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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 15 de diciembre de 2019

 Blog de Sergio Ramírez

Extraña mezcolanza autoritaria

Las numerosas reformas a la Constitución Política de Nicaragua propuestas por el partido oficial, serán aprobadas sin duda de manera abrumadora, porque abrumadora es su mayoría en la Asamblea Nacional.

Será una extraña mescolanza de principios jurídicos tradicionales y de inserciones curiosas. Allí estarán los eslóganes oficiales que vemos desplegados constantemente en vallas gigantescas, en las pantallas de televisión, y aún en los membretes de los documentos burocráticos: ideales socialistas y valores cristianos, el amor al prójimo y la reconciliación entre hermanos de la familia nicaragüense, integrada en la red benefactora de los Consejos de Familia que pasan a ser constitucionales.      

Se establece que  "El bien común supremo  y universal,  condición  para  todos los demás bienes, es la misma Tierra, que es nuestra Gran Madre; ésta debe ser amada, cuidada,  regenerada y venerada". Dejemos de un lado la prosa. Entendamos nada más que viviremos en una sociedad donde el cristianismo se mezcla con el panteísmo.

Un régimen que además será  corporativo, pues las cámaras de empresarios, serán "parte de los mecanismos de democracia directa", todo lo cual desemboca en el funcionamiento de Consejos Corporativos, donde los representantes de empresarios y sindicatos se sentarán con los del Poder Ciudadano, otra entidad que pasa a ser constitucional, para la "búsqueda del bien común".

Si antes la Constitución prohibía que los miembros del ejército y la policía ejercieran cargos públicos, ahora lo permitirá, con lo que el nuevo estado viene a asentarse en una alianza del partido oficial, las cámaras empresariales, el ejército y la policía, evidencia de que los llamados partidos históricos, liberal y conservador, son dados por enterrados y no se les necesita como parte del nuevo consenso corporativo.

En tiempos de consolidación de su poder, Ortega se valió de un pacto con el jefe liberal Arnoldo Alemán para reformar la Constitución y rebajar el porcentaje de votos necesarios para ser electo. Hoy eso ha pasado a la historia. El pluralismo político subsiste en la letra de la Constitución, pero nada más en la letra, mientras le llega el turno de desaparecer.

            Será por eso que se suprime la disposición mediante la cual los partidos que pretenden el restablecimiento de todo tipo de dictadura o de cualquier sistema antidemocrático, pierden su legitimidad. La preeminencia de la defensa de la democracia, como asunto de principios, pasa a ser obsoleta.

            Las redes de Internet, y la emisión y transmisión de datos, quedan bajo el control del estado; el almacenamiento de datos de las redes digitales sólo puede hacerse en territorio nacional; y "el espectro radioeléctrico y satelital que incida en las comunicaciones nicaragüenses será controlado por el Estado".  Nadie podrá tampoco instalar su propio canal virtual desde su computadora, o hacer emisiones de voz, sin previo permiso.

            Y como la democracia viene a volverse prescindible, es que se anulan los espacios de libertad en las comunicaciones electrónicas.  Para someter las emisiones de Internet, lo que se emite en las redes sociales, lo que se escribe en los blogs, deberá organizarse necesariamente algo así como una ciberpolicía, que perseguirá a quienes, huyendo del ojo del Gran Hermano, se refugien en las nubes virtuales, que quedan prohibidas.

            Toda la felicidad cristina, panteísta y corporativa que se nos promete, no se conseguirá sin la mano benefactora y perpetua de Ortega, quien podrá reelegirse las veces que se presente a elecciones, ya que en su beneficio se suprime esa estorbosa prohibición.

            Si se me pidiera elegir un término para definir este escenario, sería el de indefensión. En las sociedades democráticas los cambios constitucionales son siempre el resultado de grandes consensos, y esta mezcolanza inconsulta viene a ser impuesta desde arriba por una voluntad omnímoda. Tampoco las instituciones pueden detener la mano que las impone, porque no funcionan sino como brazos del poder único.

El autoritarismo, con cartas marcadas, sienta a jugar a la democracia una partida amañada, y por supuesto se la gana. Nicaragua será regida por la constitución de un partido, no de un país.

[Publicado el 13/11/2013 a las 09:00]

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Comentarios (1)

  • Quisiera expresar lo que pienso de Ortega;es tal la repulsión que me inspira,que invalida en mi todo pensamiento positivo.Compadezco de Alma,de corazón al pueblo de Nicaragua.Abusado en su buena fé por estos caudillos que son la personificación de mismísimo Satán.Pueblos condenados a la miseria, porque en esa miseria es donde medran estos políticos malnacidos,vestidos con los cueros ajenos.

    Comentado por: Metal Quemado el 14/11/2013 a las 01:41

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Biografía

Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar,  Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011). En 2014 ha sido galardonado con el Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación Literaria.

Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.

Foto Copyright: Daniel Mordzinski 

 

 


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