El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
Adriano que despierta

Adriano González León.
Adriano González León murió el 12 de enero en un bar de Caracas, mientras esperaba la llegada de unos amigos. Dobló la cabeza, como si durmiera, y entonces empezó eso que con vieja retórica se llama el sueño eterno, y que en palabras más filosas es el big sleep de Raymond Chandler. Y ahora sólo quedan los recuerdos de una amistad de más de cuatro décadas.
Encuentros en San José de Costa Rica, en Caracas, en Madrid, y primero, antes de conocerlo, en las páginas de su novela País portátil, que ganó en 1968 el Premio Biblioteca Breve, que era entonces la puerta hacia la fama codiciada desde que lo había recibido Mario Vargas Llosa con La ciudad y los perros. La puerta del boom. La de Adriano fue una novela para hacer época, una crónica sobre la Venezuela más pobre que nunca bajo la opulencia falsa del petróleo, y auguraba al escritor prolífico, y no, al final, al que se quedaría como escritor de un solo título. Pero que se quedó para siempre.
Siempre recuerdo su voz entusiasta, de sesgos caribeños, enhebrando improvisaciones ingeniosas, como vez aquella en San José cuando oyendo hablar a una muchacha en la mesa que compartíamos en el bar del hotel Costa Rica, le dijo que tenía voz de alcoba, y la conquistó con eso. Y su pasión desmedida por la literatura, que era una forma de pasión desmedida por la vida.
Me queda Adriano dormido en la mesa de un bar de Caracas, como antes despierto en la mesa de un bar de San José, y juntos los dos en otra mesa en la glorieta de El Espejo en Recoletos en Madrid. Sueño y vigilia que se repiten.
[Publicado el 15/1/2008 a las 11:45]
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
Publicado por: Rafael
15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
Publicado por: Alejandro
15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
Publicado por: Nàmor Adenip
15/5/2008 00:37
Publicado por: rolando gabrielli
15/5/2008 00:36
Publicado por: Fran
14/5/2008 22:34
Publicado por: Norberto Fuentes
14/5/2008 21:53
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:55
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:44
Antes de hacer la maleta: En...
Publicado por: Cubana
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres