Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 16 de mayo de 2008

Blog de Sergio Ramírez

II. TAMBIÉN LA LITERATURA TIENE DIOSES

            La gloria mansa de García Márquez tiene una regla de oro y es no negarse a firmar nunca un ejemplar de un libro suyo. A veces, en la equívoca tranquilidad de un restaurante donde todo parece discurrir en paz alrededor de la mesa, comienzan a aparecer como por conjuro los lectores, sobre todo lectoras, armadas de libros de los que han vaciado la librería más cercana, o que han ido a buscar hasta sus casas, y ahora, además, vienen con cámaras digitales. Pone su autógrafo, con el dibujo de una flor de largo tallo al lado de la dedicatoria, siempre que se trate de un libro, aunque sea el libro de otro, nunca una libreta, o un papel cualquiera. En la ciudad de México, una vez, los solicitantes, una pareja de jóvenes casados, alegaron que debían ir hasta su casa, lejos, en busca del libro. Gabo respondió, con sonrisa segura y cordial, que les esperaría. Se hizo larga la sobremesa, pero regresaron, no con uno, sino con una pila de ellos, y los firmó todos, meticulosamente, sin faltar la consabida flor.

            Es lo que ha pasado la noche del último viernes en el restaurante La Vitrola de Cartagena de Indias. Otra vez, surgieron decenas de libros de la nada. Pero, además, al salir, un conjunto de vallenato esperaba, al acecho, en la calle. Rompió a tocar el acordeón al aparecer por la puerta la cabeza coronada de Gabo. Todos los esplendores del vallenato de Leandro Díaz La diosa coronada en el aire de la medianoche, mientras la calle se iba llenando de gente. Un novelista coronado, una diosa coronada. También la literatura tiene dioses.

[Publicado el 10/4/2007 a las 10:30]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (4)

  • dioses de la mitologia

    Comentado por: katy el 12/3/2008 a las 00:07

  • Cada vez menos me gustan los dioses.

    Comentado por: estrella el 13/4/2007 a las 11:09

  • La noche macondiana del pájaro azul
    rolando gabrielli
    El Sótano estaba iluminado como fin de fiesta. Apuraba unos trabajos y escuchaba los discursos de GGM y Carlos Fuentes desde Cartagena de Indias, durante el cumpleaños de Cien Años de Soledad. Nunca vi la torta amarilla llena de mariposas con sus velitas para tantas fechas macondianas conmemoradas ese día. Sin embargo, España seguramente homenajeaba también a Cervantes, quien no disfrutó su genio en vida y comparte la gloria con GGM. Carlos Fuentes dialogó todo el tiempo en su discurso con Julio Cortázar y GGM. Un homenaje, sin duda, al Gran Cronopio. El video mostraba una lluvia de papelitos amarillos sobre los asistentes a un acontecimiento único en las letras iberoamericanas y en la historia de la Real Academia de la Lengua Española.
    Ciudad de Panamá lleva dos días vestida literalmente de amarillo con la floración mágica, efímera, espectacular de sus guayacanes sembrados en sus calles. GGM había abandonado el istmo, entre gallos y medianoche, un par de días antes de la floración mágica, cuyas flores se desprenden de sus árboles como mariposas macondianas absolutamente lánguidas, hermosamente efímeras, soñadoras, fantásticamente reales.
    Salí a buscar un taxi, el auto personal con un problema electromecánico descansa bajo el guayacán. Surgió de la nada, de la boca húmeda de la noche, un amarillo, algo destartalado, zumbando con su motor casi dormido y tuvo la gentileza de detenerse a la 1.11 de la madrugada. Un hombre moreno, de barba, con una música estridente me sonrió en señal que subiera y dijo: ¿A usted lo he llevado alguna otra vez?- Probable, le contesté. El Dorado, le señalé y la música despertaba a un gallo antes del amanecer. La avenida estaba despejada, seguramente la fiesta de cuatro días seguía en Cartagena de Indias con reyes, presidentes escritores, académicos, periodistas y la gracia irremplazable del pueblo.-¿De dónde viene, me preguntó el taxista?- Vengo de escuchar a García Márquez. ¿Le conoce?- Sí, respondió. Por él y Gabriela Mistral reprobé un examen final de graduación en una de las bases militares norteamericanas aquí en Panamá.
    El taxi-abejorro se internaba con sus ruidos por la avenida y el taxista alegre relataba sus peripecias con el autor de Isabel viendo llover en Macondo. -Él ya murió hace muchos años, dijo con aplomo y agregó, como uno pierde un grado académico, una certificación por una décima. Fue una máquina la que me reprobó. Esas no fallan. ¿Qué ha leido de GGM, le interrogué? El Pájaro azul, respondió de inmediato, sin dudar. Juro que vi esa noche como revoloteaba sobre mi ventana el pájaro azul y traía buenas noticias del Norte y del Sur. El taxista sonreía y seguramente recordaba pasajes inéditos de la próxima novela de GGM, El Pájaro azul. Me bajé del taxi y abracé al Guayacán, sentí como caían los últimos pétalos de sus ramas y me bañaban de un tenue y profundo amarillo.
    Crucé la puerta y la memoria me llevó al pájaro azul sobre un lejano paisaje de nieve que sellaba su vuelo con la primavera.
    PD: Gabriel García Márquez había revelado por fin como se puede escribir una novela como Cien Años de Soledad. La receta: dos dedos tecleando a la velocidad del viento sobre una Royal y consultando siempre las 28 letras del abecedario.
    Rolando Gabrielli©2007


    Comentado por: rolando gabrielli el 10/4/2007 a las 17:21

  • Después de lo que le pasó a Maradona, creo que es un crimen endiosar a alguien :-(

    Pero Gabo lo ha tomado con calma, con paz ... casi, casi que de manera poética. Creo que se lo merece, es mejor que los homenajes sean así, en vida.

    Comentado por: Fátima el 10/4/2007 a las 16:53

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006),  El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/

Obras asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres