El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
I.“Hijo de casa”

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
El idioma tiene usos que no pierden su filo, por mucho que se trate de términos más o menos olvidados. Y la liebre salta muchas veces de donde uno menos la espera, cuando se trata de convocar semejantes expresiones arcaicas desde el fondo del abismo. Es lo que ha ocurrido hace poco en Nicaragua con "hijo de casa" en boca del comandante Daniel Ortega.
"Hijo de casa" viene del lenguaje de la más rancia sociedad patriarcal. Es el humilde hijo del campo, que se criaba en la casa del patrón en la hacienda, y luego era trasladado, por su docilidad y buenas maneras, amén de su disposición al trabajo, a la casa del patrón en la ciudad, donde se encargaba de menesteres domésticos de confianza. Se hallaba un escalón más alto que la servidumbre, pero varios escalones más bajos que la familia en cuyo seno era acogido.
El "hijo de casa", si le iba bien, podía llegar a ejercer algún oficial menestral cuando se hacía adulto y debía salir de la casa del patriarca, para ser entonces barbero, ebanista o joyero. Y debía siempre contentarse con mirar de lejos a las hijas del patrón.
De modo que "hijo de casa" fue siempre un término ofensivo, y clasista, y lo sigue siendo las escasas veces que se usa, como lo hizo el comandante Ortega para ofender, y descalificar, a Edmundo Jarquín, adversario suyo desde las filas del sandinismo disidente, y candidato presidencial en la última campaña.
[Publicado el 16/1/2008 a las 08:30]
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
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15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
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15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
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15/5/2008 00:37
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15/5/2008 00:36
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