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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Vicente Molina Foix

Resucito a Bacon y a Cabrera Infante, juntos (Sueño relatado 4)

Se estrenaba un nuevo filme de Almodóvar, con la habitual expectación, en este caso aumentada al saberse que trata del artista Francis Bacon. Delante del cine veo al propio pintor acompañado de su amigo español José Capelo; una limousine cargada de ‘celebrities' está a punto de atropellar al pintor irlandés, salvado ‘in extremis' por su acompañante. Como la película aún no empieza, les acompaño a visitar una catedral cercana, y yo describo con erudición algo pomposa los grandes medallones tallados en piedra de la portada principal, lo cual deja muy impresionado a Bacon. En agradecimiento, el pintor (a quien, en realidad, sólo vi una vez de lejos en el bar ‘Cock' de Madrid, sin haber jamás cruzado palabra con él) me regala un libro sobre su vida y su obra, dedicado a "Vicente M. Molina"; el error me inquieta, y pienso en arrancar la página de la dedicatoria, aunque no lo hago. Bacon y su acompañante se pierden entonces abrazados entre la barahúnda de los invitados. En la taquilla no hay entradas a mi nombre, pero mi propio acompañante, el Doctor Javier Anido, se agencia unas hábilmente, entramos juntos al vestíbulo, nos perdemos, y a la sala paso yo solo; los asientos son buenos pero frustrantes, ya que permiten ver muy bien el escenario pero no a los demás asistentes. Y yo sé que entre estos están Guillermo Cabrera Infante, en plena salud, y su mujer Miriam Gómez. Levanto mi cuello todo lo que puedo, lo giro como el periscopio de un submarino entre las aguas de los ‘happy few', sin divisar a Guillermo y a Miriam. Entonces empieza la proyección, que no es tal. Ni siquiera es cine. Se trata de un ballet contemporáneo en vivo, sin ninguna connotación ‘baconiana'. Me salgo y voy a visitar a papá en el hospital. Mi padre (el tercer muerto que resucita en este sueño), tiene la cabeza tapada por un periódico, pero se mueve debajo del papel. Me siento a su lado, junto a la cama llena de tubos y sondas, y veo el espectáculo de su respiración oculta. Me despierto.  

 

 

[Publicado el 22/4/2009 a las 14:15]

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Comentarios (6)

  • Es un placer leer esto; sin ningún intento de interpretación.
    Es un relato surrealista en el que se intuye un hilo narrativo,pero sólo se intuye.

    Comentado por: amalia el 23/4/2009 a las 21:05

  • Dos sueños(pero en el sentido de deseos)en relación con Bacon: haber tenido la oportunidad de abrir su maleta de viaje cuando murió aquí en Madrid (Elvira Lindo fue la afortunada, parece que no tenía nada especialmente reseñable)y poder echar un vistazo al sin duda suntuoso y exclusivo libro que Elena Ochoa(lady Foster)estaba preparando sobre él.

    Comentado por: jfsebastian el 23/4/2009 a las 20:00

  • En cada sueño se nos escapa lo preciado. Ni siquiera nos acordamos muchas veces de ellos, y sin embargo los vivimos un tercio de nuestra vida. ¿Cómo podemos dejarlos pasar como si nada? ¿Qué nos quiere decir la vida con ello? ¿Acaso es una puerta entre la realidad y la verdad? De momento, solo me quedo con una experiencia que por más que quiera, no puedo participar de ninguna manera en ella. Nadie me da permiso de controlar mis actos en mi propio sueño. Sin embargo, sí puedo tomar decisiones en la realidad, y, desgraciadamente, he perdido muchas oportunidades.

    Debo acabar diciéndole (perdón: diciéndote), que soy aquella mirada que probablemente nunca se volverá a cruzar con la suya, incapaz de haberse atrevído a hablar por sí sola. Pero, ¿las podré volver a cruzar en mis sueños?

    Comentado por: Inexperto el 23/4/2009 a las 19:58

  • Ya sé lo que pasa, se han ido todos a dormir de pura envidia. Todos quieren soñar cosas interesantes (se han ido con un papel, un bolígrafo y un orinal) Tiene que ser así, de lo contrario no me explico tanto silencio.

    Comentado por: Isis el 23/4/2009 a las 17:47

  • Esto nunca
    http://www.youtube.com/watch?v=aqANo5qDPhQ&feature=related

    Comentado por: Isis el 23/4/2009 a las 13:16

  • Buenos días.
    Tanta resurrección me hace pensar en la Semana Santa, y de ahí, de un salto, como si fuera esa gimnasia matinal que no practico jamás, me voy a la pasión. La pasión y muerte de Jesús, se dice ¿no es cierto?
    Siempre será, o debería ser la vida de cualquiera, incluso para los que no tienen aspiraciones ni quieren la eternidad en algún cielo. Primero la pasión y luego la muerte. Pero la pasión de Jesús no significa, para los cristianos, sino lo que fue después de la vida y antes de la muerte. Aquello que su Padre le obligó a soportar para redimir a los humanos…
    Los que sueñan ¿qué sienten? ¿La vida, la pasión o la muerte?
    Pasión, arrebato, frenesí y después, pues dormir.

    Comentado por: Isis el 23/4/2009 a las 12:00

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Foto autor

Biografía

Nació en Elche y estudió Filosofía en Madrid. Residió ocho años en Inglaterra, donde se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres y fue tres años profesor de literatura española en la de Oxford. Autor dramático, crítico y director de cine (su primera película Sagitario se estrenó en 2001, la segunda, El dios de madera, en el verano de 2010), su labor literaria se ha desarrollado principalmente -desde su inclusión en la histórica antología de Castellet Nueve novísimos poetas españoles- en el campo de la novela. Sus principales publicaciones narrativas son: Museo provincial de los horrores, Busto (Premio Barral 1973), La comunión de los atletas, Los padres viudos (Premio Azorín 1983), La Quincena Soviética (Premio Herralde 1988), La misa de Baroja, La mujer sin cabeza, El vampiro de la calle Méjico (Premio Alfonso García Ramos 2002) y El abrecartas (Premio Salambó y Premio Nacional de Literatura [Narrativa], 2007);. en  2009 publica una colección de relatos, Con tal de no morir (Anagrama). Su libro más reciente es El hombre que vendió su propia cama (Anagrama).

Cabe también destacar muy especialmente sus espléndidas traducciones de las piezas de Shakespeare Hamlet, El rey Lear y El mercader de Venecia; sus dos volúmenes memorialísticos El novio del cine y El cine de las sábanas húmedas, sus reseñas de películas reunidas en El cine estilográfico y su ensayo-antología Tintoretto y los escritores (Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg).

 

Foto: Asís G. Ayerbe

Bibliografía

 

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Información sobre la película El dios de madera

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