Creencias en los físicos
En una entrevista sobre las implicaciones filosóficas de su trabajo, realizada pocos años antes de su muerte, el físico John Bell declaraba : « Desearíamos poder tener un punto de vista realista sobre el mundo, hablar del mundo como si realmente estuviera ahí cuando no es observado. Yo ciertamente creo en un mundo que estaba ahí antes de mí, y que seguirá estando ahí después de mí, y creo que usted forma parte de ese mundo. Y creo que la mayoría de los físicos adoptan este punto de vista cuando se los pone contra la pared (when they are being pushed into a corner )"
Hay en esta afirmación un aspecto emotivo. Cuando la interrogación filosófica aprieta, la respuesta realista sería pese a todo preferible. Mas, en todo caso, no en razón de que el filósofo espera forzosamente una respuesta realista. Todo estudiante de filosofía confrontado simplemente a la Crítica de la Razón Pura formula a su manera la misma interrogación que se plantea el gran físico...y tiene asimismo idéntica tendencia a posicionarse en el sentido de una doble verdad.
El físico que, de alguna manera, al completar en el plano experimental el teorema de Bell contribuyó a que éste tenga el enorme peso ontológico y epistemológico que se le confiere, el francés Alain Aspect, declaraba por su parte tras un debate sostenido hace unos años en San Sebastián: "estoy convencido de que el físico elige hacer física por que piensa que el mundo es inteligible. Creo que el físico, a priori, cuando imagina su vida de físico se ve como alguien exterior que va a abrir el reloj para ver lo que pasa en el interior. Creo que, más que nadie, el físico tiene esta creencia ingenua, espontánea, de que existe un mundo independiente de él y que su papel es de descubrir la manera como funciona este mundo...el ideal en principio es que el mundo funciona y se halla ahí aunque el observador no se encuentre."
Curiosa posición en alguien que (en la senda de los Heisenberg, Niels Bohr, etcétera) ha visto no ya que la física ha de reconocer el papel fundamental de la interacción entre el observador y el mundo observado, es decir, ha sacrificado los principios de realismo y de determinismo ( caro también a Feymann, cuando afirmaba que una onda sonora deja un resto- por ejemplo una traza en el tronco de un árbol- aunque nadie lo haya escuchado), sino sacrificado asimismo el principio, no menos importante, de contigüidad.
[Publicado el 22/1/2010 a las 09:00]
-Romeo,estamos hablando de lo mismo,quiero decir,en el mismo sentido.La conformidad de la que hablo es la que asiste a aquellos que no se han dado cuenta de lo que se han librado o como dices de la suerte que tienen.Es una CONFORMIDAD buscada consciente e inconscientemente.Depara muchas ventajas y les es fácil además.
-Cierto que el problema de esa contingencia que es la vida lo tenemos otros muy menores en número por supuesto.Es duro ser ateo o agnóstico cuando menos.Pero ese es el trato.
A cambio,aún con miedos e inseguridades que como también dices nos transmitió ese permanente corsé educacional y constitucional que amalgama toda una cultura occidental,podemos sentirnos más libres y menos hijos indefensos de Dios Padre.Asi,curiosamente,pagamos un precio que creo que vale ampliamente la pena:sentirnos VIVOS.En alegrias y en penas,pero con un sentido maduro y consecuente de la existencia que no cambias por nada.Aunque muchas veces se te quede cara de tonto.Pero como la pelicula de TAVERNIER,la vida y nada más.
-Ahora que ha muerto desgraciadamente ERIC ROHMER,con todo un aval de noventa años me gustaria volver a ver MI NOCHE CON MAUD.Trata de muchas cosas de las que estamos hablando.
-Bueno,ya....solo feliz domingo.En lo posible. saludos.
Comentado por: ANGEL el 24/1/2010 a las 00:50
Saludos para ti también, Ángel.
Me encanta que estemos de acuerdo, pero, cuando no sea así, te apreciaré sobre todo por tu amabilidad.
Comentado por: Lu el 23/1/2010 a las 13:39
Comentado por: Romeo Romo Rema el 23/1/2010 a las 11:49
No se trata de conformismo. No son inconformistas esos que no creen que la solución esté en las fábulas oficializadas secularmente a base de obligatoriedad (en este mismo país, por la fuerza del castigo, de la amenaza hasta mi generación y un poco más adelante; en otros, hoy día, por la fuerza de las balas o el machete incluso. Pero la iglesia es así porque las religiones occidentales son tiránicas por definición al personificar a la deidad. "Dios padre" ya implica la verticalidad en la definición, creyente es sinónimo de sometido, de niño; y el niño tiene las de perder, es la parte débil de la ecuación y siempre mirará arriba con temor tenga la edad que tenga; ya sea a su padre humano, ya a los cielos donde le espera el castigo y la censura del padre de todos los padres. ¿Conformismo? Ni hablar. Es una de las mayores estafas al género humano y seguirá demoliendo los cimientos del hombre mientras se permita asustar a los niños antes de que puedan defenderse por sí mismos con el uso de una mínima razón contrastada, mientras se permita estamparles la impronta del terror vital en una fase del desarrollo difícilmente superable después.
Y sí, las religiones occidentales (también las orientales, ahí se aúnan aunque las que no personifican a las deidades son bastante más clementes; casi humildes por comparación, diríamos; excepción hecha de las hinduístas: la consecuencia es un país-contienete esclavizado legalmente) ofrecen más respuestas que preguntas: PRETENDEN, de hecho conocer ni más ni menos que TODAS las respuestas. Y quienes no se han dado cuentas no saben la suerte que tienen en su ignorancia, no intuyen siquiera de lo que se han librado.
Por otra parte, los filósofos están tan solos que no es extraño que acaben hablando, pensando exclusivamente para ellos mismos. Pero, en puridad, esa es al esencia de la filosofía (la docencia de esta es cosa diferente y a veces creo que incluso opuesta), pensar por y para uno mismo; la tentación del solipsismo parece inevitable.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 23/1/2010 a las 11:47
No estoy tan seguro de que cuando la interrogación filosófica aprieta la respuesta realista es preferible.Ni tampoco que el físico elige estudiar Física porque cree que el mundo es intelegible.Puede que sea consciente de que su indagación y explicación sea solamente una parte de lo que él intuye puede haber.Es una labor posibilista dentro de la gran cantidad de cuestiones que le van a quedar al margen y que necesariamente tienen que tener una proyección filosófica.
-No es censurable,por tanto,la interacción de la DOBLE VERDAD en las creencias del cientifico y el filósofo,aunque me parece que este último abandona antes las teorias de la ciencia que al revés.Y como dice OSSA,con menos objetividad.
-ROMEO,no creo que las religiones occidentales ofrezcan más respuestas.Es sólo que la demanda es muy conformista dentro de los que se agarran fuertemente e incondicionalmente a ellas.Otra cosa es la Filosofia siempre tan irremediablemente preguntona.Pero,¿no baja en este campo,cuantitativamente hablando, mucho la demanda?.
-LU ,tu precisión es de cirujana del alma.Tienes toda la razón,como yo he tratado de apuntar,y si no me he explicado bien,desde ya me adhiero del todo a tu propuesta:LA CIENCIA Y LA FILOSOFIA están impregnadas la una de la otra.Como la vieja costumbre,que pases un buen fín de semana chica sabia.
SALUDOS.
Comentado por: ANGEL el 22/1/2010 a las 23:45
No concibo la supuesta separación entre ciencia y filosofía, todo científico es un filósofo si va en serio (si no va en serio no es científico) y viceversa.
