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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 13 de noviembre de 2019

 Blog de Eduardo Gil Bera

Intelectualidad abertzale: resumen de fuentes

 

La autoagresión, uno de los cultos más antiguos y persistentes, pervive hoy en incontables manifestaciones saludables y modélicas. Puede que esa perversión irreductible no solo esté en el software de la especie, sino que también sea justo lo que la convirtió en especie. De ahí la antiquísima explicación poética que habla de aplacar divinidades vengativas, y la fe terca y lamentable en la utilidad del dolor como ofrenda de resarcimiento. 

Juvenal (XII, 81-82: Tunc, stagnante sinu, gaudent ibi vertice raso / Garrula securi narrare pericula nautae) habla de los marineros que después de haberse rapado el pelo, como solía hacerse de puro pánico ante un temporal para calmar a las divinidades enfurecidas, se recrean narrando con garrulería desbocada los peligros pasados, cuando ya están en la dársena más interior y abrigada del puerto. Narrar con garrulería también quiere decir mintiendo a todo meter. 

El poeta celebra el regreso de su amigo Catulo, que lo tiró todo y hasta abatió a hachazos el palo mayor del barco, y recomienda llevar consigo hachas para empuñar en hora de tormenta y, si fuera preciso, mutilar el propio barco.

Aquí, cuando se dice que ya ha pasado lo peor de la tormenta etnócrata y asesina, se nos ofrece un edificante tema de meditación contemplando los cogotes pelados de los supervivientes y escuchando su verba de pretensión feliz, pero todavía por el hielo atada. Cuánta narración sin explotar yace en el testimonio mudo de las conductas reconvertidas para sobrevivir, desde el campeón deportivo al gran escritor, y también en el etnócrata correcto que nunca temió porque tormenteaba para los demás, y en los incontables que se hicieron un nuevo look con tal naturalidad temerosa y rebañiega que ni lo recuerdan. Y ahora que aún se perciben bien los rastros de la intimidación en todas las caras, se puede echar la vista atrás y ver en qué escasez intelectual ha medrado la etnocracia de matones. 

El primer manifiesto proviolencia racista vasca se publicó en febrero de 1953. Se titulaba Euskaldun gudu-zalduntza baten beharrkiaz (“De la necesidad de una aristocracia guerrera vasca”) y lo firmaba Jon Mirande. “Las democracias han ganado la guerra, pero los vascos que lucharon a su lado y pusieron su esperanza en ellas no son más libres por eso […] bajo el dominio de un Estado que dice ser garante de la libertad y que en todas las cumbres internacionales condena el asesinato racial, mientras su política va liquidando las culturas de todas las razas blancas, negras y amarillas de las que se adueña”. Tras explicar que los vascos maravillosos de la antigüedad tardía y el primer medioevo obedecían a líderes guerreros germánicos que fueron el fermento de la bendita guerra racial y recordar que sin aquella aristocracia guerrera germánica no habría pueblo vasco, concluía: “La historia de nuestro pueblo, y la de los demás, prueba que la fuerza siempre ha convertido el rebaño humano amorfo en sociedad organizada mediante la violencia. Eso es justo, porque la violencia es patrimonio del más fuerte. De modo que, teniendo en cuenta la actual situación crítica de Euskalherria, es evidente que nos hallamos en la necesidad de una aristocracia guerrera semejante. Nuestra calidad de pueblo va a morir, y no de la muerte honorable del guerrero, sino de la muerte por degeneración racial, y no hay cosa más vergonzosa. Hemos perdido la libertad y los extranjeros gozan de la riqueza de nuestra labor. Pero, lo que es más, la integridad de nuestra etnia se está perdiendo a causa de la emigración de nuestros elementos vascos puros y su sustitución por elementos de otra raza poco beneficiosa para nosotros. Los matrimonios con extranjeros nos presentan el problema de los mestizos que alguna vez habremos de resolver , pero ¿cómo? (no digo que todos los matrimonios con extranjeros sean perjudiciales: algunos cruces de sangre nos pueden aportar algo bueno y los necesitamos; los que desestimo son aquellos que se hacen sin tener en cuenta la raza de los contrayentes). Esa degeneración racial de los vascos deriva sin duda de la situación política (aunque también del complejo de inferioridad que afecta a la mayoría de los vascos) y es lícito buscar un remedio político en su contra. […] Es evidente que los abertzales no han podido ofrecer a los vascos, sobre todo a los jóvenes, una meta lo bastante elevada […] No sirve pedir lo que nos corresponde en justicia: para conseguir algo, tenemos que pedir más de los que nos corresponde, teniendo como tenemos mejores argumentos que los legales, quiero decir, argumentos de fuerza. Creo que uno de los medios más adecuados para dar a los vascos el complejo de superioridad racial y el idela de fuerza que precisan es la creación de una nueva aristocracia guerrera. De paso, esa aristocracia tendría el cargo de velar por la pureza de sangre de los vascos y para eso quizá nos conviniera usar blasones y otros emblemas heráldicos.”

