El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 16 de mayo de 2008
I. PERSONAJES DE NOVELA
La historia tiene una extravagante tendencia de parir personajes hechos a la medida de la novela; y siendo hermanas de leche las dos, historia y novela, no deja de parecer esto un asunto de favor entre quienes, más allá de su vínculo consanguíneo, se aman a veces, y otras se repelen, como ocurre tantas veces entre mujeres apasionadas. Cuando la historia, que se mueve sobre el piso de la realidad terrena da a luz a una de estas criaturas, los mortales, que padecemos de la debilidad de la admiración por lo singular, o por lo anormal, solemos siempre decir que esa criatura parece “un personaje de novela”.
De estas criaturas nacidas de la historia para reinar en la novela, y que son a veces verdaderos fenómenos, como los terneros de dos cabezas, o los potrillos de seis patas, y que causan nuestra admiración, hemos tenido muchas en América Latina, y nos gusta asociar su aparición con el subdesarrollo, como si la pobreza y el atraso fueran su mejor caldo de cultivo.
Llegar a ser personaje a los ojos de estas dos hermanas, la historia y la novela, supone una metamorfosis. ¿Cómo es que una persona se transforma en personaje? ¿Cómo es que aparta sus vestiduras comunes y se reviste con el extraño ropaje de la celebridad, por triste que ésta sea? Complejo misterio. Por el momento, digamos que la lista de personajes alumbrados de esta manera viene a ser larga, y sólo voy a entresacar algunos ejemplos de los más recientes. Mañana.
[Publicado el 18/7/2007 a las 11:34]
Comentado por: HjorgeV el 19/7/2007 a las 10:41
Algunos personajes nacen de la desesperación del autor. Por estos lares hay una tal Afrodita por ejemplo. Otros nacen de su propia desesperación por ser escuchados aunque tengan que recurrir a la violencia para conseguirlo.
Comentado por: Guildo Kuadros el 19/7/2007 a las 10:05
esto me recuerda un poco a esa tira cómica que una vez vi en un periódico, en la que un chiquillo le decía a su madre: "Mamá, yo no quiero saber de dónde son los cantantes...yo lo que quiero saber es quién les escribe las letras!". pero al margen de la broma, siempre es fascinante saber cómo una persona que ha incidido de una forma u otra -negativa o positivamente- en su comunidad (sobre todo estos se prestan para ser novelados) rebasan los linderos "reales" para pasar a otro nivel de "verdad" que los inmortaliza. la lista, quiero ver la tuya, porque creo que es, puede ser, larga. sea como sea, me interesa tu lista.
Comentado por: lolichka el 19/7/2007 a las 02:35
A mí no me parece que el misterio sea cómo los convierten en personajes. La gente tiene una tendencia natural a olvidar que el otro tiene una vida interior, un pasado, unos sentimientos, una historia y perspectivas de futuro, convicciones, ideología, amores etc. Es muy fácil cosificar al otro, para bien o para mal. Necesidad de proyección de ideales o de frustraciones, encarnación de sentimientos, necesidad de concreción para manejar más fácilmente que a las abstracciones. El problema es cuando esas personas que destacan no son capaces de ir más allá o cuando la persona se interioriza a sí misma como un mito, alguien especial, casi un objeto. Lo que los demás esperan, exigen de uno se puede convertir a veces en una cárcel de la que es más fácil salir cuando lo que proyectan es desagradable. Cuando es positivo uno se puede acomodar hasta que se da cuenta de que es una prisión igualmente. Hay que tener valor para romper expectativas y saber que la vida propia no es un espectáculo a servir a los demás. Quizás a ellos no les satisfaga pero sí al interesado, a no ser que valore más las muestras de admiración que otras cosas que se haya propuesto, tales como ser él mismo o la honestidad o algo así. Aparte claro está de otro tipo de presiones mucho menos inocentes. Perdonen la redacción, supongo que captan la idea de sobra, no tengo mucho tiempo.
Comentado por: Wiso el 18/7/2007 a las 16:23
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/
16/5/2008 18:03
Es muy cierto esa intimidad es...
Publicado por: Ray
16/5/2008 08:51
Publicado por: Rafael
15/5/2008 22:02
Creo que no se trata de alabar...
Publicado por: Alejandro
15/5/2008 15:52
Por honestidad intelectual no...
Publicado por: Nàmor Adenip
15/5/2008 00:37
Publicado por: rolando gabrielli
15/5/2008 00:36
Publicado por: Fran
14/5/2008 22:34
Publicado por: Norberto Fuentes
14/5/2008 21:53
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:55
Publicado por: rolando gabrielli
14/5/2008 20:44
Antes de hacer la maleta: En...
Publicado por: Cubana
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres