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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 25 de septiembre de 2020

 Sergio Ramírez

La universidad al pantano

            Nicaragua no es un país donde abunden los científicos. Uno de los pocos es el doctor Salvador Montenegro Guillén,  ecólogo y limnólogo, especialista en gestión integrada de cuencas, graduado en Nueva York, y hasta hace unos días director del Centro para la Investigación en Recursos Acuáticos (CIRA) de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, centro fundado en 1980 gracias a su iniciativa.

 Su pasión ha sido siempre la protección de la cuenca hídrica del Gran Lago de Nicaragua, de casi diez mil kilómetros de extensión, permanentemente amenazado en su sobrevivencia como fuente privilegiada de agua potable y de vida natural, y ahora más por el anunciado proyecto de someterlo a dragado para hacerlo parte de la ruta del Gran Canal chino, lo que significaría, según los razonamientos científicos del doctor Montenegro, una verdadera catástrofe ambiental que convertiría al lago en un pantano inservible.

            Desde que se anunció el proyecto del canal, su voz se alzó en defensa de la integridad del Gran Lago, de manera mesurada pero firme, explicando al país sus razonamientos.  Y empezó organizando reuniones en la universidad para debatir el tema; pero muy pronto lo pararon en seco. 

            En una carta fechada el 13 de julio de 2013, un mes después de la firma del tratado en el que se entrega al empresario chino Wang Jing la concesión por cien años para construir y operar el canal, el rector de la universidad ordenó a los decanos "no atender cualquier solicitud de locales, equipos o predios ubicados en los territorios de la universidad para realizar foros, simposios, charlas, conferencias, videos alusivos al tema (del Canal Interoceánico), pues su propósito fundamental es cuestionar o descalificar el proyecto, comprometiendo el nombre de la UNAN-Managua".

            Las facultades y escuelas de las universidades estatales son controladas hoy en día en Nicaragua por comisarios políticos del partido de gobierno, que responden a la voluntad de la pareja presidencial.  Pueden ser un profesor, un dirigente estudiantil, y hasta un empleado administrativo, según haya sido escogido; a veces, es el propio rector, o un decano. La autonomía universitaria sólo existe de nombre, y ha quedado en nada la libertad de cátedra, aún en temas científicos, como puede verse en este caso, ya no se diga en los temas políticos; y nadie que disienta del poder de la pareja, o lo adverse, puede alzar su voz dentro de los recintos universitarios, ni siquiera para hablar de literatura.

            Como no lograron callar al doctor Montenegro, quien siguió expresando sus opiniones en entrevistas y artículos de prensa, el siguiente paso fue destituirlo de su cargo académico de director del CIRA, y para eso se aprovechó la elección periódica, en la que él era candidato. Los votantes recibieron repetidas visitas y llamadas de enviados de los comisarios para presionarlos, hasta que lograron la mayoría de un voto y eligieron a un director fiel al partido. De ahora en adelante, el CIRA, sin duda, presentará el dragado del Gran Lago como una obra de efectos ecológicos más que benéficos, y el canal pasará a ser una panacea. La propaganda oficial habrá sustituido a la ciencia.

            Cuando la autonomía universitaria fue conquistada en el año de 1958, no se trató de un mero acto administrativo. El doctor Mariano Fiallos, el mayor de los pensadores humanistas de Nicaragua, fue el primer rector del período autónomo, y su credo libertario guio desde entonces a la universidad; el lema que concibió fue nada menos que "a la libertad por la universidad".

            Quienes fuimos entonces sus discípulos, aprendimos que la universidad era necesariamente un espacio del pensamiento crítico y del debate de las ideas; que en la universidad debía combatirse toda clase de ortodoxia y oscurantismo, para hacer de ella una verdadera escuela en contra del pensamiento único.

            Hoy, todas esas ideas fundacionales, sin las cuales no puede existir una universidad moderna, serán echadas al pantano inservible que será el Gran Lago de Nicaragua si el sueño maléfico del canal llega a hacerse verdadero. Al pantano, junto con el resto del país.

[Publicado el 26/11/2014 a las 08:00]

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Comentarios (1)

  • Buen día su blog me puso a reflexionar ya que muchas veces comemos solo por una necesidad fisiológica y no disfrutamos realmente lo que estamos comiendo, nosotros estamos acostumbrados a escuchar y ver arte, pero no todos desarrollamos la capacidad de oler y degustar el arte y eso es lo que hace la diferencia. Somos muchos los que todavía no descubrimos el arte detrás de un platillo que es elaborado por manos llenas de rituales de preparación transmitidos a lo largo de muchas generaciones, de nuestra cultura, nuestra tierra, y que además todavía son soporte y manifestación de alguna posición religiosa y hasta política, es por ello que los invito a que la próxima vez que consuman un platillo no únicamente lo coman si no lo degusten.

    Comentado por: Astrid Juárez el 06/12/2014 a las 16:30

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011). En 2014 ha sido galardonado con el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria.

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

Foto Copyright: Daniel Mordzinski 

 

 


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