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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 21 de julio de 2017

 Blog de Sergio Ramírez

Cada quien su propio instrumento

Misha Dmitri Tippens Krushnic resulta demasiado complicado de retener o pronunciar, y no sirve para una estrella de la televisión; de modo que debemos hablar de Misha Collins, el actor de la serie Supernatural, donde interpreta a Castiel, un ángel benefactor que tampoco tiene reparos en matar inocentes.

No conozco a Misha, aunque un día espero hacerlo. Una vez hace 15 años vino a Nicaragua con un grupo de voluntarios, entre ellos su padre, que traían la misión de dotar de un laboratorio de computación a una escuela de secundaria para adultos en San Juan del Sur, un puerto turístico del Pacífico. La escuela había abierto sus puertas ese mismo año.

Ahora Misha tiene una fundación llamada Random Acts que ha donado los fondos para levantar el primero de los edificios de esta escuela que antes andaba posando en casas alquiladas, o buscando aprovechar las horas muertas de las escuelas públicas.

Se trata del Instituto Libre para Adultos, fundado por iniciativa de dos mujeres fuera de serie, Rosa Elena Bello, nacida en el propio puerto, y Margaret Morganroth, quien llegó a finales de los años ochenta, los años de solidaridad con la revolución, a crear una hermandad entre Newton, Massachusetts, y San Juan del Sur.

El instituto, sin ninguna clase de apoyo estatal, admite estudiantes que generalmente no tienen cabida en el sistema educativo público: adultos fuera de la edad escolar, madres solteras, jóvenes embarazadas, empleadas domésticas, pescadores, vendedores callejeros, peones agrícolas, que quieren salir del túnel de la pobreza. Muchos de ellos viven en zonas lejanas, y son capaces de viajar kilómetros, cruzando ríos a pie, o a lomo de bestia, para asistir a las clases, como lo han hecho hoy para estar presentes en la inauguración del edificio.

He sido invitado por Margaret para hablar en la ceremonia de inauguración. Y el tema que he elegido es para mí una especie de parábola, la del solista y la orquesta.

Empiezo diciendo que el nuestro es un país de contrastes, porque cuando Rubén Darío nació en 1867, las guerras civiles y las pestes habían despoblado Nicaragua dejándola reducida a 150 mil habitantes, como resultó del censo que mandó a hacer el presidente Tomás Martínez, quien, preocupado de que los nicaragüenses fueran tan pocos, ordenó aumentar 100 mil almas más. Ya antes había mandado cambiar la Constitución Política para poderse reelegir, viejo vicio del que aún parece no haber cura.

Había sólo 92 escuelas de primaria para varones en todo el país, y 9 escuelas para niñas, y ya podemos imaginar la tasa de analfabetismo. Ni se publicaban ni se importaban libros. No había tampoco bibliotecas públicas.

Rubén Darío es el solista que no tiene orquesta. La palabra solista viene de solo. ¿La orquesta completa, dónde estaba?  Nacía un poeta capaz de transformar la lengua desde el traspatio, mientras la oscuridad de la ignorancia y del atraso seguían sin disiparse en un país rural, como lo sigue siendo ahora.

Si una sociedad tiene una orquesta completa, entonces cada quien será ingeniero, arquitecto, constructor de carreteras, de presas, biólogo, matemático, médico, enfermera, químico, especialista en computadoras, inventor de programas digitales, traductor, artista, escritor, actor de teatro, director de cine.

Una de las primeras mujeres que entró a estudiar en el Instituto Libre aseaba los baños en el Centro de Salud del puerto. Se bachilleró y luego se graduó de enfermera profesional. Tenía un instrumento que tocar, en una orquesta muy incompleta.

No hay buenas orquestas con músicos que tocan de oído, desconocen los instrumentos que tienen en sus manos, o son incapaces de leer una partitura. Y no se puede improvisar. Antes de presentarse en público, una orquesta ensaya. Cada quien ha estudiado el papel que tiene colocado en el atril.

¿Cuántos ingenieros químicos se han quedado de carretoneros? ¿Cuántos que hubieran podido descubrir una vacuna en un laboratorio se han quedado cargando sacos? ¿Cuántas mujeres que pudieron ser cirujanas capaces de trasplantar un corazón, un hígado, se quedaron en la cocina, soportando los golpes y los abusos de un marido borracho?

Pero no tendremos orquesta mientras sigamos a la cola. En un estudio de la UNESCO sobre educación primaria, Nicaragua ocupa el puesto 13 entre 15 países. No habrá orquesta mientras los niños asistan a clases sentados en el suelo, o mientras un solo maestro, en la

Y sin la orquesta completa, la democracia tendrá poco sustento.

[Publicado el 22/2/2017 a las 09:00]

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Comentarios (1)

  • Me gusto este aporte. Te felicito. Continuare leyendo tu Blog, Gracias.

    Comentado por: Juan Suarez el 22/6/2017 a las 21:41

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011). En 2014 ha sido galardonado con el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria.

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

 


Bibliografía

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