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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 5 de julio de 2008

Blog de Javier Rioyo

NOS FALTA FE

Me gustan las iglesias. También las ermitas, los oratorios y hasta las cuevas donde alguien creyó ver una aparición. Como no soy creyente, gracias a Dios, me puedo permitir estas suaves entregas a la fe de mis mayores. Pero como no consigo tener la humildad de mi admirado Juan de la Cruz (san), y como las covachas y las celdas me parecen elegantes y hermosos espacios -sobre todo cuando nos ponemos zen y yo tengo la funesta manía de pensarme occidental y judeo cristiano pero de una manera ritual, atávica, mistificadora y nada verdadera, sincera o ciega- no ciega mis ojos, ni mis pensamientos ninguna religión. Ni ninguna ausencia de religión. Y sin embargo me encantan las catedrales. Las grandiosas, las que tuvieron poder, las que fueron y ya no son lo que fueron. Las catedrales del poder. También me gustaban algunas del poder de los fieles, o del pueblo -como esa tan recuperada para la moda de las visitas históricas, la segunda catedral de Barcelona, Santa María del Mar, que cada día ve crecer su fama y su negocio por culpa de ese best seller catedralicio de cuyo nombre no quiero acordarme. No pienso visitar más esa catedral popular. No ha sido capaz de generar una buena literatura.

Todo lo contrario que la catedral de Burgos. Creo que con Oscar Esquivias hemos encontrado el mejor de nuestros escritores con catedral de fondo. Las novelas de Esquivias son mucho más, pero a los que les gusten las catedrales, aunque no tengan fe, les recomiendo las dos novelas de Esquivias: Inquietud en el paraíso y La ciudad del Gran Rey. Es el mejor de nuestros jóvenes escritores y sus novelas son mucho más que una recuperación novelada de nuestra historia, de nuestra guerra, sus novelas son un paseo dantesco, un viaje a alguna parte de una ciudad con una gran catedral. Burgos, realidad y metáfora en una obra que hay que conocer si todavía no lo han hecho.

Después de leer a Esquivias me han entrado unas ganas locas de volver a Burgos, visitar su catedral y buscar el camino al Purgatorio. No me merezco el cielo. Y el infierno es demasiada diversión para mi cuerpo. Qué pena que me falte el alma. Qué pena no tener fe. Una vez la tuve. Pero pronto me di cuenta que de las catedrales me importaban más las formas que el fondo. Aun así sigo visitando esos poderosos lugares donde una vez habitó el misterio.

Si alguno pasa por Guadalajara, México, y quiere ver una de las catedrales más excéntricas y con menos misterio -una especie de enorme templo con un aspecto exterior parecido a una tarta de celebración de los “quince años” y por dentro un escenario ideal para Freddy Mercury, algo entre el kitsch y la estética del glam rock-, que no deje de acudir al templo de una nueva religión que llaman “Catedral de la luz del mundo”. Se levantó con el dinero de muchos pobres incautos para negocio de unos pocos. Como la historia de todas las catedrales. Y me voy con mis rezos a otra parte que estoy de puente entre la no tan santa Constitución y la más que dudosa Inmaculada.

[Publicado el 07/12/2006 a las 16:25]

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Comentarios (17)

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    Describe estratagemas como "moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día", "matar con una espada prestada" o "crear algo a partir de la nada". Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.

