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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

domingo, 29 de noviembre de 2020

 Blog de Eduardo Gil Bera

Trincheras en Navidad

La crónica apareció en el británico North Mail el 9 de enero de 1915. La firmaba el cabo Heath, de quien nunca más se supo. Es una de la muchas descripciones del acontecimiento que pasó a la historia como “Paz de Navidad”, cuando en un tramo de casi treinta kilómetros de trincheras en el frente occidental, entre las localidades belgas de Mesen y Nieuwkapelle, los soldados dejaron espontáneamente las armas y celebraron juntos la Navidad, en medio de la guerra.

Al anochecer del día 24 de diciembre de 1914, el cabo Heath hubiera querido, como todos, estar lejos de las trincheras, en casa, donde ahora encenderían las luces en las habitaciones bien caldeadas, mientras reflexionaba con tristeza que precisamente estaba en las trincheras a oscuras, por defender aquellos lejanos hogares iluminados y calientes.

Las trincheras estaban tendidas en algunos puntos a escasos veinte metros del enemigo y se podía oir el chapoteo de sus botas. Entonces se encendió una luz en la trinchera alemana, luego otra y otra. Y se oyó una voz alemana, sonaba tan cerca que el cabo Heath se dispuso a disparar. “English soldier”, decía, “English soldier, a merry Christmas, a merry Christmas”. Los ingleses callaban. Y algo pasó que desbordó al miedo y la desconfianza. Se empezaron a oír respuestas inglesas a las felicitaciones alemanas. Heath vio con asombro a los alemanes fuera de su trinchera y caminando hacia ellos, hasta pararse en tierra de nadie. Los británicos dudaban. Los alemanes, no. Hasta que, como escribe Heath, no quisieron quedar como cobardes, salieron a su encuentro, y les estrecharon las manos. Comenzaron a hablar y la desconfianza seguía entre ellos, unos y otros vigilaban para que nadie asomara a la trinchera contraria. Con todo, intercambiaron cigarrillos y direcciones. Los británicos invitaron a Christmas Pudding, y dice Heath que “tras el primer bocado, nos hicimos amigos para siempre”.

El ambiente llegó a tal punto de distensión que, en las afueras de Fromelles, se celebró una función religiosa donde la muchachada entonó el Salmo 23 “El Señor es mi pastor” en inglés y alemán. Aparecieron viejos conocidos, un alemán se encontró con su patrono inglés para el que trabajó como cocinero antes de la guerra. Hasta se organizó un partido de fútbol entre sajones y escoceses en un tramo donde la separación entre trincheras lo permitía.

¿Dónde habría parado todo aquello, si a los soldados les hubiera dado por seguir dándole al pudín, a los cigarrilos y al fútbol en vez de matarse? Entre los oficiales cundió la preocupación. Hubo tramos donde la paz empezó a durar demasiado, incluso llegó a enero. Y se tomaron medidas disciplinarias. Había que seguir la guerra. Cierto que, al principio, hubo soldados que no reaccionaban a las órdenes de abrir fuego, pero fue una resistencia efímera. Dice Heath, en la última noticia que tenemos de él, que aún sonaban cánticos navideños en las trincheras alemanas cuando, de repente, sonaron de nuevo los disparos y se pasó a la normalidad, donde solo se oían los gritos de los heridos. Había mucha tarea pendiente, aún les faltaban casi cuatro años para alcanzar los diez millones de muertos. En aquella Navidad de 1914, aún no llegaban al medio millón. 

 


[Publicado el 24/12/2011 a las 07:51]

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Comentarios (6)

  • Hola:

    El otro día escribí diciendo que no estaba de acuerdo con algunas de las ideas de Gil, pero se me pasó el poner algo tan lógico y elemental como el por qué.

