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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Sergio Ramírez

I. Treinta años de una revolución

El 19 de julio se cumplen treinta años del triunfo de la revolución sandinista, un hecho que conmovió al mundo, y del que me alegro de haber sido protagonista. Siempre guarda lo que queda la memoria, con dolor de lo que ha perdido, como escribe el Inca Garcilaso.

Fue la última vez del siglo veinte cuando en América Latina una larga tiranía sería derrocada por la fuerza de las armas, con un formidable respaldo popular, para dar paso a un profundo cambio económico y social que despertó el respaldo y la simpatía en muchos países, principalmente entre los jóvenes.

La inmensa fortuna acumulada por la familia Somoza, impuesta en el poder desde el año 1934 por los Estados Unidos, sería expropiada, y su ejército, la Guardia Nacional, desaparecería por completo, junto con todas las fuerzas represivas en las que el régimen se afianzaba. La guerra para librarse del último de los Somoza costó más de veinte mil muertos, y la población fue sometida a toda clase de penurias, entre ellas las famosas "operaciones limpieza" que constituía verdaderos asesinatos masivos en barrios y asentamientos adonde la Guardia Nacional penetraba.

            Fue una revolución juvenil, entusiasta e idealista, llena de fulgores románticos, basada en un código ético nacido de la lucha guerrillera en las catacumbas, cuando la posesión de bienes materiales era vista con desprecio, y la solidaridad con los más pobres era la divisa.

[Publicado el 15/7/2009 a las 10:53]

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Comentarios (6)

  • seamos honestos,la revolucion nunca existió!!! Los guerrilleros siempre usaron la idea de la revolución, el sueño del cambio,usaron la esperanza de un pueblo, nos usaron!!!
    Habria sido distinto si los que murieron vivieran, y los que viven hubiesen muerto? Habria sido distinto si los heroes y martires fueran los gobernantes de hoy y de ayer?
    Que sería distinto si Ricardo Morales, o Carlos Fonseca o Pedro Arauz o Camilo Ortega o ...., vivieran? Seria algo distinto si mi calle se llamara Daniel Ortega, Si el mercado fuese mercado Bayardo Arce, si mi barrio fuese Barrio Sergio Ramirez?
    Es facil vivir con el recuerdo de los caidos, cuando no cai yo!! o quizas no!!
    No lo sé.
    Creo que nada sería distinto, Los sandinistas nos usaron, nos desecharon y ahora nuevamente nos quieren reusar, no se si algo será distinto ahora.

    Comentado por: Francisco el 29/7/2009 a las 01:44

  • seamos honestos,la revolucion nunca existió!!! Los guerrilleros siempre usaron la idea de la revolución, el sueño del cambio,usaron la esperanza de un pueblo, nos usaron!!!
    Habria sido distinto si los que murieron vivieran, y los que viven hubiesen muerto? Habria sido distinto si los heroes y martires fueran los gobernantes de hoy y de ayer?
    Que sería distinto si Ricardo Morales, o Carlos Fonseca o Pedro Arauz o Camilo Ortega o ...., vivieran? Seria algo distinto si mi calle se llamara Daniel Ortega, Si el mercado fuese mercado Bayardo Arce, si mi barrio fuese Barrio Sergio Ramirez?
    Es facil vivir con el recuerdo de los caidos, cuando no cai yo!! o quizas no!!
    No lo sé.
    Creo que nada sería distinto, Los sandinistas nos usaron, nos desecharon y ahora nuevamente nos quieren reusar, no se si algo será distinto ahora.

    Comentado por: Francisco el 29/7/2009 a las 01:43

  • Sr. Sergio Ramírez:

    Soy una docente universitaria jubilada, de origen argentino, que vive en Honduras desde hace treinta años. Le escribo porque leí en “Tiempo” de hoy su artículo “Recuerdos de la muerte” y quiero decirle que me impresionó hondamente. Me arrancó un llanto que me recuerda otros, que vienen desde muy atrás, desde mi época de estudiante en La Plata, hace unos cuarenta años, cuando los regímenes militares empezaron a consolidar su tarea intrínseca, la de asesinar y desaparecer a tantos patriotas no registrados en la historia oficial.

    En estos momentos tan difíciles para Honduras, en que ya hay mártires negados, desde luego, por la prensa oficial, hay mucho que leer entre líneas en su brillante artículo. Y, aunque parezca irrelevante una consideración literaria, no puedo dejar de manifestarle que también me conmovió la cita de Quevedo, un autor muy entrañable para mí, particularmente por esos sonetos metafísicos que tan bien pintan la angustia quizás mayor del ser humano: la de la finitud.

    Un saludo afectuoso y fraterno.
    Sara

    Comentado por: Sara Rolla el 16/7/2009 a las 16:54

  • Sin duda un parteaguas en el pensamiento revolucionario de izquierda. Génesis de los fragmentos generados por la retrospectiva en la cual se ha involucrado la izquierda.

    Comentado por: victor hugo el 16/7/2009 a las 07:13

  • ay, qué dolor, ay, cuánto dolor
    salir de las llamas para caer en las brasas

    mi homenaje, mi recuerdo, mi emoción, mi afecto para las lágrimas de carla, para oyanka

    Comentado por: jbv a 10.710 km el 15/7/2009 a las 16:19

  • Al menos queda el sabor romántico de una revolución que cortó una tiranía. Del Movimiento Sandinista queda el nombre, pero creo que todas las esperanzas que generó se desvanecieron en las manos de Ortega. ¡Lástima! Fue el último día de despotismo y el primero de lo mismo.
    Un saludo

    Comentado por: Jaime el 15/7/2009 a las 13:41

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011).

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

 


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