    Para mas información:
    http://www.personal.able.es/cm.perez/

    Comentado por: dragon el 13/12/2006 a las 16:05

  • Señorita Luz, su encendida, pero sensata y razonada réplica a los mandobles con los que irrumpí en este blog, me obligan a enfundar mi espada y a guardarla para causas más dignas de mi ira. Retiro mis improperios, le presento mis más sentidas disculpas y le tributo el homenaje que una dama de su refinada oratoria merece. Sepa usted, apreciada Luz,que nunca he pretendido situarme más allá del bien y del mal. Probablemente esté más próximo al mal, pero eso es otro asunto.
    Dicho esto, nada impide que mi opinión con respecto a los artículos del señor Rioyo sea más que crítica. Si en algo pequé, además de de zafiedad y grosería, fue de impetuosidad y, como usted bien apunta, de irracionalidad. Precisamente, quizá en ello coincida con alguno de los artículos del señor Rioyo, que según mi modesto punto de vista, adolecen de falta de rigor intelectual. Uno no puede fiarse del criterio literario de alguien cuyas opiniones rara vez pasan del "me gusta o no me gusta" o del "me comí una fabada con Fulanito, ese grandísimo escritor" o "me pillé una borrachera con Menganito". Aprecio el lado canalla del señor Rioyo y aceptaría de buen grado irme a tomar unas copas con él. Me eternecen sus casi impúdicos alardes de mitomanía, pero, sencillamente, no comparto la visión de la literatura que rezuman sus artículos; una visión que sólo roza los contornos de lo literario, una visión que delata los compadreos y los amiguismos que manejan el cotarro de buena parte de la literatura española. Sólo Truman Capote y unos poquitos más pudieron salir airosos de los cenáculos literarios que, desde luego, merecen no sólo artículos, sino también novelas escritas, eso sí, desde la debida distancia crítica y no desde la adulación.
    Tiene usted razón, señorita Luz, cuando me recuerda que "si algo no es el señor Rioyo, es insignificante". Ese fue otro de los absurdos calificativos con los que emponzoñé mis comentarios. Por supuesto que el señor Rioyo no es insignificante: es uno de los grandes mandarines del cortijo cultural oficial. Me gusta el Rioyo que escribe "Madrid:casas de lenocinio, holganza y malvivir", el de "La vida golfa", pero discrepo con el que desde su estatus insiste en colarnos poco más que chismes literarios, dimes, diretes y demás monsergas;y, desde mi humilde posición de espectador, me molesta que un periodista literario no sepa sacar partido a algunos de sus interensantísimos entrevistados que, a preguntas insípidas, responden, por lo general, insípidamente, con lo justo para cumplir el trámite de una entrevista más. Qué lástima.
    En fin, espero no haber ofendido a nadie esta vez. Unos pocos mandobles pueden animar este blog,¿no? No nos conformemos con ser los "pequeños saltamontes" del Maestro que firma arriba. Y...mea culpa, mea culpa, mea maxima culpa, prometo no subirme a las barbas del Profeta ni desenvainar de nuevo en este blog. Aunque, ¿ no crees, Luz, que nuestro querido(sí, en el fondo le quiero) señor Rioyo es un cruce entre Papá Noel y Gaspar LLamazares? Feliz Navidad a todos.

    Comentado por: gallo_mopsus el 12/12/2006 a las 20:43

  • Hace ya algunos días que no me decido a escribir en el blog porque, generalmente, disfruto más leyéndoles a ustedes que aportando mis comentarios. Y en esta línea empiezo a leer "nos falta fe" y todos sus comentarios. Y voy viendo esas opiniones sobre catedrales, sobre fe, sobre libros… Porque eso precisamente es lo que se hace aquí: expresar opiniones. Algunas que nos gustan y otras que no tanto, pero eso sí, todas caben. O quizá no, porque me sorprendo al encontrarme las de gallo_mopsus. Y es que su animadversión hacia el señor Rioyo resultaría cómica si no fuera por lo trágico de su fondo. Parece situarse usted, gallo_mopsus, por encima del bien y del mal al atreverse a ordenar “coma menos, hable menos de libros y léalos mejor”. Quizá sea porque usted, que critica la corrección política, comparta sin embargo que la belleza física sigue unos cánones, a los que, según usted, Rioyo no se acerca. Si bien ya me parece suficientemente grave lo anterior, no se queda cojo el hecho de que le juzgue y condene usted en su forma de leer y de hablarnos de libros. Si desde luego algo no es el señor Rioyo, es insignificante (repito un calificativo que usted le da), y sin duda, eso es lo que hace que le ataque usted tanto. Podría rebatir todos sus descalificativos, tanto los que hace a su físico como los a su calidad como lector, pero viendo la respuesta que le ha dado a la simpática bloguera no creo que merezca la pena. Eso sí, plantéese que puede que no sea usted la única persona que ha compartido canapés con Rioyo, que puede que alguien no esté de acuerdo con usted. Y sobretodo, le pediría que no nos someta a los que aquí convivimos a ataques que no son sólo contra el señor Rioyo, sino sobre todos aquellos que según usted no tienen un cuerpo diez o no comparten sus juicios.
    Lo único de lo que me alegro, es de ver cómo no expone usted ningún argumento racional que le pueda permitir llegar a juzgar de esa manera. Ese es el mejor descalificativo posible, y nos ahorra tener que añadir nada más.