    Vayamos, pues, a por las argumentaciones:

    No creo que en el norte de la Comunidad Autónoma Vasca y Navarra se hablara una lengua indoeuropea – el lusitano – antes de la llegada de los aquitanos (que serían los que traerían el idioma antecesor del vascuence). Por qué? Louis Charpentier, en su libro \"El misterio vasco\" (Barcelona: Plaza y Janés, 1976), dice que por lógica, el lugar donde persisten mejor las características raciales de un pueblo indica el lugar de donde éste provenía (págs. 67 y 118). Charpentier, que advertía que siguiendo este razonamiento se corría el riesgo de simplificar las cosas excesivamente, en concreto se refería a tipos sanguíneos y a características raciales, tema espinoso, pero yo creo que también puede aplicarse a idiomas (también simplificando).

    De esta manera, y siguiendo dicho principio lógico, si los vascos provinieran de emigrantes o colonos aquitanos, no entiendo que debido a la Romanización, perdieran menos características no-indoeuropeas en su idioma que los propios aquitanos de Aquitania. Si el vascuence, aunque no indoeuropeo, es prácticamente “un latín hablado por aquitanos”, el nuevo idioma que surgiría en la Aquitania propiamente dicha, sí que sería todavía más latino y ya indoeuropeo. En cambio, si los aquitanos realmente hubiesen provenido de Aquitania, habría ocurrido al revés. Por otra parte, siendo el aquitano un idioma no-indoeuropeo, me resulta difícil de imaginar que hubiese sido hablado en las llanuras (por los Ausci, por ejemplo) y aún y todo, resistido la indoeuropeización celta (Segunda Edad de Hierro).

    Así mismo, siguiendo el mismo razonamiento lógico que citaba Charpentier, tampoco creo que el vascuence se empezara a hablar en Vizcaya a partir de las invasiones vascona-navarras del final del Imperio Romano y la Alta Edad Media. Por qué? Creo que estaríamos todos de acuerdo en que el vascuence, durante la Alta Edad Media, fue llevado por emigrantes o colonos vascoparlantes a tierras del norte de Aragón, Rioja y Burgos, pero que desapareció de todos esos sitios porque era, lisa y llanamente, un idioma forastero al lugar. En cambio, sí se ha conservado tradicionalmente en casi toda Vizcaya (menos Orduña, la Margen Izquierda y Encartaciones), por lo que se deduciría que su uso es tan antiguo allí como en las zonas vascoparlantes de Navarra. Es decir, seguramente sea cierto que para la llegada de los romanos, en las zonas meridionales de los territorios vascón y várdulo (y también caristio) se hablara algún idioma céltico o ibero, pero no creo que hubiese una frontera en el río Deva. Se me hace difícil de creer que en lo que hoy en día es la localidad de Deva se hablara paleo-vasco, y en Motrico, no.

    En realidad, pienso que en aquella época, la verdadera antítesis no sería entre caristio / vascón-várdulo, si no entre montaña / llanura. Es decir, no tanto límites verticales si no horizontales. Haciendo historia-ficción y hablando en general, opino que un várdulo o vascón de la zona de San Sebastián (autóctono, o sea, no perteneciente a la élite celta) podría sentirse, en principio, más cercano a los várdulos de Salvatierra o a los vascones de Tafalla, pero que, en el momento de la verdad, estaría, al menos, igual de cerca de uno de Guernica, sea por el mar o por la montañas, etc. y seguramente, también por el idioma, por toda la carga afectiva que ésta trae detrás.

    Así mismo, creo que Txillardegi comentaba que el acento de la costa vizcaína era un acento muy diferente al resto de acentos vascos y de otros idiomas europeos, quizás porque ha sido ahí donde mejor se ha conservado el acento no-indoeuropeo (desde la época pre-romana). Yo creo que cada dialecto ha conservado una cosa del vasco antiguo: Sin ser para nada un experto, los dialectos orientales habrán conservado unas cosas (su indudable y precioso sabor arcaico) y los occidentales, otras. En definitiva, tengo la impresión de que los vizcaínos tienen algo genuino en su vasquidad. Pero bueno, todas estas cosas también hay que probarlas, las suposiciones y la intuición no son suficientes.

