El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 7 de julio de 2008
Banderas de nuestros padres
Seguramente fue la bandera de mis padres. Estoy convencido que sigue siendo la bandera de mi madre. Mi padre conoció -también mi madre pero sin afecto- otra bandera, la tricolor con la que no se encontraría incómodo. Lo sé aunque se pasara una vida disimulándolo, por miedo, por defenderse, por defendernos.
Yo no tengo claro mi eso de mi bandera. Ni la bandera de nuestros padres. Me encantaría tener las certezas, o las dudas, en ese asunto tan simbólico como las puede tener Clint Eastwod. Creo que mi bandera, si fuera de la patria del director de esa película de las banderas paternas, sería esa bandera que ayudó a la democracia en Europa, aunque pusiera bombas que espantan, aunque tuviera un futuro que muchas veces detesto. Desde luego tendría esa bandera antes de la bandera sudista, de la bandera de un mundo con esclavos. Eso creo. Pero soy de éste raro lugar del mundo y no tengo muy claro cuál sería la verdadera bandera de mis padres. Ni tan claro cuál es la mía. Desde luego no es la que llevaban ayer muchos airados a una manifestación, llena de rabia, de insultos, de pasado y de clara intención de asaltar el poder sea por las vías que sea.
No tengo nada contra la bandera constitucional, ni aunque sea muy monárquica. Con el tiempo, con la democracia y los años constitucionales, nos acostumbramos a esa bandera. Le quitamos el franquismo, hacemos ejercicio de adaptación a la realidad y con esa bandera, por ejemplo, aplaudimos a los deportistas cuando ganan en el extranjero. Es decir, esa bandera no me molesta…pero según dónde y con quién.
Algunos hace ya tiempo, por nostalgia de tiempos que no conocimos pero que nos emocionan más, nos sentimos más cercanos a otra bandera nacional. Por amor a una idea, unas gentes y una manera concreta de organizar la convivencia de este país de todos los demonios, estamos más cerca de la bandera de la República. Yo no la rechazo por monárquica, o no principalmente por eso, la rechazo porque en muchas manos me parece la agresiva bandera del franquismo, aunque disimule con otro escudo. Lo mismo me pasa con el himno. No me lo trago. No me lo creo. No puedo y, además, me pone nervioso. Creo que tengo que levantar el brazo. También me gusta más el himno de Riego.
No creía mucho en banderas. Sigo sin creer demasiado. Alguna vez nos emocionamos con la roja. Otras veces con la negra. Incluso con aquella especie de antibandera de “la comuna antinacionalista zamorana”. Éramos tan jóvenes. Ahora, con la edad y todo lo que ha llovido, nos gusta más la republicana. Una bandera progresista- y también conservadora- laica, educada y democrática. Ahí estamos más cómodos.
El otro día no sólo las banderas me disgustaron de aquellos gritones y agresivos manifestantes. No me podía creer que en Madrid todavía hubiera tanta estética “lóden”. Me importa poco cómo se vistan. Agredían con sus gritos. Con sus deseos de venganza. No reproduciré lo que le decían a Zapatero. Sí contaré, para dar una muestra de la catadura mental y de la capacidad mental de algunos que allí se dirigían lo que escuché a unas airadas señoras, con pinta de lo mismo: “¡Apagar la luz, apagar la luz… qué se habrán creído estos socialistas… El jueves a las ocho encendía todas las luces de casa, como en navidad…Que se jodan los rojos!”… Ese disparate me dio una imagen de con quiénes estamos compartiendo bandera, himno… Qué ignorancia, qué pena, qué miedo….Ya sé que apagar la luz no sirve de nada- incluso hay quién dice que se gasta más- pero no apagarla por española auténtica, me da asco y pena.
[Publicado el 05/2/2007 a las 11:23]
viejo arrugado no sabes ni tienes la menor idea de lo que hablas y eso es una estupidéz te lo digo, que te dejen el el acilo de ancianos porque creo que es mucha tecnología para tí viejo acabado
Comentado por: luisiana el 05/5/2007 a las 02:20
Hola: Como puede observar, hay temas que no convienen ser tratados, toda vez, rezuman resentimiento y odio, incluso en personas que no vivieron el trance de la Guerra, por un tema como es la bandera y el himno, zanjado con la Constitución, pero que vamos hacer, algunos les gusta seguir removiendo lo que Vd sabe, no viendo que les impide ver el porvenir futuro y trabajar para las nuevas generaciones como lo hicieron los grandes maestros, Miguel Ángel, Goya, Velásquez etc.
Que por otro lado, cuando llegan al poder son los mas dictadores y transgresores de las leyes vigentes, como ahora hace el tripartito catalán, con la prohibición de utilizar el castellano, la bandera, rótulos, consejo audiovisual, ocupas etc. demás prohibiciones que pretenden aplicar a propios y extraños.
Estos si que dan miedo por cuanto no respetan la ley establecida, se lo dice un centrista liberal.
Por todo lo cual, como buen escritor que es, le recomiendo dedique su tiempo a otros temas mucho mas interesantes ilusionan tes para la juventud, al objeto de que se apasionen con su mundo de escritor, que realmente envidio, alejándoles del resentimiento, odio y trasgresión de la ley que otros pretenden instalarles con la argumentación de que son mas progre o modernos.
Con independencia de todo ello, seria para nosotros un honor contar con su participación en nuestra Web: www.elnegroliterario.com, con un relato, poesía, artículo, pagina gratuita, pensada para difundir a los autores noveles que no tienen la suerte de publicar sus trabajos y excepcionalmente personas como Vd. escritores consagrados.
Un saludo.
Comentado por: Eduardo el 07/2/2007 a las 19:00
Efectivamente tan nauseabundo es el uso que hacen los abertzales de su "ikurriña" y los ERCs de su "senyera" como los PPs de su "rojigüalda", manipulan y la usan como instrumento patrimonial propio para enfrentarla a los que no son como ellos y además no quieren ser uniformados con sus pensamientos banales y sus enseñas inútiles. La bandera es una representación simbólica de una institución, y solo para eso deberá ser usada, todo lo demás es un uso inadecuado.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 06/2/2007 a las 16:49
Me asombra el rechazo que os provoca la bandera española, y sin embargo nunca os he leido nada de la vasca o la catalana que las tienen hasta en la sopa. Y es que hay grados y grados de nacionalismo, y el que vimos en la manifestación el otro día no le llega ni a la suela de los zapatos al nacionalismo vasco y catalán.
Comentado por: miguel el 06/2/2007 a las 15:50
A veces la pasión envenena nuestra manera de mirar los símbolos. A poco que se sacuda, ese casi objeto pop que es la bandera británica, salpicaría de mierda a casi medio mundo. Por no hablar de la de los EEUU, la francesa, la alemana,etc. Sí, ya se sabe que todos esos trapitos están hechos un asco, pero en pocos lugares provocan urticaria a, al menos, la mitad de la población, la mitad que en España fue durante muchos años estrangulada con un trapo rojigualda por la otra mitad. No es sólo un problema de heridas y cicatrices. Es, sobre todo, un problema cromático. Cualquiera que pinte su cuarto de rojo y amarillo no tardaría en desarrollar un grave cuadro de neurosis. Si este país no tiene remedio es porque nos simboliza una bandera que consta sólo de colores primarios, demasiado intensos, poco propicios para la reflexión. Faltan colores pálidos y matices, "manca finezza" en esta España de todos los demonios. Goethe, en su teoría del color, habló de la simetría y la complementariedad como las características fundamentales de la combinación de colores. Qué bien nos vendría un poco de eso. El rojigualda nos vuelve locos. Propongo que nos dejemos de debates políticos estériles y nos pongamos todos a jugar con los colores. Es lo que necesita este país; matices. Me pido el verde chorizo.
Comentado por: Pico de la Mirandola el 05/2/2007 a las 23:40
La bandera muchas veces es un trapo manchado de sangre. Sobran los trapos encubridores y las sangres derramadas.
Comentado por: el amigo de Miguel Torga el 05/2/2007 a las 20:25
Como bien dice un gran escritor nuestro en el título de uno de sus relatos, "las banderas son para los idiotas". El problema es que se vuelven peligrosas por cuanto esconden tras ellas, por esos "idiotas".
Y todo eso que se le adjudica a la bandera constitucional, es lo que hace que a veces la sintamos poco propia. Que le tengamos más simpatía a la tricolor incluso cuando, como en mi caso, ni siquiera fue la de mis padres.
Y sí, da pena, pero casi más miedo...
Comentado por: Luz el 05/2/2007 a las 20:09
¡Qué asco de bandera! de la manera en que está sucediendo todo algunos jamás en la vida podremos adoptarla como propia. Es cierto que la gran mayoría de países ondean su bandera en lugares públicos, la honran todos lo días en la escuela (en México lo hacen), venden recuerdos turísticos con su logotipo, es impensable que eso llegue suceder en España, nunca mientras esa panda de fascistas rabiosos y antiestéticos sigan paseándose y esparciendo su mierda.
Comentado por: La simpática bloguera el 05/2/2007 a las 18:58
Para muchos esa bandera que nos arrojan a la cara a los que no somos como ellos, como esos airados que monopolizan todo lo que para ellos representa España, sus símbolos y estandartes, todo lo manipulan, el pasado, la historia y quieren además de que seamos hechos con la horma que nos fabrican, es un rechazo visceral, todavía están en nuestras retinas y en nuestra memoria el flamear de la rojigüalda y los himnos patrióticos, en esta país, desgraciadamente para todos, tenenos la mala suerte de tener una derecha montaraz, reaccionaria, franquista e intolerante, se les ve el pelaje en ese tipo de manifestaciones, y estarán rabiosos hasta que no consigar hacerse de nuevo con el poder. Entonces empezarán a hablar en la intimidad en catalán y guardarán las viejas banderas para nuevas ocasiones.
Comentado por: jose manuel sánchez-paulete el 05/2/2007 a las 18:36
Muchas gracias Javier por tus palabras, por tu opinión.
Todas las veces que he viajado a Londres y he visto en las tiendas de recuerdos el sinfin de objetos elaborados con los colores y con la propia bandera británica, me he preguntado qué tendría que pasar en España para que nos atreviéramos a llevar calzoncillos con los colores de la bandera.
El pasado verano estuvo a punto de producirse el milagro, estábamos todos volcados con la selección, a punto de calzarnos el tanga rojo y amarillo cuando se produjo la desclasificación y con ella la gran desilusión.
Tengo edad como para haber vivido los últimos años de la dictadura, pero no la suficiente para sentir la tricolor como mi bandera. Tampoco tengo un exagerado espíritu patriótico, soy de Madrid, como mis padres y abuelos y eso sin duda marca.
Pero me gustaría alguna vez poder ondear la bandera, la roja y amarilla sin que me diera dentera, sin sentir vergüenza.
Comentado por: Eva el 05/2/2007 a las 16:58
Sí, Javier. Da la impresión de que cuanta más caspa le vamos quitando a la bandera, más le sale de nuevo. Por algo será.
En todo caso, no te obsesiones con las sábanas de colorines: cumplen la misma función que los lápices para los tontos, aunque a veces son auténticas pistolas en manos de monos.
Comentado por: pppirri el 05/2/2007 a las 16:41
Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.
En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.
Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.
En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.
06/7/2008 23:44
Publicado por: alex_rcx@hotmail.com
06/7/2008 23:42
Publicado por: alex_rcx@hotmail.com
06/7/2008 23:39
A los homosexuales, despues de...
Publicado por: alex_rcx@hotmail.com
06/7/2008 23:38
Si, si. Rey del hades, por lo...
Publicado por: alex_rcx@hotmail.com
06/7/2008 23:35
Socialistas, iros a tomar por el...
Publicado por: alex
06/7/2008 23:33
Publicado por: alex
06/7/2008 20:56
Publicado por: nadie
06/7/2008 17:32
ESTAMOS DE LUTO EN EL CLUB MOLT...
Publicado por: JBVC
06/7/2008 05:28
Publicado por: Trilce
05/7/2008 20:17
Y a pesar de la soledad, siempre...
Publicado por: Isabel González
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres