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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 5 de agosto de 2020

 Sergio Ramírez

II. Nos queda la palabra

Oyendo cantar a Paco Ibáñez las Coplas de Jorge Manrique por la muerte de su padre, con todo ese sentimiento salido de las entrañas que él pone, queda claro que ésta es la mejor manera de aprender poesía, de memorizarla, de volverla parte de las funciones sagradas de la memoria, para que la poesía vaya también a nutrir esos veneros de donde brota la escritura; porque para prepararse a escribir novelas, se lo dije, no hay nada menor que entrenarse en la poesía, leída con devoción, y cuánto mejor si escuchada con devoción.

            Que fue la manera como surgió la poesía, cantada, para perder luego a través de los siglos la música que la acompañaba y quedarse con la música que la ilumina por dentro y que a un juglar de los viejos tiempos como a Paco Ibáñez toca descubrir como sacarla de las entrañas del verso y volverla a dejar patente. Ponerle a la poesía la música que ya estaba en la poesía.

            En la voz de Paco Ibáñez toda poesía se convierte en un clamor de rebeldía frente a injusticias y desigualdades cuanto toca los registros del siglo de oro, siempre poderoso caballero es don dinero, y ya no se diga cuando toca los registros contemporáneos en la belleza de las estrofas de García Lorca, de Rafael Alberti, de Gabriela Celaya, de Miguel Hernández, andaluces de Jaén...¿de quién son esos olivos?, de Blas de Otero cuando canta al duro y terrible rostro de mi patria, y sabe que a pesar de todo le queda la palabra.

            Al final de aquella plática venturosa, me dijo Paco Ibáñez que la noche anterior en el concierto del teatro Amira de la Rosa había olvidado cantar la Canción de otoño en primavera de Rubén Darío, ¿y cómo podía no hacerlo frente a un nicaragüense? Y entonces desenfundó la guitarra y allí, frente a los huéspedes atónitos del hotel, cantó juventud divino tesoro, ¡ya te vas para no volver!, e igualmente atónito recibí semejante homenaje que ahora aquí consigno.

[Publicado el 19/3/2010 a las 08:00]

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Comentarios (3)

  • En El Salvador leí el artículo Un mensaje en la botella, que me gustó mucho quisiera tenerlo por esta vía. ¿Es eso posible?

    Comentado por: Ana María Jurado Golón el 02/4/2010 a las 18:04

  • Paco Ibáñez, ese cantautor de los que ya no quedan, ése que cuando actuó en el Olympia de París en 1968, antes de empezar a cantar "La poesía es un arma"... de Gabriel Celaya, esbozó por lo bajini entre aplausos "Paco asesino". Ese que hace poco dijo una frase lapidaria... !Los poetas de hoy día solo se cantan a ellos mismos...". Cuanta razón tiene. Poetas en su mayoría que escriben con casco, botas y guantes de competición, alineados en la salida, para correr por llegar los primeros a todo premio literario que se convoca; ávidos no de llevar sus palabras, sus mensajes solidarios, que va, ávidos de llenarse los bolsillos a costa de la poesía y cuanto la rodea: Premios, columnas, conferencias, jurados y hasta Ferias del libro. Tambien comete errores, ya lo creo, como cantar solamente hoy día a Fanny Rubio, colega y paisana mía, quien por estar muy ocupada se negó a poner unas frases solidarias en el libro "Poemas desde la prisión"; libro que todos sus beneficios van para una noble causa en la cárcel de Picassent; pero bueno de estas cosas Paco uno no se entera, salvo cuando se vive en las propias carnes.

    Comentado por: Abelardo Martínez el 23/3/2010 a las 14:55

  • COMENTARIO CENSURADO por IVAN THAYS en "Moleskine Literario":

    "Iván, no he tenido hasta ahora el honor de leer ninguna de tus novelas, pero veo que eres muy poco elega

    Comentado por: Javier el 20/3/2010 a las 08:54

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011). En 2014 ha sido galardonado con el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria.

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

Foto Copyright: Daniel Mordzinski 

 

 


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