El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

miércoles, 30 de mayo de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

La religiosidad más nihilista

He recordado aquí en varias ocasiones que el trabajo de todos los grandes del verbo sólo se explica en base a la convicción de que el lenguaje no puede reducirse a instrumento al servicio de la subsistencia, y ni siquiera a vehículo de exploración cognoscitiva de la naturaleza. Siendo esta segunda capacidad el primer don con el que la naturaleza nos singularizó, narradores y poetas apuestan a riqueza aun mayor. Apuestan a que el lenguaje, fruto azaroso de la evolución, alcance sin embargo la potencia de ese verbo al que hacen referencia los evangelistas; potencia que no nos arranca al mundo, pero sí nos hace sentir que lo irreversible del devenir del mundo no es lo único que nos determina. Narradores y poetas apuestan a que el lenguaje pueda librarnos parcialmente del gravamen que, en la inmediatez natural, coarta nuestra libertad; apuestan a que pueda rescatarnos del vejamen que para el ser de palabra supone la finitud y, en suma, apuestan a que el lenguaje encierre una potencialidad literalmente redentora. Y saben que los demás esperamos de ellos que se sacrifiquen para desplegar esta potencia, a lo que contribuimos también todos y cada uno de nosotros cada vez que asumimos nuestra singular naturaleza, cada vez que, comportándonos como seres de palabra, en lugar de usarla, hacemos de su enriquecimiento un fin en sí.

De esta asunción plena de nuestra naturaleza se deriva la preocupación por la naturaleza en general, y la exigencia del cuidado de las demás especies vivas. Pues alcanzando razones para amarse a sí mismo, alcanzando razones para escapar al nihilismo, entonces el hombre, el único ser en quien la historia evolutiva encuentra espejo y testigo, se sentirá por añadidura garante de la riqueza y salud de la naturaleza de la que procede en exclusiva, pero que ha dejado atrás en su forma elemental. En el momento en que escribo estas líneas hay en nuestro país un tenso debate en el que en base a convicciones presentadas como filosófico-científicas se propone la homologación en derechos de ciertos animales superiores y el ser humano. No hay duda de que la genética proporciona en este caso una base (baste recordar el alto grado de homología genética que se da entre los grandes simios y el ser humano). Sin embargo la radicalidad de determinadas posiciones hace pensar que la ciencia sirve en realidad de coartada para posicionamientos cuya motivación subjetiva se halla muy cerca de la que determina a la actitud religiosa. Religiosidad tan radical que, a diferencia de la cristiana o la islamista, parece determinada por una radical voluntad de negar la naturaleza propia del ser humano y su singularidad en el seno de la animalidad y la vida. Me atrevo a decir que se trata de la mayor creencia nihilista de la historia conocida del ser humano, y desde luego incompatible con la apuesta por la fertilidad del lenguaje de la que el trabajo de los grandes escritores es símbolo.

[Publicado el 20/4/2010 a las 09:00]

Compartir:

Comentarios (12)

  • Ángel, ya no solo te debo una caña, también unas tapas y la segunda ronda. Ok?

    Comentado por: Lu el 22/4/2010 a las 13:58

  • Justo, tu comentario me llega sobre todo porque está hecho desde el sentimiento. No sabes hasta qué punto adoro a los animales y lo que he llegado a hacer por defender a un perro. Pero lo que no imaginas es que esta última frase la suscribirían muchos toreros.
    Me enrollaría infinitamente con este asunto, de modo que debo dejarlo aquí.
    Hay un asunto que se nos olvida, los débiles de nuestra organización humana no son exactamente los animales. Son los niños. Los niños que se mueren de hambre y de los que no queremos ni oír hablar.
    Aquí surje otra pregunta: ¿qué vale más para la Naturaleza un animal o un niño? Seguramente la Naturaleza contestaría que un animal pues seres humanos hay demasiados, tantos que están poniendo en peligro a la Tierra y todas las especies que alberga.
    No sirven frases de nadie por contundentes que parezcan para establecer un criterio indudable. No hay más solución que entrar en nuestra conciencia sin trampas, y en nuestra realidad.
    Y, sobre todo, respetarnos unos a otros profundamente que es lo que estamos intentando hacer nosotros.

