Berlanga en la huerta
En mi casa practicábamos un humor ‘berlanguiano' sin saberlo, y sin saberlo sobre todo yo, que era el pequeño y el más alejado, por mi nacimiento en Elche, del lugar de los hechos. Por supuesto, esa particular modalidad humorística de mi familia no era constante, ni trascurría toda en planos-secuencia, tan cultivados, sobre todo en la última fase de su carrera, por el autor de ‘Plácido'. Habitualmente brotaba de noche, algunas noches caseras, y también como colofón de las fiestas señaladas: bautizos, cumpleaños, bodas de plata, y ciertas concentraciones veraniegas en las que, entre primos, hermanos, padres y tíos carnales, llegábamos a formar una tribu de casi veinte valencianos haciendo el indio en Jávea.
Invariablemente, al final de esos actos festivos, mi padre, que era por lo demás un hombre de leyes serio y algo tímido, aunque con brotes de humor dislocado en la intimidad, se ponía en pie a petición de los comensales y recitaba de memoria una copla soez y rimada a la patalallana por su padre, mi abuelo Visént Molina Maset (así firmaba), titulada ‘Casamiento de María la Chapa'. La composición está escrita en una jerga valenciano-castellana deformada por los retruécanos y términos voluntariamente incorrectos y algunas aportaciones del habla de Sueca, el pueblo natal de mi abuelo y de una buena parte de mi familia y asimismo -y este dato tiene su importancia en el argumento de este texto- de Josep Bernat i Baldobí, el inmarcesible autor de ‘El virgo de Visenteta'.
El ‘Casamiento de María la Chapa', sin duda la obra magna de mi abuelo, tiene 117 versos, y no es cosa de reproducirla, ni siquiera en honor de Berlanga, que sin duda la desconoce. Pero voy a citar dos fragmentos, tomados de la última reedición que se hizo, en 1981, de este único libro de Visént Molina. Así describe él, por ejemplo, el lugar donde trascurre el enlace matrimonial del hijo de la sinpar María, gente "de muy buena casa":
El corral donde soparon
Neteyado a ramasadas...
Ya no lin cabía más
De aligante que paraba.
¡Y qué de allumenasiones
que de las cuerdas colgaban,
compuestas de pimentones
que en un ansa s´aguantaban.
Remedando siempre, por lo bajo, el estilo satírico-escatológico de su admirado antecesor e inspirador Bernat i Baldobí, Visént Molina procede a continuación a dar el menú del convite nupcial: "Se comieron entre todos / tres friteradas de ratas / en suquito, coentitas, / y mescladas con patatas. Y había quien en un rote /apagaba una canela / y hasía más alborote / que el tiro de una pistuela". Antes de pasar al baile, y "una ves sopados bien / y con la pancha bañada", la anfitriona María la Chapa va distribuyendo regalos a los invitados de ambos sexos, los ‘pollos', el Moco, el Caguit, el Verdolaga, "que ballan com una trompa / y menjan com una draga", y las ‘femejas', que reciben "cada una un got de horchata / hecha con un cubilete / que tenía un dit de caspa".
Aunque él decía hacerlo mal, en comparación con la gracia rapsódica que tenía el abuelo Visént (a quien yo apenas conocí), mi padre se llevaba en cada una de sus innumerables declamaciones de ‘El casamiento de María la Chapa' una sincera ovación del público, a veces formado únicamente por su esposa, mi madre, y sus tres hijos, mis hermanos y yo, que aún recordamos de memoria, pasados cuarenta y cincuenta años de aquellos recitales, pasajes enteros de ‘El casamiento' y otras piezas ligeras del abuelo poeta. Me dicen que en Sueca aún las evocan alguna tarde los mayores del lugar.
& & &
Hay muchas maneras de amar a Luis García-Berlanga, y creo sinceramente que todas ellas han sido ejercitadas por el público. La crítica, esa hidra a veces caprichosamente venenosa, también le ha acompañado y entendido, si bien yo lamento que las tal vez últimas obras de Berlanga, ‘París-Tombuctú' y el corto ‘El sueño de la maestra', fueran consideradas ‘menores'. Para mí constituyen el magistral remate de una carrera que marca la historia del cine español.
No voy a repasar aquí su filmografía, sobradamente conocida, estudiada y recordada. Según algunos, el final de su colaboración con Azcona, que se produjo después de ‘Moros y cristianos' (1987), señalaría el inicio de una decadencia berlanguiana plasmada en sus siguientes títulos, ‘Todos a la cárcel' (1993) y las citadas ‘París-Tombuctú' (1999) y ‘El sueño de la maestra' (2002). Yo no veo tanta diferencia (Azcona, como artista disciplinado que era, también se ponía un tanto ordinario, más valenciano que logroñés, en ‘Nacional III', ‘La vaquilla' y ‘Moros y cristianos') entre el Berlanga ‘con' y ‘sin' Azcona de esa fase postrera. Simplemente, ayudado en los últimos guiones por otras manos, Berlanga recuperaba una esencia que siempre estuvo en su obra: el rudo humor fallero y rústico, no tan alejado del de los sainetes de Bernat i Baldobí. Conviene en ese sentido recordar que ‘El sueño de la maestra', estrambote añadido a ‘¡Bienvenido, Mr. Marshall!' (a partir del original en su día censurado), está firmado como "una falla de Luis García-Berlanga", y añade en los créditos: "'plantá' en la Plaza del Caudillo en 1952 y 'cremá' en 2002". Un breve pero exuberante monumento de ‘ninots' de carne y hueso, escatológico, disipado, impúdico y cazurro (ese tan creíble Santiago Segura con boina), que enlaza con los episodios picarescos y los chascarrillos, casi ninguno vulgar, alguno estupendamente surreal ("tiene usted pies de pianista"), de ‘París-Tombuctú', gran despedida cinematográfica con fuegos artificiales en la que el director, a punto de cumplir ochenta años, se desnudó frontalmente ante el espectador (en la carne de Michel Piccoli) como un disolvente viejo verde y no como un eminente viejo sabio.
Berlanga nunca ha querido ser satírico, es decir, regeneracionista. En 1958, después de rodar ‘Los jueves, milagro', que aún seguía pautas de un neorrealismo a la española, el cineasta escribió esta declaración de principios en la revista ‘Film Ideal': "no estoy de acuerdo con los que me encasillan como satírico. Barnizar con una fina ironía, quizá por vergüenza de expresar abiertamente nuestra ternura, todo aquello que nos rodea, no da derecho a centrar a uno en el áspero ejército de los Aristarcos [se refiere al teórico y crítico cinematográfico marxista Guido Aristarco]. Yo soy un gran egoísta, tan gran egoísta que lucho por la felicidad de los demás, sólo para que no me molesten. Y por esto mismo no me interesa señalar puntos de ataque a futuros ejércitos sino disfrutar de los paisajes que en este lado, llamémosle civilización occidental, tenemos. Si pretendo ensanchar, pues, mi cantón independiente o por lo menos delimitar sus fronteras surge inmediatamente la calificación de humorista. Sólo pido que Dios sea humorista en la medida que yo lo deseo".
Egoísmo, hedonismo, separatismo individual, humorismo como medio de secesión. El radical proyecto aislacionista y demoledor de Berlanga viene de antiguo, como puede verse, pero yo me atrevo a decir que ha alcanzado su forma más pura, guste o no, en las desordenadas, deslenguadas y desinhibidas películas finales. Quizá las más huertanas; para mí las más atávicas. Las que muestran -en todo caso- al genio, según la formulación de Baudelaire, recobrando su infancia a voluntad.
[Publicado el 03/12/2009 a las 10:29]
[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]
Comentado por: Jesus Guillen el 22/12/2009 a las 07:29
Comentado por: paco el 18/12/2009 a las 12:01
Comentado por: Mario el 08/12/2009 a las 08:19
Berlanguiano se cree el tío y no se le cae la cara de vergüenza. Menudo tipejo más pagado de si mismo que busca comparaciones con lo sublime cuando no deja de ser un vulgar calcaripios. Y luego viene el comentarista pedante que va como loco por los blogs buscando alguno que hable de Laponia para comentar su viajecito a tal lugar. Vanidoso lapón que has venido al blog que te corresponde.
