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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

lunes, 3 de agosto de 2020

 Blog de Eduardo Gil Bera

El atavismo del joven temible

 

Como si fuera perteneciente al sistema operativo de conducta colectiva, con recurrencia estacional, generacional y municipal, a cada paso se repite el mismo movimiento coreográfico de masas desde que hay memoria de comportamiento de las comunidades humanas. De ser un atavismo de cuando los jévenes se iban para formar otra manada o a merodear, y era por su bien, para que se marcharan adiestrados en su arte principal: ser rebañiegos y parecer temibles.

En todo caso, su ingreso en los adultos exigía tener conciencia de montonera y afición a la crueldad. Ser gregario, hazañear para el rebaño y causar espanto, eran obligaciones juveniles. Las ceremonias de iniciación son incontables como las generaciones, y tan antiguas como la tos.

Los jóvenes debían demostrar que eran capaces de aterrorizar. Esa obligación era objeto de institucionalización. Todavía persiste en muchos usos como las colectas festivas, los carnavales, o el botellón. En muchos textos antiguos se muestran a grupos de jóvenes lanzados al dominio violento por medio de la nota colectiva y hasta aterrorizando la ciudad entera. Apuleyo cuenta en El asno de oro cómo Hypata, ciudad de Tesalia, es durante la noche propiedad absoluta de grupos de jóvenes que se dedican a la violencia y al crimen, mientras las autoridades son débiles y complacientes con ellos. Esos jóvenes tesalios se ensañan especialmente con los extranjeros, de modo que dan la nota patriótica y guerrera. También Aristófanes narra en Los Acarnienses que el inicio de la guerra civil en Grecia empezó por un episodio de terrorismo juvenil que deriva en un enfrentamiento entre Atenas y Megara.

Entre las muchas definiciones de hybris hay una en De Virtute de Aristóteles conforme a la cual hay hombres que se procuran placer llevando a otros a la desgracia. Una mera relación de casos históricos en que los jóvenes deben demostrar ser capaces de hacerlo, mediante la eliminación del declarado enemigo o foráneo, y la ocultación de la identidad de los miembros de su manada, ocuparía varios libros. 

Plutarco recogió testimonios donde se refleja la idea de la juventud y la guerra que regía en quienes velaban por imponderable bien común. Una vez que los lacedemonios derrotaron a un enemigo fronterizo, la autoridades solícitas reflexionaron que la juventud se hallaría en los sucesivo privada de su necesaria palestra y no tendría oportunidad de combatir, carencia grave que se podría volver contra la propia ciudad. El enemigo y la guerra recibían el significativo nombre de piedra de amolar de la juventud. Así respondió Cleómenes espartano cuando le preguntaron por qué no procuró la total destrucción de los enemigos argivos: “para que tengamos dónde probar a nuestra juventud”.

Es de notar que la idea no es tenemos guerra, ergo usemos a los jóvenes, sino el consejo de moral política: todo reino que cuide el buen orden y salud de su estatus ha de tener una piedra de afilar la juventud, y está demostrado que para eso no hay nada como la guerra, y quien no la conduzca de modo que sea de los jóvenes contra los vecinos, se encontrará con que es de los jóvenes contra la propia ciudad.

A la juventud le corresponde ser temible y demostrarlo en una hazaña de iniciación, hacer como que van a derribarlo todo viene a ser una obligación coreográfica tan vieja como el propio rebaño. Pero nótese que en sí los jóvenes nunca han derribado un orden social, han sido sus pastores mayorencos quienes los han utilizado. Ahí está el ejemplo de Mao: fue él quien usó a la juventud para pasar por la piedra a los viejos, y son aquellos jóvenes, así como los heroicos jóvenes cubanos que castrificaron la isla, los actuales  ancianos conservadores del régimen.

También la máscara es un elemento recurrente. Desde el Ku-Klux-Klan hasta los de la boina, desde aterrorizar al negro hasta matar al español, desde el terrorismo de Mau-Mau al de ETA, se aprecia la máscara, el rebaño y la alegría de la muerte ajena. Y la inveterada vileza de que una parte del “pueblo” actúa mediante el terror como si fuera la totalidad.

Ese atavismo del joven temible no sólo es patente ahora en Londres — por cierto, cuánto recuerda todo esto a aquellos grupos llamados Teddy Boys hace medio siglo— y hace un par de años en el extrarradio de París. También se trasluce en hechos menos telediarios, como la adulación de los profesores a los alumnos —por no mencionar la exhibición comprensiva de los opinadores situados respecto a los indignados en busca de situación— actitudes que traslucen el mismo guión del inmemorial teatro atávico.

 

 

 

[Publicado el 10/8/2011 a las 06:32]

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Comentarios (9)

  • Qué capacidad: poner toda esa cacharrería erudita al servicio de una argumentación demencial. Me parto.

    Comentado por: po el 20/8/2011 a las 13:04

  • Semáforo, estás muy verde.

    Comentado por: paso de cebra el 20/8/2011 a las 01:19

  • Eduardo, ¿"Os quiero a todos" es tu biografía"?
    ¿Tu bibliografía no está incompleta?
    Me extraña, con lo riguroso que tu eres.

