III. Un olimpo reglamentado
Otros pájaros en otras ciudades se apiñaron en los árboles al conocer la noticia del deceso, como si celebraran asambleas de duelo. Nada de esto pude atribuirse a la imaginación tendenciosa de nadie. Está registrado en las páginas del Rodong Sinmun, el periódico oficial del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Corea.
¿Y cómo era Kim Jong-Il, según las biografías oficiales de lectura obligatoria en escuelas y universidades? Desde muy niño estuvo dotado de "una inteligencia asombrosa, un agudo poder de observación, una gran capacidad de análisis y una perspicacia extraordinaria, valiente y ambicioso, tenía un pensamiento creativo, y miraba cada problema con un ojo innovador. Tenía un carácter fuerte y audaz, que le permitía completar cualquier tarea por difícil que fuera. Poseía un amor cálido y humano y una mente abierta, siempre era generoso, poco ceremonioso y afectuoso con la gente". Nada dicen de su pasión desmedida por las actrices, todo un harén de ellas, ni por las películas de Hollywood, de las que conservaba miles en su cinemateca privada.
Sus funerales han sido regidos por una estricta coreografía. Por la gran avenida cubierta de nieve la caravana de automóviles negros avanza, en la capota del primero de ellos un enorme retrato enflorado del dios que ha empezado su tránsito hacia las regiones celestes. Sonríe, congelado en los años de su juventud. Y como se trata de una dinastía de dioses de un Olimpo reglamentado, donde hasta los llantos y suspiros se hallan bajo las órdenes del partido, su hijo Kim Jong-un, que por su aspecto denota que disfruta de la buena mesa, marcha de primero al lado del féretro. Fue sacado del colegio en Suiza antes de que aprendiera nada, y es el sucesor gracias a un descuido imperdonable de su hermano mayor Kim Jong Nam, descubierto al querer ingresar a Japón con un pasaporte falso, pues la ambición de su vida era visitar el Disney Land de Tokio. Ahora vive en el exilio en Macao, muy a gusto porque allí abundan los casinos.
[Publicado el 11/1/2012 a las 11:10]
Sergio Ramírez nació en Nicaragua en 1942. Publicó su primer libro Cuentos, a los veinte años. Participó en la lucha para derrocar la dictadura Somoza y formó parte del gobierno revolucionario, del que llegó a ser vicepresidente en 1985. En su obra literaria figuran, entre más de una treintena de libros, Castigo divino (1988), Premio Internacional Dashiel Hammett de Novela; Un baile de máscaras (1995), Premio Laure Bataillon a la mejor novela extranjera en Francia en 1998; Margarita está linda la mar, Premio Alfaguara de Novela 1998, y Premio Latinoamericano José María Arguedas en el 2000. Así también Cuentos completos (1998), con prólogo de Mario Benedetti; Adiós Muchachos, memoria de la revolución sandinista, (1999); el libro de cuentos Catalina y Catalina (2001); Mentiras Verdaderas (2001) y El viejo arte de mentir (2004), ambos sobre la creación literaria (2001); las novelas Sombras nada más (2002) y Mil y una muertes (2004); Señor de los Tristes, ensayos sobre escritores y escritura (2006), El reino animal, cuentos (2006), Tambor olvidado, ensayos (2007), El cielo llora por mí (2009) y La fugitiva (2011).
Su web oficial es: http://www.sergioramirez.com y su página oficial en Facebook: www.facebook.com/escritorsergioramirez.
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