El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 16 de mayo de 2008
I. DE SODOMITAS Y SODOMÍAS
Noto algo de susto, o al menos de sorpresa, entre algunos de los amigos y de las amigas que me escriben al buzón, ante el hecho de que Lot haya ofrecido a sus propias hijas a la turba de sodomitas, decidido como estaba a salvar la virginidad de los dos ángeles, heraldos que Jehová había enviado para borrar Sodoma de la faz de la tierra; emisarios que al mismo tiempo debían cumplir con la comisión de advertirle, a él y a su familia, que huyeran cuanto antes de aquel sitio ya condenado por la justicia divina.
Los sodomitas (habitantes de Sodoma), gustaban de yacer con varones, por gusto o a la fuerza, según se ve, y de allí que el gentilicio sodomita lo heredaron a todos los que más tarde serían señalados de participar del vicio, o del placer, de la sodomía. Por afinidad fonética, Gomorra, que era el nombre de la ciudad hermana en vicios a Sodoma, y que también fue destruida sin misericordia, parecería tener que ver con gonorrea, pero no es así; tendría que ser gomorrea, y no lo es.
De allí que siendo Lot un varón justo, y conociendo de qué levadura estaban hechos sus conciudadanos, prefirió ofrecer a sus propias hijas a los perversos, única manera que vio de preservar a los dos santos emisarios. Veremos cómo y por qué.
[Publicado el 22/8/2007 a las 11:29]
Comentado por: eo el 22/8/2007 a las 14:43
El otro día vi a un señor con uniforme y le pregunté:
-¿Usted es el basurero?
-Sí. ¿Cuántas bolsas quieres? -me preguntó.
Comentado por: Oe el 22/8/2007 a las 14:27
"Veremos cómo y por qué". Eso promete.
Por lo demás decir que discrepo de los comentarios de ayer a lo de Rigoberta Menchú. Se toma algo puntual, se exagera, se saca de quicio y se pone de ejemplo de un punto "existencial" controvertido; todo para vender, llamar la atención y de paso, total, por qué no, cargarse un poco a la competencia hotelera. A ver, en mi humilde opinión hasta en el garito más cutre puede ocurrir que los encargados al ver entrar a un vendedor ambulante, le pidan más o menos amablemente que se vaya y no moleste a la clientela. La clientela, además, aunque defiendan la igualdad de los seres humanos, suele agradecer que se impida a los vendedores darles la tabarra mientras se toman una copa relajados, tranquilos y en más o menos buena compañía. Confundir a alguien que viste, según se nos dice, como un vendedor ambulante, con un vendedor ambulante no parece un error tan grave. Lo de permitir vender o no a los vendedores ambulantes en el interior de un hotel ya es otra cuestión y eso es lo que habría que debatir.
Y peor fue lo que me ocurrió a mí, que fui a Cáritas a llevar una bolsa de ropa y la monja que me abrió me comunicó amablemente que la cena era a las 7. Se ve que formalmente no soy el tipo de mujer que le gustaría a Verdú. En mi descargo decir que la mujer no llevaba las gafas (algo hay que decir). No me invitó a salir sino a entrar. Y no salí en los periódicos.
Comentado por: eo el 22/8/2007 a las 14:23
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
Publicado por: Rafael
15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
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15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
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Antes de hacer la maleta: En...
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