    Comentado por: semaforo el 17/8/2011 a las 18:59

  • Avemaria!
    Leimek esandakoaren harira ausartzen naiz datorrena idaztera, guztiz pertsonala izango baita.
    Behin irakurri nion Patziku Perurena adiskideari zutaz esan zuen zerbait, gure artean hain ohikoa den vox populi horretatik indartua zen iritziaren aurka (Itxaro Borde, esate baterako, espezialista da horrelakoetan, nahiz eta iraultzaz aldatuta dabilen: arramaiotik atera eta pemilixta bihurtu zitzaigun anti-gaiztoa egun batetik bestera), alegia, zuk ez diozula inori hitza ukatzen; eta honek ez luke esan nahi, horratik, aldi berean inori hitza onartzen diozunik. Alde handia dago pentsatzen dena libreki esaten uztetik, esandako hori onartu behar izatera. Uste dut zentzu honetan ere bat natorrela Patzikurekin. "Persona" izateak berarekin dakarki ahotsa libre jasotzeko eskubidea izatea ez ezik belarriak zabalik izatera behartuta egotea ere: hitz egiteko eta besteenak entzuteko jarri behar du prest batek plazan.
    Bada, badaezpadako abisu honekin diot, gure artean inor paradigmatikorik baldin bada, ezkerra siniestroa bihurtzeraino, hori Pito Rodrigez dela, tipo arketipiko hau: gixon izatea eta txerritxo izatea batu egiten dira bere pertsonan, eta Leimek esandako guztiak aplika dakizkioke aise. Berak jakingo du nor naizen, eta horregatik ez dizkiot erraztasunak eman nahi vox populi bihur nazan xikinari. Tipo honen azerikeria izugarria da, ederki ari da gizentzen bere etxea, eta mundura iraultza egiten ari denaren itxuran agertzen da. Ignorante sublime alena halakoa, eruditilo merke saldua halakoa, piurin intelektualoide jantxia halakoa: bi hitz hartu eta hiru butade konprometitu asmatzeko gauza da.
    Gero eta gehiago miresten dut Mirande, batez ere ederki baino ederkiago zekielako "pour épater les revolutioners" idazten.

    Comentado por: Mielanjel el 16/8/2011 a las 11:09

  • ¡Cuánta verdad hay en lo que dices, Eduardo! Creo que no es sino darle continuidad lógica afirmar que en el fondo de todos esos movimientos que asumen para sí, en nombre de unas masas, la representación de una "vanguardia", aun en esas formas más radicalizadas que enfáticamente se denominan "terrorismo", y eufemísticamente "lucha armada", lo que late en el fondo es un entusiasmo estético. Baste recordar la inmediata elevación a efigie de las figuras más descollantes durante el pasado siglo: el Che, Marx, Lenin... La figura de Trotsky no corrió igual suerte porque, sencillamente, en la de Lenin ya resplandecía su aureola y se antojaba redundante. La paralela falta de presenciea icónica de Stalin se debe a que su figura carece totalmente de aura estética, es la suya una efigie absolutamente monolítica que no inspira entusiasmo, como ocurre con la de Hittler o la de Musolini, la de Franco o la de Mao, que al menos sonreía; la cara de risa se la esconde su gran bigote al prócer Stalin.
    Lo que se solapa tras esas beatificaciones de masas es lo terrible, el convencimiento que apoya a quienes se sirven demagógicamente de esos impulsos, organizando estrategias que al fin y al cabo no sirven sino para encumbrar a líderes cuyo objetivo último es siempre su medro personal.
    De esta reflexión general paso a otra más puntual. He considerado lógica esta continuidad dada a tu escrito, pero afirmo, por si acaso, que tal vez no sea así. Conviene hacer las matizaciones, eximiendo al autor de toda responsabilidad, insertos en un entorno en el que se llama democracia a una policía política transubstanciada en vox populi, donde la calumnia campa por sus fueros con toda su atroz vehemencia, condenando a las personas de manera más expeditiva que los jueces más severos, puesto que no media siquiera un proceso.

    Comentado por: Leim el 16/8/2011 a las 10:50

  • "[...]Ese atavismo del joven temible no sólo es patente ahora en Londres — por cierto, cuánto recuerda todo esto a aquellos grupos llamados Teddy Boys hace medio siglo— y hace un par de años en el extrarradio de París. También se trasluce en hechos menos telediarios, como la adulación de los profesores a los alumnos —por no mencionar la exhibición comprensiva de los opinadores situados respecto a los indignados en busca de situación— actitudes que traslucen el mismo guión del inmemorial teatro atávico."

    "(...)por no mencionar la exhibición comprensiva de los opinadores situados respecto a los indignados en busca de situación (...)"

    Comentado por: ¿Comprensión lectora o comprensión aduladora? el 13/8/2011 a las 20:36

  • Me parece que no ha entendido nada Sr. Atávico. Parece que la comprensión lectora está bajo minimos.

    Comentado por: Maleas el 13/8/2011 a las 18:03

  • Tanta erudición para acabar metiendo en el mismo saco a los indignados con los de Londres o los de ETA, igual que haría cualquier tertuliano de medio pelo.

    Comentado por: Atávico moderno el 13/8/2011 a las 11:59

  • llegado el caso, lo que no me queda claro de su nota es que lo que estamos viviendo, concretamente hoy en Londres, no sería materia de especulación intelectual porque entre otras cosas bien probablemente este asunto está calando en algo muy vital de los tiempos que corren

    Comentado por: juan andres el 10/8/2011 a las 16:02

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Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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