    Comentado por: Lu el 22/4/2010 a las 13:57

  • Aun a riesgo de que alguien descubra en mi actitud fervor religioso, no puedo menos de romper una lanza por los derechos de los más débiles de esta sociedad, los animales.
    Confieso que, desde mi posición de agnóstico radical, me resulta imposible justificar racionalmente ésta o culquier otra postura: conceptos como "el bien" o "el mal" se han difuminado y han perdido su sentido, y ni "el imperativo categórico" de Kant me ayuda lo más mínimo a salir de este embrollo.
    Tras este preludio puedo declararme vegetariano. Yo también he disfrutado con una buena chuleta de buey, o con las fantásticas albóndigas hechas por mi madre, pero el apetito de productos animales se fue esfumando a medida que iba descubriendo cuánto sufrimiento había sido necesario para que esos productos llegaran a mi plato.
    Vuelvo a repetir que este comportamiento mío no me hace sentirme ni mejor ni peor que quien no lo comparte; para ello me falta cualquier referencia ética o moral. Mi comportamiento es sólo la consecuencia de una repugnancia psíquica, adquirida en un determinado ecosistema social.
    A continuación me permito añadir un par de citas de personas relevantes en nuestra cultura. Reconozco que son valoraciones muy personales, pero no deja de ser interesante conocerlas.


    "Auschwitz comienza cuando estamos en un matadero y decimos: solo son animales".
    (Adorno, Theodor W. Sociólogo, filósofo y componista).

    "Mientra haya mataderos, habrá campos de batalla".
    (Tolstoi, Leo, humanista y escxritor).

    La grandeza y nivel moral de una nación se puede medir en el tgrato que da a los animales.
    (Gandhi, Mahatma, Premio Nobel de la paz).

    Comentado por: Justo S. el 22/4/2010 a las 12:17

  • La verdad es que dá gusto ver el desarrollo de los comentarios que se suscitan a partir de ciertos posts.

    -Al ingenio habitual de LU,se une ahora la brillantez concisa de CELESTE.Fenomenal.
    Voy a ir un poco por orden,a participar de mi opinión de lo que habéis citado en estos dos últimos dias.
    Antes que nada,quiero expresar la gratitud que me produce la cita que JUSTO nos regala(Gotthold Ephrain Lessing).

    -LU, los impulsos de nuestra alma para dar la mejor expresión de nosotros mismos,a veces,se tendrán que expresar en palabras de una necesaria comunicación.El hecho de que,también a veces,sean el vehiculo de la mentira,supondrá un accidente lamentable de un riesgo necesario a contraer.Doy por hecha la buena UTILIZACION,igual que el empeño noble que tiene que guiar nuestra existencia.Un pequeñisimo detalle es de lo que hablamos en estos posts.Incluso sobreponiéndonos al límite escéptico que referia CELESTE.Y a todas las posibles tonterias que podamos decir(que yo pueda decir,naturalmente) o a las contradicciones en que podamos caer.Porque,CELESTE,las contradicciones son inevitables,pero asunto menor,lo malo es situarnos en la INCOHERENCIA que es de grado mucho mayor y que situa a la conducta del ser humano en la arbitrariedad,el acomodo y la conveniencia censurable.Es,por tanto,la definitiva perversión.

    -LU,otra vez te tengo que decir que me haces reir muy saludablemente("Me rompo los morros contra mis límites...").JA,ja.¿y quién no?.El no reconocerlo si que es de una ignorancia supina aderezada con una detestable vanidad.

    -OK a lo de los toros.Pero me temo que es insuficiente nuestro boicot.En cuanto a las chuletas....ja,ja,pues es verdad.Esto entraria en el terreno de las contradicciones asombrosas de las que una vez reidas,hay que tener que meter en ese CODIGO ETICO que dices para así podernos reconocer.Oye,cierto,a cuantos insectos habré ayudado yo también....Finalmente,las albóndigas...Hmmmm..¡ qué buenas!.

    SALUDOS.

    PD1-CELESTE:gracias por abundar.
    PD2-LU:No creas que me olvido de tu débito cañero...

    Comentado por: ANGEL el 22/4/2010 a las 00:50

  • Sí, Celeste. Hasta donde yo veo la vida civilizada nos ha atontado tanto que soñamos con ser lo que no somos. Es decir, yo puedo dedicarme tanto a sacar con el dedo a una avispa torpe de la piscina y salverle la vida, como a rebanarle un cuello a un pollo para comérmelo. Como quien va a ver los toros porque no puede prescindir de ese vértigo y, en mi opinión, no tiene porqué hacerlo. Es cuestión de haber aprendido a disfrutar de algo o no.
    No quiero perderme en disquisiciones. Lo que tiene que hacer el ser humano es verse a sí mismo sin orejeras, sin mentir, ni mentirse, y después construír un código ético lo más respetuoso posible con su verdadera naturaleza.

    Comentado por: Lu el 21/4/2010 a las 13:44

  • De esta asunción plena de nuestra naturaleza se deriva la preocupación por la naturaleza en general, y la exigencia del cuidado de las demás especies vivas. Pues alcanzando razones para amarse a sí mismo, alcanzando razones para escapar al nihilismo, entonces el hombre, el único ser en quien la historia evolutiva encuentra espejo y testigo, se sentirá por añadidura garante de la riqueza y salud de la naturaleza de la que procede en exclusiva, pero que ha dejado atrás en su forma elemental.V.G.P.

    ...Y creo que no es una postura NIHILISTA hacer una equiparación adecuada del devenir de las especies,sin objetar al mismo tiempo,una SINGULARIDAD alejada de la radicalidad o de observancias cuasi-religiosas. La palabra es racionalidad,tolerancia y comprensión. La mejor manera de no negar la naturaleza propia del ser humano. Angel

    ...La empatía hacia otros seres es, sin duda, el resultado de un proceso evolutivo, que ha abocado en este animal social que es el hombre. La supervivencia en grupo ha sido ventajosa para el individuo, y la empatía se manifiesta como un elemento aglutinante del grupo, aunque no el único.Justo.

    ...me encantan las chuletas de ternera, las paletillas de cordero y hasta las albóndigas.Lu

    Disculpad que os cite, pero para qué abundar en argumentos que hago míos? También aqui la cuestión está en el límite esceptico, si está muy desplazado o no se da, se llega a incurrir en el ternurismo más desagradable y en la contradicción conductual más vana, como nos recuerda Lu con su graciosa supuesta ingenuidad.

    Gracias a todos y saludos

    Comentado por: Céleste el 21/4/2010 a las 12:12

  • Hola, Angel.
    Por ejemplo, con esto de los toros yo siento mi conciencia absolutamente tranquila sencillamente porque jamás he ido ni iré a una corrida. Es decir, que si todo el mundo hiciera como yo, sin necesidad de complicarse la vida en discusiónes los toros durarían dos telediarios.
    Sin embargo, tengo que respetar a la gente que va a las corridas porque me encantan las chuletas de ternera, las paletillas de cordero y hasta las albóndigas.
    No sé si me estoy explicando. Es que somos un resultado. Un resultado compuesto de mentiras y de educación y de circunstancias.
    Creo que me enrollado mucho. Siento no ser capaz de centrar más. Me rompo los morros contra mis límites. ¡Qué rabia!
    Un abrazo.

    Comentado por: Lu el 21/4/2010 a las 00:46

  • Es que esto del lenguaje yo no lo veo tan claro. El lenguaje puede dar la libertad pero es el vehículo por excelencia de la mentira. De cualquier forma es la expresión del sentimiento, conocimiento, emoción, intención, etc. del ser humano.
    Pero hay un impulsos que pertenecen a la parte más íntima o escondida del alma y entonces... "las palabras entonces no sirven, son palabras..."
    Por ejemplo, sí a mí me preguntan por qué estoy a favor de proteger a los grandes simios (así, a bulto, sin conocer a cada simio personalmente),después de buscar argumentos en mi razón y decir mil tonterías, acabaría por confesar: "No sé por qué, señor, porque en algún lugar hay que poner la raya, porque soy un ser humano con pricipios y quiero dar algo de mi superioridad a estos primos y porque me da la gana..."
    En fin, no diría más que tonterías...

    Comentado por: Lu el 21/4/2010 a las 00:36

  • El especismo o especieísmo es un término acuñado en 1970 por el psicólogo Richard D. Ryder quien lo aplicó para describir la existencia de una discriminación moral basada en la diferencia de especie animal, en analogía con el racismo o el sexismo entre los humanos está basado en diferencias físicas moralmente irrelevantes.

    <http://es.wikipedia.org/wiki/Especismo>

    Comentado por: Justo S. el 20/4/2010 a las 22:47

  • Completamente de acuerdo,VICTOR,en que el lenguaje nos libra de un modo muy importante del gravamen que la existencia y la finitud coartan nuestra libertad.Este aspecto redentor es esencial para considerar la palabra como un elemento que vá mucho más allá de una mera utilización de subsistencia.Profundiza de manera decisiva en todos los intentos de avance y creación del ser humano.
    Pero es incuestionable el aspecto azaroso de la evolución.Y siendo así,ha de constituirse en garante del derecho natural de todas las especies.Y creo que no es una postura NIHILISTA hacer una equiparación adecuada del devenir de las especies,sin objetar al mismo tiempo,una SINGULARIDAD alejada de la radicalidad o de observancias cuasi-religiosas.
    La palabra es racionalidad,tolerancia y comprensión.La mejor manera de no negar la naturaleza propia del ser humano.

    PD.-Siempre he sido muy contrario a la fiesta de los toros.Por bastantes razones.Dicho esto,también me atrevo a considerar el oportunismo de vocación nacionalista diferenciadora de la que hace gala últimamente y que,como muchos otros impuestos debates por la clase política,tienen un mucho de artificio y aprovechamiento de ciertos sentimientos populares,por otra parte,en principio,bastante alejados de cualquier cuestión manipulable.


    SALUDOS.

    Comentado por: ANGEL el 20/4/2010 a las 21:08

  • Cada uno tiene la actitud religiosa, si así quiere llamarla, que desea. Porque no me negará que mantener la inmarcesible especificidad (por el lenguaje, parece) y superioridad del hombre sobre el resto de la animalidad no es, siguiendo sus parámetros, una actitud religiosa de lo más radical.

    Lo que pasa, me temo, es que a Vd. le gusta demasiado la macabra fiesta taurina.

    Comentado por: Garrick el 20/4/2010 a las 14:10

  • Las palabras son aire, pero el aire se convertirá en viento que permitirá navegar a nuestros barcos. (Gotthold Ephrain Lessing).

    La empatía hacia otros seres es, sin duda, el resultado de un proceso evolutivo, que ha abocado en este animal social que es el hombre. La supervivencia en grupo ha sido ventajosa para el individuo, y la empatía se manifiesta como un elemento aglutinante del grupo, aunque no el único. Posiblemente, en un comienzo, este sentimiento se limitaba a los miembros de la horda, excluyendo a todo lo que se moviera fuera de ella. Posteriormente se ha ido ampliando su alcance, pasando por el grupo étnico, por las entidades nacionales, hasta llegar al estado actual, donde, emocionalmente, la idea de grupo y sus implicaciones alcanzarían a todo el género humano.
    Existen mentes, y no son las menos desarrolladas, que pretenden romper este " especismo" y extender ese sentimiento de respeto, compasión y solidaridad a otras especies, atendiendo sobre todo a su capacidad de sufrimiento, más que a su capacidad mental.Entre estas mentes se encuentran, por ejemplo, la de Artur Schopenhauer, Leo Tolstoi, Albert Einstein, Peter Singer......... Atribuir a estas mentes "actitud religiosa" me parece un poco aventurado.

    Comentado por: Justo S. el 20/4/2010 a las 11:28

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía


Enlaces

Información sobre el X Congreso Internacional de Ontología aquí.

 

 

 

Obras asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres