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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 9 de agosto de 2020

 Jesús Ferrero: Cielos e Infiernos

El estrato geológico de la estupidez generalizada

Sandro Botticelli, Mapa del infierno

Hace años, lo que más que consolaba de nuestro tiempo era la seguridad de que buena parte de su contenido se disiparía en el aire. Pensaba que la memoria colectiva sólo guardaba lo estrictamente necesario para seguir atravesando la oscuridad, y a ese proyecto la gente de nuestros días no está aportando nada. Pero dicen los entendidos que en Internet queda todo, "y especialmente lo innecesario", como diría Ramón Eder. Si es verdad que queda todo, ¿cuantas estratos tendrá la red dentro de cien años?


Me lo ha dicho un sabio: más de cien. Habrá geólogos de Internet, que estudiaran las capas más antiguas, y se asombrarán de nuestra banalidad, única en la historia. La capa perteneciente a nuestra época, vinculada al nacimiento de Antropoceno, la llamarán, según el sabio que digo (y que es también profeta) el estrato de la estupidez generalizada.


La estratigrafía vinculada al estudio de Internet deparará muchas sorpresas a los científicos. Les asombrará que subnormales profundos tuvieran parroquias de millones de personas. Medirán, con aparatos que aún no conocemos, nuestra inteligencia emocional, y se desesperarán mucho; pensarán que algo no funcionó en algún momento de nuestra historia, y verán la prueba de por qué en Europa triunfarán de nuevo ideologías muy próximas al nazismo, a las que tanto la derecha como la izquierda están abriendo las puertas de par en par.


Para estudiar nuestro tiempo no les servirán demasiado ni los análisis sociológicos y psicológicos sobre el comportamiento de las masas, ni todas las variantes de la antropología. Nuestro grado de estupidez les parecerá tan vasto y tan desalentador que tendrán que inventar una nueva ciencia. ¿Y a quién le puede extrañar? Si uno echa una mirada a lo que entendemos por humanidad, desde la Primera Guerra Mundial hasta este momento, está obligado a rechazar todas las mentiras y mistificaciones del humanismo y a coger la bestia por los cuernos. Pero si la coge se quemará las manos y arderá su cerebro. No es fácil abordar las inmensas zonas negras de ese abismo de indignidad que es desde hace tiempo la especie humana, ni fácil calibrar las dimensiones de su tragedia y de su maldad.


Pero lo que más sobrecoge, y sobrecogerá a los que nos estudien, es nuestro empeño en conducirlo todo hacia la entropía, en conducirlo todo a la muerte, en conducirlo todo a la nada, y aún se no llena la boca cuando hablamos del género humano, de su gloriosa historia de sangre y tinieblas, de su gloriosa tendencia a valorar unicamente la imbecilidad y la miseria moral, y sobre todo en nuestra época.


Si al menos fuésemos capaces de soportar unos minutos de silencio total y de recogimiento, para mirarnos en profundidad, más allá de todas las formas de la idiotez y todas las formas de la avaricia...


Estamos convirtiendo en excremento el inmenso tesoro de la vida.


[Publicado el 03/11/2016 a las 11:07]

[Etiquetas: Situación crítica]

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Comentarios (3)

  • A Bilibin: tengo tus mismas dudas, pero, a nos ser que creamos en determinaciones absolutas, la miseria podría ser menos inmunda y descorazonadora.
    A Álvaro: tienes razón; puede que las tribus urbanas hayan sido siempre fabricaciones en serie.Y los que no pertenecen a ellas igual: fabricaciones en serie con identidades ficticias y ninguna originalidad.

    Comentado por: Jesús Ferrero el 04/11/2016 a las 18:05

  • Yo creo que siempre ha sido así, oscuridad al final del eterno túnel, ahora queda de manifiesto y guardado la inmensa banalidad que es vivir y es todavía más descorazonador, sólo queda como mínimo consuelo, podría, que no lo sé, ser de otro modo.

    Sea como sea un post intuitivo y magnífico como todos los de usted.

    Comentado por: Bilibin el 03/11/2016 a las 17:46

  • Estamos atravesando, quizá un extraño periodo de entre guerras. No deseo ser mal interpretado, pero he de decir que la segunda guerra mundial fue ganada por otros asesinos no tan vesánicos como los nazis, pero si capaces de lanzar bombas nucleares sobre núcleos masivos de población, y enviar a una guerra ganada a decenas de miles de reclutas para justificar la anexión de territorios Europeos a su mapa Mundi Americano. Eso fue lo que sucedió en las playas de Normandía
    Bueno no quiero perderme y construir una diatriba sobre la historia universal de la infamia
    El hecho de facto es: Que la alineación de la masa conlleva la perdida ideológica filosófica y moral de los ciudadanos de occidente.
    El objetivo de generar ceros (“Buscas discípulos Busca ceros” dijo Friedrich Wilhelm Nietzsche).
    Discípulos, acólitos de la estupidez, del consumo. Creadores de tendencias. Esnobs. Estos son los que fabrican a los modernos.
    La pérdida de identidad intelectual e ideológica implica seres envidiosos, llenos de miedo con egos repletos de orgullo y carencias.
    Como bien dices querido Jesús; “Estamos convirtiendo en excremento el inmenso tesoro de la vida”.

    Comentado por: Alvaro Nuñez el 03/11/2016 a las 13:07

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Biografía

Jesús Ferrero nació en 1952 y se licenció en Historia por la Escuela de Altos Estudios de París. Ha escrito novelas como Bélver Yin (Premio Ciudad de Barcelona), Opium, El efecto Doppler (Premio Internacional de Novela), El último banquete (Premio Azorín), Las trece rosas, Ángeles del abismo, El beso de la sirena negra, La noche se llama Olalla, y El hijo de Brian Jones (Premio Fernando Quiñones), y Doctor Zibelius, de reciente aparición. También es el autor del ensayo Las experiencias del deseo. Eros y misos, galardonado con el premio Anagrama, y del poemario Las noches rojas (Premio Internacional de Poesía Barcarola).

Es asimismo guionista de cine en español y en francés, y firmó con Pedro Almodóvar el guión de Matador. Colabora habitualmente en el periódico El País como crítico literario, y como reportero en National Geographic.

Su obra ha sido traducida a quince idiomas, incluido el chino. 

Bibliografía

 

 

Las abismales. Premio de novela Café Gijón (Siruela, 2019)

 

 

 

Nieve y neón (Siruela, 2015) 

 

Doctor Zibelius (Algaida, 2014)

La noche se llama Olalla. (Siruela 2013)
La noche se llama Olalla

El hijo de Brian Jones (Alianza Editorial, 2012)
El hijo de Brian Jones

 Balada de las noches bravas. (Siruela, 2010)
 

Las experiencias del deseo. Eros y misos (Anagrama, 2009)

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