Comentado por: JALAIN el 08/12/2009 a las 03:46
Comentado por: Jesus Guillen el 04/12/2009 a las 04:38
veinte valencianos haciendo el indio
como no sé qué es hacerelindio, supongo que podría referirse a vivir una espiritualidad elevada, a hacer una vida interior intensa, a cultivar la mente por sobre el cuerpo, como hacen o pensamos que hacen los habitantes del segundo país más habitado del universomundo
ojalá sea así, o algoporelestilo, para que no se interprete como una bromaburla o escarnio u ofensa, y aparezca otra oleada de ataques talibanes que termine de ahuyentar a todo posible, no lector, sí comentarista deste blog
y a propósito de austrohúngaros, aprendí una cosa muy curiosa en mi viaje a la laponia
en helsinki, bellísima ciudad, la propa te dice que tallin -en finladés "tálin", en estonio "tálina"- está a 100 minutos, y efectivamente, es el tiempo exacto que tarda el barco -modernísimos, magníficos- en llegar
finlandia tiene estrechísimos lazos con estonia, antes de la caída del muro -entiéndase el de berlín-, casi el 100% de los visitantes extranjeros en tallin, ciudad también bellísima, eran finlandeses
y resulta que hay tres países europeos cuya lengua tiene las mismas raíces : finlandia, estonia... y hungría
Comentado por: jbv a 10.710 km el 03/12/2009 a las 14:55
Nació en Elche y estudió Filosofía en Madrid. Residió ocho años en Inglaterra, donde se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres y fue tres años profesor de literatura española en la de Oxford. Autor dramático, crítico y director de cine (su primera película Sagitario se estrenó en 2001, la segunda, El dios de madera, en el verano de 2010), su labor literaria se ha desarrollado principalmente -desde su inclusión en la histórica antología de Castellet Nueve novísimos poetas españoles- en el campo de la novela. Sus principales publicaciones narrativas son: Museo provincial de los horrores, Busto (Premio Barral 1973), La comunión de los atletas, Los padres viudos (Premio Azorín 1983), La Quincena Soviética (Premio Herralde 1988), La misa de Baroja, La mujer sin cabeza, El vampiro de la calle Méjico (Premio Alfonso García Ramos 2002) y El abrecartas (Premio Salambó y Premio Nacional de Literatura [Narrativa], 2007);. en 2009 publica una colección de relatos, Con tal de no morir (Anagrama). Su libro más reciente es El hombre que vendió su propia cama (Anagrama).
Cabe también destacar muy especialmente sus espléndidas traducciones de las piezas de Shakespeare Hamlet, El rey Lear y El mercader de Venecia; sus dos volúmenes memorialísticos El novio del cine y El cine de las sábanas húmedas, sus reseñas de películas reunidas en El cine estilográfico y su ensayo-antología Tintoretto y los escritores (Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg).
Foto: Asís G. Ayerbe


22/1/2012 13:31
Buenas sugerencias, también me...
Publicado por: Marta
07/12/2011 20:00
[url=http://www.cheapburberrysal...
Publicado por: louis vuitton handbags
06/12/2011 19:20
Publicado por: Sodine Üe
23/11/2011 00:53
Agradezco mucho el comentario...
Publicado por: Vicente Molina Foix
21/11/2011 10:59
Mi comentario no tiene que ver...
Publicado por: Manoli
16/11/2011 13:07
Léanse los dos primeros mensajes...
Publicado por: Eduardo
10/11/2011 19:45
No se como hay gente que dice...
Publicado por: Manuel
10/11/2011 18:00
Mientras me quede aliento jamás...
Publicado por: Miguel Ángel Unanua
10/11/2011 07:46
Y ahora, después de terminar de...
Publicado por: loria jafon
09/11/2011 12:34
Perdón, "R'n'R heart" es del 76.
Publicado por: Eduardo
Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres