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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 5 de junio de 2020

 Vicente Molina Foix

‘Anisakis’

Debo de ser uno de los pocos seres humanos -fuera del universo de la microbiología-  que ha visto un ‘anisakis' vivo. Adelanto que se trata de uno de los bichos más repugnantes que puedan imaginarse, pese a su nombre, dotado, tras el prefijo espirituoso, de un cierto predicamento japonés. La palabra podría, de hecho, dar título a una película de terror bacteriológico procedente de la cantera oriental, tan proclive tanto a ese tipo de cine como al pescado crudo, al que debe su fama (si no su propia existencia) el ‘anisakis'.

     Lo vi en un piso bien puesto del madrileño Barrio de Salamanca donde recibe el médico al que acudí, en segunda consulta, por unos leves pero persistentes picores en los tobillos. El dermatólogo, el especialista al que en buena lógica había recurrido en primera instancia, no detectó ningún mal puramente dérmico en mi persona, pero, hombre prudente y experimentado, pidió unos análisis que revelaron, junto a una aceptable sanidad de mi piel, indicios de un contacto esporádico interno, no se sabe de qué intensidad y en qué fechas, con el parásito que anida en los peces que más nos gustan.

          Como el aprensivo, levemente hipocondríaco, que soy, fui a ese segundo médico, el primer alergólogo de mi vida sanitaria, para asegurarme de que -a pesar de que desde la infancia he sido un desaforado comedor de pescado sin haber tenido nunca la menor reacción alérgica a las criaturas marinas- no era portador ignorante del maléfico gusano. Con los dos brazos plantados de agujas esperé una media hora larga en la consulta, entre otros ‘eccehomos' igual de anhelantes que yo. El resultado dio a conocer que, efectivamente, yo tuve (sin saberlo y sin consentirlo) relaciones íntimas con algún alevín de ‘anisakis', pero el alergólogo, al ver pintados en mi rostro el estupor, la incredulidad y el larvado deseo de seguir comiendo, mientras no fuera víctima de un sarpullido letal, los frutos del mar, hizo dos cosas. La primera fue la más sensacional.

    Se levantó de la mesa de despacho, fue a un mal iluminado laboratorio adjunto, abrió un cajón y volvió hasta donde yo me sentaba, al otro lado de su mesa, con un pequeño recipiente lleno de un líquido semejante al agua donde nadaba a sus anchas, en la relativa estrechez del bote, un ser filiforme y exiguo, aunque coleante, de inmaculada blancura. "Ahí lo tiene usted. Eso es un ‘anisakis'. Recordé las lombrices de nuestra infancia, que aparecían a veces revueltas en el conglomerado de las deposiciones; ¿tienen por cierto hoy los niños lombrices en sus pequeños intestinos, o la lombriz histórica ha sido colonizada, como sucede con los caracoles del delta del Ebro, por el más poderoso monstruito de nombre vagamente japonés?

      Porque, y aquí viene el segundo acto, la revelación del alergólogo, el ‘anisakis' no sólo prospera en las vísceras de la merluza, del abadejo, el salmón o la sardina cuando estos deliciosos comestibles aún están, por decirlo en palabras de Shakespeare, en sus "salad days", o sea, crudos. El bicho, y lamento compartir mi angustia con todos ustedes, y en particular con los ictiófagos como yo mismo, puede trasmitirse al humano también en la carne asada o hervida del pez fresco.

    Lo que quiere decir que la mala noticia se contrarresta con otra buena. Los que nos deleitamos con el ‘carpaccio' de atún o los tiraditos de lubina que ofrece la creciente y excelente nómina de restaurantes peruanos o nikkei, estaremos a salvo del parásito, ya que, según la ley, todo pescado servido sin cocción previa ha de ser congelado anteriormente, como usted o yo hacemos en nuestras casas. Y también el molusco y una buena parte de los crustáceos son, por lo visto, inmunes al ‘anisakis', por lo que sin angustia podremos comer ostras y otras ‘delicatessen' del mar, ahora que llegan los meses fríos. ¿Y qué pasa con el exquisito pescado fresco de nuestras costas? Todo placer conlleva, ya lo sabíamos, un riesgo.   

[Publicado el 18/10/2011 a las 17:10]

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Comentarios (4)

  • He leído por internet que usted era amigo de kubrick, el maestro de Spielberg (me quede asombrado, no le echaba ese nivel, aunque me gusta mucho como escribe). estos dos junto a Charlot, Griffith y Lang son mi repoker favoritos de directores. Gracias señor Vicente por permitirnos leerle gratis, estoy deseando que vuelva a escribir de cine.Saludos a usted y a quien le lea

    Comentado por: Manuel el 20/10/2011 a las 22:28

  • Espero que le sea leve lo del anisaki, nombre más de reminiscencias propias del mejunje carajillo(valga la redundancia) que no del parásito de un pez...Con lo de 'Mylfs' y 'cougars'de hoy, espero no le asalte a usted ningún otro nuevo bicho (porque ya era hora que al menos alguien diera en mentar a "la bicha").Para que las que por entonces, en su seguridad irrevocable por siempre jamás, lanzaran la sonda y luego al recogerla con otra cosa no hicieran mención ninguna, ni mucho menos practicaran eso que luego llaman en horas menos cruciales periodismo de investigación, ya es decir, no reconociendo que la injusticia viene a ser la misma en cualquiera de las dos partes del homo sapiens( o lo que sea).Aún les queda fe de que el mocito, por esta vez un viejales, sea otro y se case o que aquello de que callen como p...(esas que también Rubalcaba desea borrar del mapa) sea más que un dicho y una regla de sabiduría aceptable.Por cierto, que la adinerada mujer de DSK también recibiría su merecido reconocimiento por parte del "género"( con lo de género me refiero, claro está, al anticipado y afincado hasta ahora en la certeza).Veremos.

    Saludos.

    Comentado por: Francisco de Escaen el 19/10/2011 a las 22:03

  • Vicente yo como pescado del Cantabrico 5 veces por semana, no conozco casos en Cantabria, la clave es que sea fresco y del Cantabrico, el pescado del océano es menos de fiar, busque una pescadería que traiga pescado de Euskadi o Cantabria y ponlo frito, cepalopodos sin problema, moluscos con cuidado, crustáceos de Galicia o Asturias. los bocartes de lo mejor.saludos

    Comentado por: Manuel el 19/10/2011 a las 18:16

  • como decía una amiga : todo lo bueno está prohibido, es pecado, o engorda
    o anisakiado

    pero el motivopretexto para dejar unas líneas, es felicitar cálidamente al amigo v.m.f. por su "mylf&cougar"
    bri llan te

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 19/10/2011 a las 15:06

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Biografía

 

Vicente Molina Foix nació en Elche y estudió Filosofía en Madrid. Residió ocho años en Inglaterra, donde se graduó en Historia del Arte por la Universidad de Londres y fue tres años profesor de literatura española en la de Oxford. Autor dramático, crítico y director de cine (su primera película Sagitario se estrenó en 2001, la segunda, El dios de madera, en el verano de 2010), su labor literaria se ha desarrollado principalmente -desde su inclusión en la histórica antología de Castellet Nueve novísimos poetas españoles- en el campo de la novela. Sus principales publicaciones narrativas son: Museo provincial de los horrores, Busto (Premio Barral 1973), La comunión de los atletas, Los padres viudos (Premio Azorín 1983), La Quincena Soviética (Premio Herralde 1988), La misa de Baroja, La mujer sin cabeza, El vampiro de la calle Méjico (Premio Alfonso García Ramos 2002) y El abrecartas (Premio Salambó y Premio Nacional de Literatura [Narrativa], 2007);. en  2009 publica una colección de relatos, Con tal de no morir (Anagrama), El hombre que vendió su propia cama (Anagrama, 2011) y en 2014, junto a Luis Cremades, El invitado amargo (Anagrama), Enemigos de los real (Galaxia Gutenberg, 2016), El joven sin alma. Novela romántica (Anagrama, 2017). Su más reciente libro es Kubrick en casa (Angrama, 2019).

 

La Fundación José Manuel Lara ha publicado en 2013 su obra poética completa, que va desde 1967 a 2012, La musa furtiva.

 

Cabe también destacar muy especialmente sus espléndidas traducciones de las piezas de Shakespeare Hamlet, El rey Lear y El mercader de Venecia; sus dos volúmenes memorialísticos El novio del cine y El cine de las sábanas húmedas, sus reseñas de películas reunidas en El cine estilográfico y su ensayo-antología Tintoretto y los escritores (Círculo de Lectores/Galaxia Gutenberg).

 

Foto: Asís G. Ayerbe

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