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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 9 de agosto de 2020

 Blog de Eduardo Gil Bera

¿Qué se creen esos yanquis?



El domingo pasado distinguieron a Sloterdijk con el premio Ludwig Börne que reconoce anualmente al autor de expresión alemana que haya despachado el más notable trabajo en los campos del ensayo, la crítica y el reportaje. El jurado lo reconoció como el ensayista alemán más destacado desde Nietzsche a esta parte. No sé si fue la escasez del piropo, o que los americanos no le hacen caso, la cosa fue que en su sermón de agradecimiento el divo chorreó arrogancia y resentimiento antiamericano hasta enfadar a la parroquia. Habló de los atentados del 11-S con el rancio sonsonete de que fue una cosa pelín malvada pero hay que ver cómo se lo merecen, cuánto exageran y cuántisimas cosas mucho peores hacen los viles yanquis. Todas las frases relativas al ‘nine eleven’, como Sloterdijk lo llama, quizá para evitar expresiones como ataque terrorista o similar, llevaban su introducción concesiva, seguida de la correspondiente adversativa encabezando la perorata doctrinaria sobre el malvado americano.
 
Parece que Sloterdijk se ha enterado de la gran novedad wiquipédica de los hemisferios cerebrales, aquello del lado derecho que es afectivo y generalizador, mientras el izquierdo se conduce de manera analítica y distanciada, y ahora postula una “izquierda neurológica que ponga veto intelectual  al irreflexivo despliegue militar de los hemisféricos de derechas”.  Atacar a los talibanes o vigilar el flujo de datos privados no son consecuencias de decisiones racionales ni opciones políticas meditadas, sino reflejos preconscientes de colectivos desmadrados por manipulaciones mediáticas que convierten la pulga representada por un par de terroristas dudosos en el elefante de un auténtico enemigo.
 
En Estados Unidos, dice, se ha llegado a “una asimilación al enemigo, un enemigo que existe en realidad, pero que la imaginación seguradicta agiganta en una escala de uno a cien mil”. Por lo visto, se trata de una sociedad sado-masoquista que se excita con su propio dolor. La fórmula “guerra al terror” es puro marketing viral procedente del laboratorio del Pentágono y enferma los hemisferios cerebrales de quien la usa, como esas “poblaciones maltratadas con el miedo político” que consienten el “terrorismo de Estado”. Según cálculos sloterdijkianos, “el 99 % de todas las acciones terroristas en el siglo XX fueron a cuenta del terrorismo de Estado”. Lo que antes fue Goebbels, son ahora Bush y Obama. Lo que hacían los stukas sobre Ucrania, lo hacen los drones sobre Afganistán.
 
Sloterdjik habla de “motivos falsificados”, “obstinación antiislamista” y de “matones enemigos de la reflexión, drones que, como cráneos huecos no tripulados, hacen sus vuelos de reconocimiento sobre el espacio libre del pensamiento, y siguen en acción, y no cejan en su labor de envenenamiento rabioso”. Ahí endosó una indirecta contra los judíos. El envenenamiento de pozos de abastecimiento es uno de los más viejos tópicos antisemitas. Hay que tener en cuenta que el Börne que da nombre al premio era judío y que también lo es Henryk M. Broder, galardonado en 2007, que anunció la devolución del suyo, como protesta por la concesión a Sloterdijk y porque dijo no querer pertenecer a un círculo que admite en su seno a quienes ostentan comprensión con los terroristas y restan importancia a asesinatos masivos como el 11-S. El mismo Broder había devuelto, o más bien anunciado que se disponía a devolver el premio en 2010, protestando contra Alfred Grosser y su versión minimizadora de los pogromos. En consecuencia, el señor Gotthelf, de la fundación Börne, ha anunciado un cambio en el reglamento del premio que inhabilite al premiado para proclamar su devolución más de dos veces.
 
El filósofo ha seguido adulando al auditorio al segurar que su reflexión en el sentido de que “en el proceso de la democracia, uno es responsable también de sus enemigos”, traducible como “ustedes se lo buscaron, yanquis”, era demasiado complicada para explicarla in situ. En otros pasajes dejó caer su desprecio del proceso democrático que, a su parecer, consiste en excitar mediáticamente a la plebe soberana. En resumen, yo soy un filósofo, cosa que excede las entendederas de ustedes, y, por otra parte, los votantes son demasiado necios para votar como es debido.
 
Al final, propuso un tratamiento contra el estancamiento económico y la obsesión belicista neurotizada con su manía de la seguridad: una remodelación de las fronteras orientales americanas, el sacro imperio romano germánico, la unión trasatlántica, en fin, la sopa de ajo. Es de temer que el origen de todo esto sea que los malvados yanquis, lejos de incluir a Foucault, Derrida, Heidegger o Adorno (o Sloterdijk) en los programas de las facultades de filosofía, los menosprecian como “continental theory”, para distinguirlos de la filosofía analítica anglosajona, y claro, eso sí que es terrorismo y arrogancia.

[Publicado el 25/6/2013 a las 06:51]

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Comentarios (3)

  • Qué ha sido de su estupenda entrada de esta mañana sobre los comunistas?

    Comentado por: selene el 02/7/2013 a las 20:09

  • Si, según el razonamiento pacifista que por lo leído hace suyo Sloterdijk, cada uno elige sus enemigos, no habría motivo para que nadie se quejara. A menos, claro, que se introduzcan criterios morales.
    El viejo truco, utilizado también por aquí, de política para unos, que hacen lo que no les queda más remedio, y ética para otros, que, pudiendo elegir, se portan mal.

    Comentado por: o el 26/6/2013 a las 21:06

  • El autor del artículo demuestra una actitud parecida a la del tal Broder: los actos de terrorismo contra naciones capitalistas occidentales son terrorismo, pero los actos de terrorismo cometidos por naciones capitalistas occidentales no lo son, y cualquiera que los critique es cómplice (o cuanto menos legitimador) de los terroristas del primer tipo. Una visión tristemente maniquea de la realidad. Yo aplaudo que Sloterdijk abandone su ambigüedad moral y se moje en temas como éste, que son LOS TEMAS de los que hay que hablar. Y atacarlo bajo el pretexto de que es un "resentido" porque en EE.UU. no es reconocido... en fin, vaya argumento. No todo intelectual del mundo vive para obtener el aplauso del establishment cultural norteamericano.

    Comentado por: David el 26/6/2013 a las 19:58

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Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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