    Comentado por: Luz el 12/12/2006 a las 15:47

  • Yo sí soy creyente: creo que Dios no existe.
    Los peligrosos son los que dicen saber, sea a favor o en contra.
    Los agnósticos me recuerdan al "no sabe/no contesta".

    Comentado por: ortega el 12/12/2006 a las 14:06

  • Tiene razón, simpática bloguera, le pido disculpas a usted y al señor Rioyo.
    Mediré mis palabras la próxima vez que Javier Rioyo me deje sin canapés y sin vino en una recepción o en un congreso. A parte de eso, reconozco que tienen su gracia algunas de las boutades que deja caer en sus artículos, como por ejemplo la de Santa María del Mar. Yo tampoco iré nunca más al Louvre porque genera bodrios como El Código de Marras.

    Comentado por: gallo_mopsus el 12/12/2006 a las 03:05

  • Hay que ser cerdito (o gallito) para despedirse cordialmente de alguien a quien acabas de insultar de la manera más zafia.

    Comentado por: La simpática bloguera el 11/12/2006 a las 22:27

  • Rioyo,
    es usted el Llamazares en gordo de la literatura española (el Gaspar, no el Julio). Previsibles, políticamente correctos hasta el vómito e insignificantes.

    Comentado por: gallo_mopsus el 10/12/2006 a las 16:12

  • Ay, Rioyo, Rioyo, qué previsible resulta usted en todos sus artículos. Rioyo, Rioyo, cara de zampabollos, maestro en el arte de la cita manida y la opinión de segunda mano. Coma menos, hable menos de libros y léalos mejor.
    Cordialmente

    Comentado por: gallo_mopsus el 10/12/2006 a las 15:57

  • Pues va de gallegos. Yo también, de la Rias Baixas.
    Las catedrales, templos de Dios, fortalezas del hombre, siempre han dado pie a la locura.
    Que decir del tipo ese del anuncio del Aquarius y su "magna obra".
    Las religiones, desde mi punto de vista también. Solo acercandome como el Sr. Rioyo, con una especie de asepsia, puedo ir a las catedrales
    Eso si, igual de asombrado con la de Santiago de Compostela que con la de Santiago de Chile.
    Y sin fe, claro, que a mi también me falta.

    Comentado por: Rafael el 10/12/2006 a las 09:50

  • Será por eso de lo sagrado y lo profano que explicó tan bien Mircea Elíade.
    El sacro tufillo de catedrales, iglesias y templos tiene su no sé qué, sí señor. Especialmente para los que, sin creer, coleccionamos -y admiramos- milagros humanos y fantásticos.

    Comentado por: Laura el 09/12/2006 a las 20:33

  • Estimado Señor Rioyo:
    Le animo a visitar la maravillosa Santa María del Mar.Merece la pena aunque la novela no valga una mierda.
    Un Saludo

    Comentado por: José Antonio el 08/12/2006 a las 22:41

  • En lo de creer o no, no voy a discutir, Dios, nos dotó de libre alvedrio, pero en lo de que la novela-- La catedral del mar-- es un bodrio no estoy de acuerdo, la he leido dos veces y me parece una explendida obra, aunque posiblemente yo sea de ese enorme grupo de gente inculta que para leer el quijote me tiré unas vacaciones enteras, imponiendome su lectura como una obligación y solo recuerdo que el tal D. Quijote era muy flaco y que de loco , nada, que los que no deben regir bien deben ser los que lo leen y releen una y otra vez.¿ No será esto de la literatura como lo que sucede con la pintura que hay personas que se extasian ante unos maragatos Que seguramente lo ha debido pintar un cachondo mental que se rie de la estupidez humana?
    Y que como siempre digo: Que nadie se mosquee porque esa es mi idea y nunca he querido ser irrespetuoso con nadie.Las ideas se han de respetar y airear, porque es de buenas personas no ser falso.

    Comentado por: Antonio Larrosa Diaz el 08/12/2006 a las 14:21

  • Hay que creer hombre !!!! No me sean necios y recuerden a Gabriel Ferrater , Que cuando un tipo le dijo que pensar en otro vida era algo increible poco logico , le respondio : Pues mira que esta . Ciertamente .

    Ahora bien , si no encuentran en que creer no se preocupen , siempre se puede creer en que no hay que creer .

    Comentado por: albert pla el 08/12/2006 a las 10:43

  • No sé, yo creo que eso de declararse no creyente es algo que no está bien, que no se lleva, que es demasiado políticamente correcto. todo el mundo es agnóstico, que horrible palabra. Es mucho mejor declararse creyente, creyente en cualquier cosa, pero cuanto más tradicional mejor, la gente te mira con mejores ojos, como más interesada, no hay nada más aburrido que un agnóstico y si es de buen corazón y colabora con oenegés peor, esos acaban con cualquier conversación interesante, son los beatos de ahora mismo, son curas laicos, son peor que curas, porque se lo creen. los creyentes son otra cosa, son ingeniosos, e interesan, Chesterton y Cateaubriand se venden como rosquillas, otra vez.

    Comentado por: Hank el 07/12/2006 a las 23:59

  • Estimado Rioyo, si le gustan las catedrales seguro que la de Compostela le chifla ¿cuánto hace que no viene?. Hoy me siento altruista y ligera, amante de mi humana condición y por lo tanto propensa a obsequiar a mis congéneres. Le invito a que se acerque a Santiago (aunque desconozco si la catedral tiene algún escritor asociado)...y traigase paraguas gigante, que esto es un diluvio.

    Comentado por: La simpática bloguera el 07/12/2006 a las 23:26

  • Hombre, no-ruso, ¡qué gustazo escucharle! ¿qué es eso de que nunca nos conoceremos? será porque usted no quiere, que ahora vivimos cerquita ¿verdad? -yo en Compostela y usted por allá en la costa (da Morte)- por lo que he deducido del análisis de sus escritos, ya sabe que soy una gran admiradora. Pero no se asuste, no voy a comprometerle, puede seguir viéndome como una cat-woman fantasma, o como una fantasma simpática, o simplemente como una fantasma (uuhhuhhhh!!!!!!). No entiendo como no comparte el experimento del ex-blog de Azúa; ahora andamos por allí "como vaca sin cencerro", a nuestro libre albedrío; eso implica un gran espacio para intentar cosas, hay variedad. Por mi parte estoy tejiendo un patchwork entre Djuna Barnes y Witold Gombrowick, y tengo una sección de artistas femeninas. De todos modos sus escritos elevarían el nivel, además bailamos mucho, aquello es una disco; le invito a una copa ¡ah! y llévese a Rioyo, que parece un chico con "marcha".


    Una gallega en México-Cat-woman-La simpática bloguera

    Comentado por: La simpática bloguera el 07/12/2006 a las 23:20

  • Sí que va a ser raro a partir de ahora romper con esa costumbre, olvidar esa costumbre y no refugiarse en esa costumbre, pues aquí, en este paisaje eléctrico poblado del voces del más allá, venía yo a veces a escribir como un animal radiante pero, no nos engañemos, bastante mediocre; y recuerdo, sí, y recuerdo, algunas voces especialmente queridas: cat-woman, francesca, pedro, maleas eduardo mora, provoqueen, jeguel, coco ... que me gustaba encontrar aunque tuviesen el peso y la densidad de un fantasma, personas que escuchamos y nunca conoceremos, personas que se hicieron hábito también, y salud y regalo; uno iba como contento a encontrarse con esas personas, y pensaba: me alegro de que sigáis aquí, cerca de mí pero al otro lado del mundo; vidas a pesar de la distancia no se hacían pequeñas ni diminutas; sino que era precisamente esa distancia lo que los hacía más grandes y temibles. Parece mentira que una costumbre tan sencilla y tan frágil ocupe tanto y le preste una especie de duración al cuerpo escrito para los otros; pero el blog de Don Félix cerró, este hombre siempre esta de vacaciones, ese hombre vive en unas vacaciones perpetuas, y el pequeño animal radiante de pronto se ve sin refugio y se echa a caminar días y días por la intemperie y la glosolalia, hasta que vuelve en busca de las palabras, y decide aferrarse como un parásito a este otro blog, se agarra a él con los ojos y luego con los dientes, se alimenta de él y poco a poco lo va consumiendo, si hace falta hasta matarlo. Hasta matarlo, ¿ entiendes?, hasta matarlo. Para que vuelva de esa muerte y pueda decir por fin: nací.
    ( Un saludo al señor Rioyo).

    Comentado por: nosoyruso,señor el 07/12/2006 a las 21:33

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Biografía

Javier Rioyo (Madrid, 1952) es licenciado en Ciencias de la Información. Periodista, escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos. Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También ha sido responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER. Es colaborador habitual de El País (escribe para el suplemento semanal Domingo) y de la revista Cinemanía.

 

En televisión, Rioyo ha presentado el programa "El Faro" del canal Documanía y ha obtenido dos premios Ondas en Radio y uno en Televisión. Ha sido guionista de numerosos festivales de música para Canal+, así como de los premios Goya, y de diversos programas de radio y televisión. También coordinó los guiones para la serie Severo Ochoa. Ha dirigido y participado en cursos de Comunicación y Cultura en diversas universidades españolas. Formó parte del Comité Asesor de Alfaguara y ha sido jurado de festivales de cine y premios literarios en varias ocasiones.

 

Es autor del libro Madrid: casas de lenocinio, holganza y malvivir (Espasa Calpe, Premio 1992 Libros sobre Madrid); y de La vida golfa (Aguilar, 2003). En 2005, con su productora Storm Comunicación, realizó la producción ejecutiva y el guión de Miracolo Spagnolo, un documental para la RAI sobre la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al gobierno y su primer año de legislatura. También dirigió y produjo Alivio de luto, un vídeo documental en el que entrevista a Joaquín Sabina; así como Un Quijote cinematográfico.

 

En 1994 fundó la productora Cero en conducta, con José Luis López-Linares, con la que tuvo a su cargo el guión y la dirección de Alberti para caminantes (2003); y la producción ejecutiva y el guión del largometraje Un instante en la vida ajena (2003), que obtuvo el Premio Goya al mejor documental; así como de Tánger, esa vieja dama (2002). También ha codirigido con José Luis López-Linares el cortometraje Los Orvich: Un oficio del Siglo XX (1997), y los largometrajes Extranjeros de sí mismos (2001), nominado al mejor documental en la XVI edición de los Premios Goya; A propósito de Buñuel (2000); Lorca, así que pasen cien años (1998), nominado a los premios Emmy 1998; y Asaltar los cielos (1996), nominado a los premios Goya al Mejor Montaje, y ganador del Premio Especial Cine, de los Premios Ondas 1997.

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