El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
III. Las exageraciones de la naturaleza

Magnitudes e intensidades del terremoto de Managua - 1972.
Alguna vez he hablado en este blog de lo que es la Managua de hoy, desarticulada y fea, todo un remedo de ciudad. La otra, como para muchos otros nostálgicos, sólo vive en mi recuerdo. Como vive también en mí la memoria del terremoto de 1972. Y como estamos de aniversario luctuoso, vale la pena sumarme a los dolientes.
Para entonces vivía en Costa Rica y había llegado a Nicaragua para las vacaciones de Navidad con Tulita mi mujer y mis tres hijos. Dormíamos esa noche en casa de mis padres en Masatepe, mi pueblo natal, a unos 45 kilómetros de Managua, y las sacudidas provocadas por las ondas del cataclismo, que nos sacaron de la cama, fueron tan fuertes como para trancar puertas y hacer que los faros de los vehículos estacionados en las calles se encendieran de manera misteriosa.
Las noticias que traían quienes volvían huyendo, porque se hallaban en Managua en alguna de las tantas fiestas navideñas y habían escapados ilesos, eran de edificios derruidos, cables eléctricos enredados en las calles, anuncios comerciales derribados cerrando el paso a los vehículos, incendios por todos los confines. "¡Se perdió Managua!", era el clamor. Y yo aún confiaba en el poder de la exageración, que en Nicaragua es una de las formas corrientes de la imaginación.
Pero las líneas de teléfono estaban muertas, y el dial de la radio vacío. Así que a las cuatro de la madrugada, mi mujer y yo salimos hacia Managua, apretados junto con familiares dentro del Peugeot en que habíamos llegado desde San José, en busca de parientes y amigos a quienes socorrer.
Todo era cierto. La única exageración de aquella madrugada, había sido de la naturaleza.
[Publicado el 03/1/2008 a las 09:00]
Estimado Dr. Ramirez: hasta un relato sobre el terremoto, del que muchos han intentado y otros han escrito, se vuelve una pieza literaria en sus manos. Que el año que inicia le traiga nuevos exitos y que muchos podamos un dia escribir como usted.
con sincera admiracion,
J
Comentado por: Joshy Castillo el 03/1/2008 a las 20:53
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
Publicado por: Rafael
15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
Publicado por: Alejandro
15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
Publicado por: Nàmor Adenip
15/5/2008 00:37
Publicado por: rolando gabrielli
15/5/2008 00:36
Publicado por: Fran
14/5/2008 22:34
Publicado por: Norberto Fuentes
14/5/2008 21:53
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:55
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:44
Antes de hacer la maleta: En...
Publicado por: Cubana
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres