchara lejos con Natalie Portman tal vez para no volverme a ver. Volví a sentir que la odió y la amo con locura que ella siempre es fría y distante conmigo y que siempre parece estar esperando algo. Ella se fue con otros cuando yo solo la tenía a ella y me dejó solo y otra vez aunque sabía que el mundo nos estaba dando una oportunidad de encontrarnos prefería quedarme lejos. NO había ido a verla a ella ni para hablar con la estudiante de psicología. Recordé que yo había ido a ver a Kilo Veneno. Me aleje con una discreta disculpa y fui a buscar a mi amigo Juan Lu. Comenzaron a sonar los primeros ritmos de la actuación y Kiko entonó aquello de > Y a mi amigo y a mi se nos caían las lágrimas de los ojos.> y ya estábamos cantando como locos y ya me había olvidado de ella y de todo lo que me había acordado. Después del concierto nos fuimos haciendo mutis por la pradera, después de verla ya no tenía ganas de más conciertos. No fuimos a la casa de mi amigo y allí Juan sacó el saxo mientras le contaba todo lo que había pasado en aquella pradera de la universidad, todo lo que había sentido, de todo lo que me dolía. Y se puso a tocar temas de Dancing in the Dark de Charly Parker y así acabamos la noche otra vez solos entras las copas de ron y el humo de los cigarros, otra vez Entre Copas, mañana tal vez escriba un poema, no lo sé.

    Comentado por: Alex Rojo el 16/5/2007 a las 19:02

  • Marbella si que es una invención, una pura ficción, todo lo que vemos, todo lo que oimos nos suena a falso, a película barata de serie B, huele a naftalina. En el fondo Marbella y los sitios como ella no existen.

    Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 16/5/2007 a las 18:52

  • Cuidado Rioyo, está demostrado que todo el que pisa Marbella acaba en la cárcel. Que se lo pregunten al amigo Larrosa. Viajó allá con el Inserso hace un año y ahora nos manda relatos desde no sé qué cárcel virtual. ¿Cómo le va, Don Antonio? Escríbanos algo. ¿Ha conseguido convencer a la policía de que usted no tiene nada que ver con los negocios de Isabel Pantoja? Espero sus noticias. Un abrazo.

    Comentado por: Filemón Pi el 16/5/2007 a las 18:06

  • Allí.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 16/5/2007 a las 16:25

  • aaaaaaaaaaaahhhh.


    Lo que me gusta de los que hablan francés es que se arrogan el derecho a tener buen gusto, cuando en realidad de lo que hablan es de "su" gusto.

    Rioyo: usted está muy metido en Europa y sus costas doradas. Tendría que tomarse un recreo por los suburbios de la Provincia de Buenos Aires o salir a caminar por las afueras de los circuitos balnearios del resort que contrata para las vacaciones (las cadenas Barceló, Meliá, Mediterranean que son para los que pueden pagarlas con o sin criterio artístico sobre el asunto).


    llí vería qué cosas son elegantes y de buen gusto y cuales son abiertamente repugnantes.

    Comentado por: Lucía Angélica Folino el 16/5/2007 a las 16:23

  • paraît que le petits moineaux...

    Enea

    Comentado por: Enea el 16/5/2007 a las 15:53

  • Rioyo: me hizo, usted, dar una vuelta por la ciudad de Marbella, por ciertos lugares muy puntuales; si un día voy para allá iré más prevenida (menos virgen) a partir de su modo de verla. Al fin de cuentas el mal gusto es lo primero, lo más fácil. Para lo otro... Reflexiono y escribo un montón que por razones de espacio –entre otras cosas- quedan en mi cuaderno de apuntes. Gracias Rioyo. Lo extrañé.

    Comentado por: Lectora Porteña el 16/5/2007 a las 15:07

  • bien sûr j'ai vendu ma moto, bien sûr la vie nous fait offense, bien sûr... misère

    mais ne partons pas fâches ( buen humor, pues)

    Raphael Caravane, mais nous partons, allez viens que nació en una caravana

    Enea

    Comentado por: Enea el 16/5/2007 a las 12:55

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Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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