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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 9 de agosto de 2020

 Blog de Eduardo Gil Bera

Elegía de Duino



Convertirse en dios al morir, esa creencia poética tan antigua, no quiere decir más que convertirse en envidioso ubicuo, deseo tiernamente humano. Los griegos creían que el mayor peligro de los dioses es que tienen envidia de los hombres. También en la mitología védica y en el Génesis, los dioses aparecen descritos como mirones que tienen celos del hombre.
 
Un sabio alambicado como Proust describe los celos como posesión que arrebata una presencia a los demás, y dice que es sólo un apaciguamiento, o sea, una magnitud negativa, lo real es lo otro, los celos. Un pastor me contaba que un carnero sólo cubre cuando ve competencia, y que no hay oveja tan pelma en su celo que sea tan efectiva y afrodisíaca para un carnero como la presencia de otro carnero. Igualmente me decía que el caballo no quiere cubrir a la misma yegua, quiere otra, porque, si no, es como si supiera que no tiene competencia, y sólo le pone en función la presencia o el barrunto de otro caballo. También es revelador, en los dementes, que la envidia no es afectada por la locura, porque es de esas funciones, hondas y verdaderamente orgánicas, que siguen andando aparte de ideas, educaciones, reflexiones y demás aparatos persuasivos.
 
Es uno de los motivos de que la elocuencia persuasiva sea tan difícil de pintar, de hecho, en literatura no se describen sino sus resultados. En la épica se ve que, por ejemplo, la elocuencia persuasiva de Ulises es un elemento semejante a esos personajes del teatro medieval que salían de azul o rojo, o de la derecha o la izquierda, y con eso eran declarados buenos o malos, o no había más que hablar. En efecto, todos los personajes épicos hablan igual, o muy parecido, la diferencia es que llevan una suerte de signo fatal, un cartel avisador que les cuelga del pecho y dice “palabras sin efecto” o “palabras persuasivas”, no importa qué digan, como tampoco importa el tino y la fuerza de una lanza o flecha que se tira, porque los dioses pueden desviarlas. Esa fatalidad arbitraria es, bien mirada, más real que la literatura que se pretende realista y se figura palabras y flechas atinadas “en sí”. Shakespeare pinta a Ricardo III como pérfidamente persuasivo, pero es porque nos lo asegura el poeta, porque en la escena donde persuade a Ana, solo vemos que Ana debía querer ser persuadida.
 
Se trata de una de las viejas clarividencias poéticas que recalcan aquel axioma de Gödel de que el lenguaje es menos que el pensamiento; y que verdad y pensamiento, aun sumados, siempre son menos que el mundo.
 
Boltzmann decía que no podemos comprender la naturaleza, sino solo modelos de la naturaleza. Lo cual es un axioma poético en su más alto grado. Es la propia médula y la razón de ser de la poesía. Y, como no podía ser menos, un poeta clarividente como Boltzmann sufrió el destino de Ayax, porque sus palabras fueron sin efecto o no persuasivas, sumado al destino de Casandra, porque predijo, con nulo crédito, cómo entenderíamos hoy el átomo, la entropía y la flecha del tiempo. Hasta en su suicidio, como víctima de su  espectacular poética, que casi parecía física atómica, fue más poeta que todos.
 
Hay que pensar que la escasez de adoración ha matado a los dioses y ha provocado los follones bíblicos y las matanzas de héroes programadas por Zeus y Temis (la Justicia). Si la escasez de adoración mata a los dioses, qué no hará sufrir a un poeta, aunque  fuera el mayor físico de su tiempo, y estuviera de vacaciones en Duino, cerca de Trieste.




[Publicado el 03/8/2013 a las 05:03]

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Comentarios (2)

  • Este post nos mueve ciertos impulsos.Hace tanto tiempo que leímos las ELEGÍAS DE DUINO,que nos sucede como si viajásemos en uno de esos gusanos del espacio,capaces de volvernos a instalar en nuestra Galaxia.

    Comentado por: Gusano espacial el 06/8/2013 a las 01:32

  • ¿No le parece que las palabras de despedida de Hector a Andrómaca y su hijo tienen una remanencia mayor que la que asigna a los convencionalismos épicos? Respecto a Boltzmann, dándole vueltas que no conduzcan a ninguna parte, creo que quizá su sucidio se deba a un arrebato ciclotímico como el de Borromini, con el cual compartiría una fe ortodoxa a machamartillo. Respecto a la entropía, C S Lewis recomendaba no sé dónde leer algo de Schrodinger, seguramente bien enterado de lo que dijera su antecesor y paisano Boltzmann

    Comentado por: saraghina la rumbera el 05/8/2013 a las 10:20

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Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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