Mirande fue también el inventor de la prosa moderna vasca y el introductor del género literario que él llamaba paidophilia erotica, y en el que hizo la concesión de sustituir a su verdadero objeto amado, que era un niño vasco puro, por una niña de lechosidad céltica. Federico Krutwig lo conoció en París y, seducido por su ideal etnocrático, escribió en 1964 un Manifiesto Etnocrático, que Mirande rechazó por estar saturado de logomaquia marxista y porque “Nos parece insensato que un líder, por dotado y meritorio que sea, que se reclama de la etnia europea más antigua, anterior incluso a la llegada de los conquistadores arios, no tenga en definitiva la mínima gota de sangre vasca en las venas. Y, bien pensado, su herencia familiar lo vincula con cierta raíz étnica totalmente ajena al Volkstum europeo occidental. En consecuencia nos parece del todo abusivo que dicho camarada, no contento con militar, por su conocimiento de la lengua euskariana, en las filas de esta antigua etnia, ahora desee encabezarla, e incluso, so pretexto de una “manifiesto etnocrático”, elevarse descaradamente a la dirección del conjunto de etnias más representativas de Occidente, las únicas que han permanecido, en medio de la degeneración moderna, cercanas al ideal natural del Urvolk. […] Desde todo punto de vista, es lástima que nuestro amigo no haya aplicado su talento “dialéctico”, que es grande, a pueblos menos caracterizados que las etnias extremo-occidentales en cuestión (vascos, bretones, frisones, sardos) y no se haya dirigido, por ejemplo, a los camaradas anarco-sindicalistas de Barcelona, o a los neocastristas de Caracas o Tehuantepec… O, aún mejor, que no haya pensado en beneficiar de su savoir-faire a los irredentistas de Richon le Sion, ni los kibboutznikim del Negev. […] No se puede negar en definitiva que el libro Vasconia, hábilmente presentado y bien editado, haya carecido de un efecto a veces saludable en los soñolientos de la causa “euskadiana”, demasiado ligados a las formas legales de la democracia capitalista. Pero de ahí a pasar pura y simplemente bajo las horcas caudinas de la ideología marxista, hay un mundo… Non possumus.”

Y no hay mucho más, en la logorrea de Vasconia mamaron, casi siempre de segunda boca, las neuronas acubilladas bajo la boina, y de ahí vienen estos pelos que traemos y estas razones cobardes que nos gobiernan.

 

 

[Publicado el 30/10/2011 a las 09:31]

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Comentarios (3)

  • Buenas,

    Mentiras? Yo no veo ninguna.
    Además, en 1991, EGB hizo un estudio sobre Mirande y su obra, de aproximadamente 70 páginas, en su traducción de la novela "Haur besoetakoa" ("La ahijada", que provocó un gran escándalo en la cultura en euskera por su mentada temática de "paedophilia erotica"). Lo tengo leído y está bien. Por otra parte, la propia Wikipedia en castellano cita en si bibliografía este estudio y traducción de EGB. Así que, digámoslo así, Gil Bera es un experto en el tema.

    Con EGB hay que hilar fino. A veces da la sensación de que se tiene que descojonar de risa viendo las tonterías que decimos sin saber nada y con aires de sabelotodo.

    Saludos

    Comentado por: Martin el 12/11/2011 a las 14:02

  • Cuando en otras latitudes se analizaba ese rabioso nazionalismo vasco que protagonizaba ETA,los mismos vascos daban como excusa el hecho de llevar tantos siglos casando entre ellos.A la par fueron naciendo en las familias vascas niños autistas,sordomudos,hemofílicos,etc.que mostraron el error de la reiteración genética.

    Comentado por: Aubusson el 31/10/2011 a las 01:51

  • Esta vez le hemos pillado con sus mentiras:

    "Muy influido por Nietzsche y Spengler, desarrolló un pensamiento anticristiano, antidemócrata y antisemita. Su ideal era el paganismo precristiano de los celtas, y creía firmemente en la superioridad de dicha etnia. En algunos de sus escritos defiende abiertamente el nazismo. Aun siendo independentista, condenaba tanto el nacionalismo vasco confesional del PNV como el marxista, por ser ambos de raíces judeo-cristianas y por tanto debilitadoras del espíritu.[cita requerida] Desde aquel ambiente parisino tan lejano del País Vasco, sus posiciones filonazis chocaban frontalmente con la totalidad de los escritores vascos, aunque fue apreciado por su extensa cultura y genio literario. Fue propuesto por Koldo Mitxelena como miembro número de Real Academia de la Lengua Vasca, pero los académicos, en una gran parte sacerdotes, rechazaron la propuesta."

    (Del artículo "Jon Mirande" de la Wikipedia.)

    Comentado por: p el 31/10/2011 a las 00:18

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Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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