    Por último, está claro que no se puede hacer política a partir de la ciencia. Los datos son ésos, gusten o no: Si en Vizcaya no se habló vascuence hasta la dominación vascona-navarra pues qué le vamos a hacer, la cuestión es que ahora sí se habla y punto, éso no es ni bueno ni malo.

    En cuanto a lo del vascuence en el País Vasco Francés, me parece que en realidad el propio Gil Bera lo contestaba en sentido afirmativo, al encontrarse el territorio a medio camino entre vascones y aquitanos, los primeros hablaban paleo-vasco, y los segundos, aquitano, ambos idiomas antecesores del euskera. ¡Hay que hilar tan fino que a veces uno se pierde o pasa por alto algo!

    Bueno, ésto era todo.

    Un afectuoso abrazo a todos!!!!!

    Comentado por: Ibon el 07/1/2012 a las 18:26

  • Hola:

    Estoy de acuerdo con Pedro José. A mi también me gustaría conocer la bibliografía utilizada para ver en qué se fundamenta Gil y poder reflexionar, profundizar sobre el tema, etc.

    La verdad es que esos cuatro artículos me chocaron mucho, intenté encontrar algo en Internet pero no conseguí nada.

    Personalmente, y hablando de memoria, no estoy de acuerdo con algunas ideas del autor:

    1) No creo que antes de la llegada de los aquitanos, en lo que hoy en día es el norte de Navarra y del País Vasco se hablara un idioma indoeuropeo...pero puede ser. Carezco de datos científicos, es por ello que necesitaría bibliografía.

    2)Así mismo, tengo dudas respecto de que en Vizcaya no se hablara vascuence antes de la dominación vascona-navarra, pero el argumento que esgrime EGB (“Bascuri”) es, en principio, incontestable.

    3) En cuanto a la expansión del vascuence en el País Vasco Francés, opino que ya era hablada una versión arcaica de la misma en época romana, antes del despoblamiento citado por Gil. De todas formas, también creo que ese despoblamiento (a causa de qué? por las guerras contra los francos?) no sería total, porque al fin y al cabo, si no estoy equivocado, "Tierra de Vascos" era sólo Baja Navarra y los de Soule decían de sí mismos que éllos sí que eran vascos, pero, los bajonavarros, no. Dejando esos debates absurdos, quizás sea un recuerdo de emigraciones o colonizaciones pasadas.

    Como conclusión y por quedarnos con lo positivo, todo lo que se cuenta actualmente de que el euskera es el idioma más antiguo de Europa es una carga muy pesada para los vascoparlantes. Tengo algunas dudas sobre las cosas que dice Gil, pero la sensación que deja al final es la de frescura y ligereza, como si nos quitara tan grave responsabilidad sobre los hombros.

    Un cordial saludo,

    Ibon U

    Comentado por: Ibon el 03/1/2012 a las 23:56

  • Soy de las personas que cree que todos los seres nacen para vivir la BONDAD Y EL AMOR.Estas trincheras de Navidad lo confirman.

    Comentado por: Cronopios el 29/12/2011 a las 21:46

  • Hola:

    He estado repasando tu blog. He llegado a él después de interesarme cosas que tienes escritas, sobre Baroja por ejemplo, y el antisemitismo.

    Me ha interesado mucho tu serie "Cuando no existían los vascos". Me hubiera gustado ver algo de bibliografía al respecto para fundamentar lo que dices, ya sabes, manías de historiadores. Me gustaría que me pudieras facilitar si en tu obra ya tratas por extenso de esos temas lingüísticos o la bibliografía en la que te basas para elaborar esa serie de cuatro entradas.

    Muchas gracias y un saludo afectuoso. Y enhorabuena por los contenidos del blog.

    Comentado por: Pedro José Chacón Delgado el 29/12/2011 a las 17:25

  • Si,es un episodio poco conocido,por la cuenta que les tiene.Gracias por recordarlo Eduardo. Honor para el soldado Manning

    Comentado por: Jaime el 28/12/2011 a las 08:50

  • ¡Jopé!

    Comentado por: pro el 24/12/2011 a las 11:52

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Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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