Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

lunes, 7 de julio de 2008

Blog de Sergio Ramírez

RYSZARD KAPUSCINSKI

Encontré por última vez a Ryszard Kapuscinski en Berlín en septiembre del año pasado, con motivo de la entrega de los premios Ulises que se conceden cada año a los libros de mejor periodismo narrativo en el mundo. Venía él a pie después de cenar con Frank Berberich y Esther Gallodoro, los anfitriones del certamen, y mi mujer y yo conversábamos en el café de la terraza del hotel Kempinski. Tenía una manera de saludar primero con los ojos, que se iluminaban de alegría, antes de los abrazos, y antes de dejar oír su voz instruida en tantos tonos y acentos del mundo.

Había llegado él como invitado de honor a la ceremonia, subió a la tribuna a entregar el premio mayor a Linda Grant por su libro sobre la vida cotidiana de Israel, Gente en las calles,  y no habló. Le sobraban los discursos. Conversamos, de Centroamérica, cuando no, de Nicaragua, metido en los meandros de la realidad latinoamericana que no lo abandonaba, tan conocedor de ella como para haber vivido la guerra del fútbol en Honduras, un hecho insólito que quedó en uno de sus libros, insólito también que se hallara en Tegucigalpa con pasaporte polaco, porque venir entonces desde detrás de la cortina de hierro a los países bananeros que se decía, era como llegar del infierno temido por los coroneles golpistas y demás especímenes del trópico.

Nunca leí una prosa periodística mejor que la suya. Ébano, su memoria de reportero en África,  que tiene la oscura majestad de los libros de Conrad, y El Imperio, la crónica de regreso al inmenso escenario de lo que un día había sido la Unión Soviética, ahora sólo bambalinas apolilladas y jirones de viejos decorados, serán siempre libros míos de cabecera para recordar cómo debe escribirse sobre la verdad con ojo inspirado, es decir, ojo, pulso y cerebro de literato.

Ahora nos despedimos mientras tanto en la terraza del Kempinski, y él  se aleja de espaldas por la Fasanenstrasse, hasta perderse en la noche.

[Publicado el 25/1/2007 a las 10:30]

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Comentarios (7)

  • Con "Ébano" me perdí en un continente cruel, fascinante y real. Espero recuperar el tiempo perdido redescubriendo un mundo tan cercano y tan desconocido. Volveré a perder de nuevo los prejuicios que nuestra sociedad se empeña en consolidar dentro de nuestras cabezas. Africa, seguro, es mucho más de todo.

    Comentado por: Demi el 24/5/2008 a las 14:09

  • Qué privilegio haber conocido a Kapuscinski personalmente. yo lo sigo con sus libros, que enseñan tanto del periodismo que es la vida misma. ya dije en otro lado que me declaro en luto por el adiós del Maestro.

    Comentado por: lolichka el 26/1/2007 a las 21:13

  • Estimado Sergio:

    Este blog suyo es una magnífica idea, ya era tiempo, al fin lo tengo como colega (bloguero). Lo felicito y ojalá tenga Ud. el tiempo para darle la atención debida. Desde ya estoy poniendo esta dirección entre las de mis visitas diarias. Le recomiendo visitar mi humilde blog, con mis memorias de la época sandinista, que voy escribiendo para mis pequeñas mientras las cuido o las llevo a pasear al parque (para que no pierda su tiempo le recomiendo bajar el blog completo en formato PDF o doc, el vinculo lo encontrará en el mismo blog).

    Suerte, éxitos. Saludos a doña T.

    PEM

    Comentado por: PEM el 26/1/2007 a las 07:10

  • - 1 hoy

    HjorgeV

    Comentado por: HjorgeV el 25/1/2007 a las 19:56

  • Bonita (qué gran y poca palabra, a la vez, ésta) su parcial y mínima semblanza, su bella remembranza de Kapuscinski.

    Pocas pinceladas, pero hoy especialmente certeras y justas.

    Y la oración (!) final es a la vez un homenaje melancólico y un delirio hermosamente controlado por su partida irremediable. Son ese tipo de líneas que alimentan perfectamente al lector atento.

    Me han llevado a constatar que el dolor no tiene por qué excluir a la belleza.


    (Desde el comienzo de su participación me he venido preguntando por el origen o la razón de su –voy a decirlo tal como lo he pensado- tacañería, en lo que concierne al número de líneas. ¿Por qué siempre alrededor de veinte?

    Y vea usted aquí que me hoy me he dado el trabajo de contarlas –27, 18, 19, 17,...-, encontrándome con que suman exactamente doscientos. Lo cual da como promedio, justamente, el número encerrado en la pregunta de arriba.

    ¿Sigue usted alguna cábala?, fue lo primero que se me ocurrió preguntarme, sin tener el más mínimo interés o inclinación por esos malabares.)

    http://hjorgev.wordpress.com/

    Comentado por: HjorgeV el 25/1/2007 a las 19:45

  • Hola, dado la sensibilidad que muestras hacia la figura del maestro Kapuscinski, te invito a leer el post que escribí momentos después de su muerte en www.eurogaceta.com
    Un abrazo desde España

    Comentado por: José Luis el 25/1/2007 a las 16:17

  • Jamás me canso de recomendar sus libros a los alumnos de las carreras de periodismo y de literatura, porque son modélicos. El periodismo ha perdido a uno de los mejores.

    Comentado por: Ana el 25/1/2007 a las 15:16

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006),  El reino animal, cuentos (2006), y Tambor olvidado, ensayos (2007). Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com/

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