Comentado por: Lu el 22/1/2010 a las 12:43
No tienen otra opción, los filósofos puros, que reconvertirse en filósofos de la ciencia, tanto afecta esta a sus investigaciones teóricas. Así, tienen que convertirse en físicos de partículas, en neurobiólogos, en antropólogos, en matemáticos; no es extraño que a veces se sientan un poco desubicados, como pisando arenas movedizas. Y tengo la impresión de que intentan, en muchas ocasiones, tomar de las ciencias los aspectos, o las hipótesis, que mejor se adaptan a sus respectivas teorías generales, o sea, a sus pre-juicios. Por ejemplo, si no podemos, filosóficamente, demostrar la invalidez del determinismo, apoyémonos en la mecánica cuántica, que parece descartarlo en el nivel de las partículas elementales, olvidémonos de todas las teorías de variables ocultas que podrían cuestionarla como una teoría incompleta y, así, podremos seguir manteniendo nuestra sensata y socialmente necesaria doctrina sobre la libertad humana. Es solo un ejemplo y, por otra parte, estoy convencido de que los filósofos toman (o descartan) esta o aquella teoría física, cosmológica o neuronal con la mejor de las intenciones, pero con poca objetividad.
A la sra. duda: no conozco otro ossa, así que debo ser yo. Suelo ser manso, aunque a veces escriba alguna inconveniencia, sin duda provocado; en fin, no se puede caer bien a todo el mundo, a mí también me pasa que no me gustan mucho los dulces ni las ensaladas, por ejemplo.
Comentado por: ossa el 22/1/2010 a las 12:21
Sí, el mundo occidental me parece viciado por los excesos de sus medios producción, comunicación, etc., originados, cómo no, en sus excesos intelectuales previos: Las religiones occidentales ofrecen un exceso de respuestas, con diferencia muchas más que preguntas, y la filosofía cae del lado contrario, desembocando la conjunción inevitablemente en el solipsismo.
Aunque la alternativa oriental ya no exista, derretida por la intensidad y velocidad occidentales, me es imposible aceptar semejante deriva intelectual/espiritual; aunque sólo sea en razón de que el solipsismo, llevado a ese extremo, me parece reemplazable por términos (tan occidentales también) como esquizofrenia, psicosis o delirio.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 22/1/2010 a las 11:55
Nació en Barcelona y se trasladó muy joven a París, donde estudió filosofía, alcanzando el título de Doctor de Estado en la Sorbona con una tesis sobre el orden aristotélico. Tras años de docencia en Francia obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con un trabajo de investigación sobre aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona. Víctor Gómez Pin ha trabajado en el proyecto de establecer el estado de la cuestión respecto a las interrogaciones fundamentales de la filosofía griega contemplándolas a la luz de la reflexión contemporánea. Ello le llevó en 1993 a fundar el International Ontology Congress/ Congreso Internacional de Ontología, en cuyo comité científico figuran relevantes personalidades de la ciencia y la creación contemporáneas (entre ellas varios premios Nóbel). La Unesco ha otorgado su patrocinio a la mayoría de las reuniones celebradas en tal marco. Víctor Gómez Pin es asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega y miembro de múltiples sociedades filosófico-científicas. Autor de una treintena de libros ha obtenido entre otros los premios Anagrama de Ensayo y Espasa de Ensayo. En septiembre de 2009 el Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti le otorgó el "Premio Internazionale per Venezia".
14/3/2010 14:19
Me estoy divirtiendo. No es poco...
Publicado por: Céleste
12/3/2010 23:09
Es terriblemente fascinante: ...
Publicado por: Pascual H.
12/3/2010 11:11
de que lo puramente imaginario...
Publicado por: E.
12/3/2010 11:07
Publicado por: Eva
10/3/2010 14:31
Publicado por: Dácil
09/3/2010 13:24
Publicado por: Maleas
08/3/2010 18:13
Publicado por: facundo gimenez
08/3/2010 11:43
Publicado por: Romeo Romo Rema
05/3/2010 22:07
no hay lo que yo quiero estoy...
Publicado por: elia
05/3/2010 15:48
Publicado por: Se podría decir más alto
© 2005 | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres