El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

El fin de una ilusión

Glosaré hoy brevemente los dos aspectos señalados por Schrödinger relativos a la singularidad griega:

Obviamente no es solamente Schrodinger quien enfatiza lo singular de la convicción que tendría los griegos según la cual la  naturaleza es esencialmente cognoscible. Einstein decía al respecto que "la cosa más incomprensible del universo, es precisamente que sea comprensible". El estupor ante la inteligibilidad de la naturaleza se acentúa aun si se considera el hecho indiscutible de que tal comprensión sea de tipo matemático. El propio Schrödinger dice, en relación al pitagorismo, que la matemática tiene la virtud de mostrarse presente allí dónde no se la espera (por ejemplo, tras las armonías musicales), y el físico Eugene Wigner llega a hablar de lo poco razonable que sería de hecho la comprobada eficacia de las matemáticas en las ciencias naturales

Y en relación al segundo punto señalado por Schrödingrer: no es en absoluto casual que la creencia en la indiferencia de la naturaleza al hecho de ser conocida sorprendiera al hombre al que se hallan asociadas algunas de las formulas determinantes de la Mecánica Cuántica, es decir, la disciplina que mostró la imposibilidad de disociar objetividad y conocimiento, a la par que ponía en entredicho el consenso (mantenido desde Aristóteles a Einstein) sobre los rasgos mínimos a los que habría de responder algo que se presenta ante nosotros para ser considerado natural, para ser tildado de entidad física. Si la Relatividad subvirtió ya alguna de las coordenadas fundamentales con las que interpretábamos la naturaleza, la Mecánica Cuántica puede decirse que supone una revolución aun mucho más radical; de ahí que la interrogación filosófica (la cual, reitero, concierne a todo ser cabalmente racional) y concretamente la interrogación filosófica fundamental, la relativa a las formas elementales del ser,  tenga obligación de nutrirse de tal disciplina. Conviene recordar que la barroca teoría de los múltiples mundos, con la que empecé estas reflexiones sobre la naturaleza, constituye en gran parte tan sólo una tentativa de respuesta a las aporías filosóficas  que la Mecánica Cuántica acarrea.

[Publicado el 10/2/2010 a las 09:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (5)

  • Donde dice: "cierto nivel de configuración de la naturaleza",

    tal vez sea más correcto decir:
    "cierto nivel de comprensión de la naturaleza"

    Donde falta un saludo, debería haberlo.

    Comentado por: M.B. el 13/2/2010 a las 16:50

  • El gatito resultó relativo, ¡qué le vamos a hacer!, razones tampoco le faltan, pero no sabemos lo que respondería Einstein hoy si le dijéramos que el gatito le salió monoparlante.

    Disponemos de un solo lenguaje universal para medir y relacionar, es un lenguaje inventado por el ser humano: el matemático. No es extraño que esté detrás donde hay relación y posibilidad de medida.

    Es cierto, este lenguaje ha configurado un mundo donde hasta los puentes resisten, donde hasta el sonido puede ser representado, pero se le escapan otras tantas.

    Pero eso sòlo quiere decir, que con ese lenguaje, es posible cierto nivel de configuración de la naturaleza. Nada menos, pero nada más.

    Comentado por: M.B. el 13/2/2010 a las 16:33

  • VICTOR,sí, la ciencia siempre está donde se la espera y donde no se la espera.Necesariamente.Y también necesario aplicar la interrogación filosófica siempre.Incluso cuando la Ciencia impone su disciplina.Más´aún cuando solo la evidencia siendo una pequeña parte de la respuesta que,como dices,demanda todo ser humano cabal y racional.

    -LU,tienes razón,el ser humano tiende a ser engreido cuando a través de alguna disciplina se cree en un pequeño juego de dioses.Hasta que de nuevo surge,de inmediato,una nueva necesidad de explicación.Creo que es disculpable,porque la sensación de limitada inteligencia es constante y constante ante la complejidad del Universo y de la Vida.De ahí a la cita de Camus sólo hay un paso:Los hombres nacen,no son felices y mueren....

    -Al menos,LU,situémonos en el posible encanto de la inmediatez y siendo así, espero que pases un magnifico fín de semana.

    -Un saludo para Victor,para tí y para todos.

    ANGEL

    Comentado por: ANGEL el 12/2/2010 a las 22:50

  • Es cierto. Yo siempre tiendo a pensar que el hombre es un infeliz engreído, pero olvido que, aunque lo sea, ha dado con las matemáticas y tiene curiosidad por los fenómenos y necesidad de explicárselos a sí mismo, aunque, sea dentro del ámbito infinitamente limitado de su inteligencia.

    Comentado por: Lu el 10/2/2010 a las 20:57

  • la cosa más incomprensible del universo, es precisamente que sea comprensible".
    No es tan incomprensible si pnsamos que todo, incluido el hombre, forma parte del universo, y por tanto, construimos nuestro pensamiento de acuerdo con las leyes que lo conforman.
    Lo que es autenticamente increible es, que una criatura de la tierra, como es el hombre, haya podido general un tipo de lenguaje, como es el matemático, capaz de describir tan esactamente la naturaleza, hasta el punto, de hacer abstracción de ella, infiriendo leyes capaces de ser demostradas de forma experimental a posteriori.

    Comentado por: Dácil el 10/2/2010 a las 16:44

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía

Noticias asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres