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El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

viernes, 10 de abril de 2020

 Blog de Eduardo Gil Bera

Moral de bellota

 

 

Después de que Alejandro Magno llegara al cabo del mundo, los griegos adquirieron tal cantidad de nuevos conocimientos sobre la faz de la tierra que se impuso la necesidad de renovar la antigua cartografía, y Dicearco de Mesina, un discípulo de Aristóteles y Teofrasto, trazó un nuevo mapamundi que abarcaba desde Cádiz a la desembocadura del Ganges, y desde Thule a las fuentes del Nilo. Utilizó por primera vez coordenadas y acompañó el dibujo con una disertación sobre la Circunferencia de la tierra. También escribió numerosos diálogos, hoy perdidos, que propugnaban una interpretación materialista del alma, de la cual decía que no era más que la unión y combinación armoniosa de los cuatro elementos representados en el cuerpo y que, en cuanto el cuerpo moría, el alma dejaba de existir. Pero la obra más importante de Dicearco fue la Vida de Grecia, la elección del término “vida” es ilustrativa de su concepción evolutiva y vitalista. Tampoco esta obra se conserva y todo lo que sabemos de ella procede de la alta consideración en que la tuvieron autores romanos como Varrón, Cicerón o Plinio.

Según se lee en Rerum rusticarum de Varrón, al tratar la vida en Grecia en los comienzos, Dicearco enseña que en aquellos tiempos superiores, los hombres llevaban vida pastoril e ignoraban la agricultura, hasta que pasando a una fase inferior, la aprendieron. Dicearco defendía un descenso gradual desde el grado sumo, que era el natural, al grado contemporáneo, que consistía en una degradación del género de vida pastoril, ya mezclado con la agricultura. Todos los hoy considerados avances eran para Dicearco incitaciones a la codicia y la guerra, porque tanto la recolección de frutos, como luego el pastoreo y la agricultura promovieron excedentes que acababan por ser causa de la guerra.

También escribió un tratado Sobre la decadencia del hombre, del que sabemos sobre todo por Cicerón, donde mostraba su descreimiento en que la civilización y el adelanto técnico trajeran la felicidad porque, según sus cálculos, si se comparan las causas físicas que aniquilan vidas humanas, como inundaciones, fríos, calores, sequías, terremotos, plagas o ataques de fieras, con las muertes ocasionadas por los propios hombres en revoluciones, guerras y luchas, la superioridad númerica de las muertes artesanales era notable.

En la Grecia de Dicearco había países considerados más atrasados en su descenso hacia la modernidad y, por lo mismo, más idílicos. Uno era Arcadia, donde los hombres comían bellotas. Así lo cuentan Heródoto y Pausanias, y más tarde la idea de atraso y estupidez vinculada con el consumo de bellotas se repitió entre los latinos.

Hoy sabemos —mejor dicho, pronto se sabrá— que precisamente en Arcadia, durante la época palacial, el hombre dispuso de escritura y poesía; y que fue justo esa poesía la que, refugiada en Chipre, dio origen a la literatura occidental. Da que pensar que fue precisamente la guerra la que hizo que, en el mismo país donde se cultivó el hexámetro de clara sonoridad, reinase luego la incultura y la oscuridad bellotera durante un milenio.

Otro de los países donde, según Estrabón y los antiguos geógrafos, los hombres comían bellotas, era el vasco. Esperemos que los neolíticos restauren la noble costumbre, sin duda arrebatada y hecha olvidar por la secular opresión que ha sufrido este pueblo. Lo mejor sería volver en derechura a la bellota, sin paradas concesivas en abominables españoladas como las alubias de Tolosa o la ternera de Baztán. De momento, en su infinita ansia de pueblerinato, cuando los amados líderes se sienten a la mesa en un asador, podían bendecir la mesa con esta santagadea: “Juro que me como este besugo por imperativo legal, porque de la bellota a esta parte este pueblo no ha hecho más que sufrir comidas antivascas impuestas por las tropas de ocupación”.

 

 

[Publicado el 07/7/2011 a las 06:34]

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Comentarios (8)

  • Hagase ver dante. Lo suyo es patológico y obsesivo.Lo suyo desemboca en hemiplejia.

    Comentado por: Leonardo el 24/7/2011 a las 17:09

  • Una fábula.

    Pegada a una roca había una almeja (que era torti), que les decía a las olas (que eran normales) cuando rompían contra ellas:
    --Cuanto más la sacudes, más dura la pones.
    --Pues tu --respondían las olas-- poco te corres, por mucho que te restriegas.

    Comentado por: Dante a Beatriz el 20/7/2011 a las 15:12

  • Mieltxo: Aunque creo poseer buen humor,la pregunta que te hice, no me has contestado.Mi pregunta es: ¿qué significaría en castellano cam ean ?Lo que no comprendo es como traes a colación a Adán,residiendo incluso en el Paraíso,cuando no me aceptas una Inteligencia Universal? El Universo=Energía,ya lo dijo Einstein.Cordiales saludos.

    Comentado por: Beatriz Basenji el 14/7/2011 a las 18:29

  • Perdón, se me ha olvidado incluir entre los oficiantes de la Revolución Mental mayúscula un gremio tan perspicuo, importante e insustituible como el de las abogadas/os y leguleyas/os. Y aprovecho la vuelta para recordar a la del rezo que mencionaba, que es antropóloga, porque a lo mejor te interesa el dato para tu prueba del carácer femenino de la Cosa Esa. Ella al menos, dentro de la Revolución Mental que propuganba (la expresión es suya), daba su aprobación antropológica a una confesión íntima que le había hecho una paisana suya, de allá por bajo las peñas del Pirineo, que segun parece había reconocido la voz y la persona de su madre difunta en un pajarillo posado en un árbol que piaba y piaba a su paso (en vascuence se dice txorrotxío txorrotxío).

    Comentado por: MIeltxo el 14/7/2011 a las 15:36

  • Beatriz, no dudo de que los haya, te admitiría que incluso son la mayoría, dado que las mayorías se miden por su poder en los medios (también las democracias son los gobiernos de las mayorías, a pesar de que normalmente el numero de votantes ronde la mitad), y es indudable que quienes así opinan tienen muchísimos poderes en ese sentido, y en otros cuantos; pero dudo de su juicio, y no me refiero sólo a la opinión, sino también a su cordura. No me pasa desapercibida esa tendencia tan popular, que, a falta de una Agustina de Aragón, se inventa una en Zamora.
    Te inventarío mis duda. 1ª, dudo de que la inteligencia tenga carácter ninguno, lo suelen tener las personas normalmente. 2ª, dudo de que la inteligencia tenga otro género que el gramatical adscrito a la palabra que la nombra, no digamos sexo (aunque haya quienes afirmen sin rubor que los coños hablan, yo diría más bien que babean. ¿Estas tu entre ellas y ellos?). 3ª, dudo también de que haya ninguna Inteligencia Universal; universales los hay a lo sumo lingüísticos, o lógicos, pero no siempre coinciden en el género con el femenino (con lo que te remito a la segunda duda). 4ª, todo liderazgo tiende a expresarse en mayúsculas, pero no por ello gana razón, aunque sí que logra otras ganancias, que habitualmente tiene su traducción en valores dinerarios (políticas/os, psicólogoas/os, artistas/os, etc. etc.), a costa de los mayores fraudes sociales y morales, como los de instrumentalizar todas las miserias humanas y por haber: violencia, igualdad, justicia, etc. etc.
    La expresión que me pides traduzca a mi idioma es "txot eas".
    Esperando haber respondido a tu escrito, te envío un saludo de corasón.

    Comentado por: Mieltxo el 14/7/2011 a las 15:13

  • Sí Beatriz, hay muchos miembros y miembras que aún piensan eso.

    Comentado por: celeste el 14/7/2011 a las 10:24

  • Mieltxo: no son pocos los que sospechan con algun fundamento,que la Inteligencia Universal posee carácter femenino.Y ya que estamos,por qué no me traduces a tu idioma lo siguiente: cam ean .Cordiales saludos.

    Comentado por: Beatriz Basenji el 13/7/2011 a las 16:10

  • Es curioso que, por lo que afirmaba uno de nuestros sesudos académicos de la lengua, el nombre cómun del arbol en arcádico vascuence debió ser "ezkur". El hombre aprovechaba el dato para remozar una teoría acerca de la no menos arcádica feminización lingüística de la naturaleza que caracteriaría al vascuence, para de paso apoyar quizás la teoría de la ginecocracia de la que también se tienen noticias por Estrabón, acerca de la cual Julio Caro Baroja tanto insistió en reflexionar, creo que con el fin de, como en otros casos, quitarle gindas al pastel de la mistificacicón que con tanta premura corre por estos pagos. Son seguramente ecos de unas formas de pensar muy sui géneris, cuya patente de vasco data también de la prehistoria. Otra noticia curiosa, en este sentido, la recojo de un ensayo de una afamada poetisa de brava espiritualidad, que afirmó sin pelos en la lengua que el vascuence no adoptó el nombre de Dios porque contamos con el vocablo "deus" 'nada'. Mitxelena se roería las uñas del dedo gordo del pie: "eu" es diptongo en vascuence, en latín no, de manera que el Deus latino y el deus vasco deberían sonar a oídos del vasco arcádico tan inconfundiblemente como "velocidad" y "tocino". Sobra decir que la poetisa ensayista derivaba la cosa hacia la idea de la divinidad femenina originaria de los territorios de dominio vasco desde la prehistoria, con los mismos higadillos de aquella otra que con gran sorna se desternillaba al pensar lo que debería sentir el hombrecillo vascón si se le invitara pedagógicamente a creer que en los rezos arcádicos, de cuando Adán residía en el Paraiso, que debía caer por estos pagos, se decía "madre nuestra que andas por el cielo" en lugar del vulgar y bárbaro "padre nuestro". Adoptando este tipo de criterios metodológicos me he echo yo mi propia teoría acerca de los nombres de pila de nuestros padres ancestrales, que vascón soy, y por mi sangre corren esencias de tiempos de Moixex. A Adán le vino ese nombre porque deriva de lo que exclamó al sentirse en el Edén, viendo todo aquel vergel a su disposición: ¡an da ean! es lo que exclamó (an-da-ean> Adán). Tras ponerse igual de bien que nuestros líderes arcádicos, naturalemente le cogió el sueño, momento en que aprovecha la diosa Deus para endilgarle el costillazo. Tal fue la sorpresa de Adán interrumpido su bendito suñecito que exclamó: ¡Eua! ¡An da ean, Eua, an da ean!. Y Eua respondió: ¡Anda la otia, An da ean, anda la otia! Expresión ésta de la que a su vez proviene el latín. Por cierto, conociendo la extensión semántica que tiene la epxresión "gibel" 'hígado', no dudo yo que el condimento culinario más originario es la bellota con higadillos. No se olvide que también la cosa gastronómica tiene muchísimo arraigo en estas tierras de Deus.

    Comentado por: Mieltxo el 11/7/2011 a las 14:40

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Foto autor

Biografía

Eduardo Gil Bera (Tudela, 1957), es escritor. Ha publicado las novelas Cuando el mundo era mío (Alianza, 2012), Sobre la marcha, Os quiero a todos, Todo pasa, y Torralba. De sus ensayos, destacan El carro de heno, Paisaje con fisuras, Baroja o el miedo, Historia de las malas ideas y La sentencia de las armas. Su ensayo más reciente es Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero (Pretextos, 2012)

Bibliografía

1993 A este lado - ensayo - Editorial Pamiela, Pamplona.

1994 El carro de heno - ensayo - Premio Miguel de Unamuno. Editorial Pamiela, Pamplona.

Introducción, notas y apéndices a la edición facsímil de Diccionario de los nombres 

eúskaros de las plantas de José María de Lacoizqueta. Pamplona.

1996 Sobre la marcha - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

Prólogo para Obra Vasca de Julio Caro Baroja - Editorial LUR San Sebastián.

1997 Os quiero a todos - novela - Editorial Pre-Textos, Valencia.

1999 Paisaje con fisuras - Sobre literaturas antiguas, tratos y contratos humanos - ensayo  

Editorial Pre-Textos, Valencia.

2000 Todo pasa - novela - Editorial Siglo XXI, Madrid 

2001 Baroja o el miedo - biografía - Ediciones Península, Barcelona.

2002 Torralba - novela histórica - Premio Nacional de Novela Históricia Alfonso X el Sabio 

Ediciones Martínez Roca, Barcelona. 

Los días de enmedio - ensayo - Ediciones Destino, Barcelona 

El pensamiento estoico - ensayo - Edhasa, Barcelona.    

2003 Historia de las malas ideas - ensayo - Premio Euskadi de Literatura 2004,

Ediciones Destino, Barcelona 

2007 Sentencia de las armas - ensayo - Finalista I Premio Internacional de Ensayo. Círculo de Bellas Artes/ A. Machado Libros, Madrid.

2012 Ninguno es mi nombre. Sumario del caso Homero - ensayo - Pretextos.

2012 Cuando el mundo era mío - novela - Alianza Editorial.

2015 Esta canalla de literatura. Quince ensayos biográficos sobre Joseph Roth - Acantilado
 

 
 
 
 
 
 
 
 

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