El problema de la identidad personal
Antes de que se le administre una píldora que tras dormirle modificará su personalidad o bien en el sentido de venir a ser A o bien en el sentido de venir a ser B, H es informado de que en función de ello se le trasladara a la habitación A o a la habitación B, ambas por él conocidas. El hombre se despierta y antes de abrir los ojos se pregunta cual de las dos hipótesis se ha verificado (cosa que los que le manipulan saben ya perfectamente) estableciendo conjeturas al respecto que son en última instancia cálculo de probabilidades, no sobre algo que va a ocurrir, sino sobre algo que ya ha ocurrido. Tanto si se ha convertido en A como si se ha convertido en B tiene en H un ancestro, tiene pues en común con el otro un pasado, pero no desde luego un presente y en modo alguno un futuro.
L. Vaidmann apunta con su imagen de la doble habitación a justificar que en un mundo plenamente realizado no está excluído que se avancen hipótesis sobre su grado de probabilidad, probabilidad sustentada en que el sujeto está en la ignorancia de la situación, la cual se supera en el instante en el que H abre los ojos. Tenemos aquí una muestra de cómo el problema de la identidad personal en el seno mismo de una ascética teoría científica. Este problema y muchos otros que hacen que la filosofía es en gran parte efectivamente meta-física, reflexión tras la física, asunción y exploración de las aporías derivadas de las descripciones y previsiones que constituyen el mundo de la física.
Con motivo de la presentación de un trabajo de investigación realizado en mi universidad por una profesora de física, trabajo cuyo objeto era establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones filosóficas de esta teoría física -de gran relieve- conocida como Multiples Mundos, y de la que el evocado Vaidmann es un representante la comisión deliberó un largo rato, no ya sobre cuestiones técnicas (¿cómo hacer compatible probabilismo ontológico y determinismo?; si no hay colapso, si se dan todos los resultados posibles de una medida-cada uno de ellos forjando un mundo- en un sistema que evoluciona determinísticamente, ¿qué sentido tiene seguir manteniendo que cada resultado tiene su probabilidad y que además esta probabilidad coincide con la avanzada por la interpretación ortodoxa de la Mecánica Cuántica?, etcétera), sino también sobre asuntos tan curiosos como el de la ruleta rusa: dado que hay múltiples mundos podría sin aprensión jugar a la ruleta rusa digamos cuántica, puesto que si pierdo en uno de los mundos seré rico en ese otro mundo en el que el resultado es el premio. Obviamente surge entonces el problema de saber si el afortunado y el desdichado pueden coincidir, lo cual parece poco probable pues, en términos de la jerga, sería como aceptar que además de una superposición de vectores representativos del estado del sistema (el vector que tiene como resultado la muerte y el que tiene como resultado la riqueza) se daría también un vector único en superposición.
Lo curioso de esta y otras discusiones en las que está en juego el problema de la identidad personal, es que parecen transcurrir en un universo puramente abstracto, entre otras razones por la dificultad de conocer la función de onda de los entes que percibimos en el mundo real, con lo cual los pontífices de esta teoría (los Everrett, Vaidman, Deutsch, Wallace, etcétera) discuten sobre conjeturas eventualmente clarificadoras y explicativas ( resulta bastante convincente la tesis de que en realidad no hay colapso y que todas los resultados se dan objetivamente y evolucionan deterministicamente) pero de las que resulta difícil afirmar que "verdaderamente así es" (verdaderamente cada resultado de una medida supone un mundo). Viejo asunto que remite a la posición del Cardenal Belarmino en una carta de advertencia dirigida indirectamente a Galileo: una cosa es decir que con la hipótesis heliocéntrica se "salvan mejor" (es decir, se explican mejor) los fenómenos físicos -"no hay en ello peligro alguno" dice explícitamente el Cardenal y otra cosa es pretender "que realmente es así".
[Publicado el 06/1/2010 a las 09:00]
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Lo que ocurre es que, si hacemos caso a la teoría de que en el Universo todo está relacionado, sí serviría esa visión para proyectarla sobre, por ejemplo, esto que nos pasa de que cada cual vive su propia realidad. Esto es pensamiento básico, dicen que, si nos viéramos como nos ven los demás, un montón terminaríamos por arrojarnos al abismo.
Comentado por: Lu el 11/1/2010 a las 13:42
Y aún en el caso de dar por posible y hasta cierta la hipótesis y sus derivados, estos no definirían la identidad personal sino la naturaleza del hombre (y el universo). No afectaría a nuestras distinciones, igual que la ley de gravitación universal o cualquier otra ley de la física: Necesitar aire para respirar nos define como humanos, no como individuos.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 11/1/2010 a las 11:10
Interesante la propuesta que otorga el autor y apasionantes los comentarios que leo al respecto.
Abordamos la reflexión,la metafísica,metáforas e instrumentación filosófica que devienen en actitudes éticas y poéticas.Todo correcto,pero estamos dando vueltas y más vueltas a cuestiones que se nos escapan y a las que solamente podemos dar una formulación hipotética.
-Es rigurosamente cierto,sin embargo,datos menores como la sucesiva identidad personal que se vá englobando bien por el paso del tiempo,bien por la disposición posterior a los sueños,bien por la creación de conciencias en diferentes estados que nos hacen vivir determinados momentos.
-Las implicaciones filosóficas de los Múltiples Mundos en relación a la coincidencia entre el determinismo y el probabilismo o la teoria de la ruleta rusa con el afortunado o el desdichado con un único vector,entran en el terreno puramente abstracto.Solamente quedarian consideraciones practicas entre lo inventado y lo real en la conjunción de nuestro mundo único.
-De acuerdo con DUDA en cuanto a la realidad que vamos y se nos vá forjando,la que vivimos y la que inventamos.Ambas en coincidencia y en relación por comodidad o conveniencia.Como dices,las dos en la misma.
- LU, el otro dia en el anterior post,pasé de sonreir contigo por tu habitual alegria a directamente reirme sonoramente cuando leí esa expresión tan espontanea,imagino también muy sonora,de "Por Dios!,por Dios!!".!vaya como te arranquaste!,ja,ja.
Tienes toda la razón LU, me parece que estamos instalados en casi juegos florales del todo ingenuos en estas formas de entender y dominar el Universo y la existencia.....Al final queda como una sensación de elecubración mental boba por no decir una cosa más vulgar.
-SALUDOS de fín de semana.Mira por donde me está entrando sueño.Ya era hora.Entro en otra dimensión...zzzz.
Comentado por: ANGEL el 09/1/2010 a las 03:54
en esto de los "mundos parelelos" aconsejo la novena simfonía de Beethoven.
http://www.youtube.com/watch?v=SuZryzpIhiw
Comentado por: Dácil el 08/1/2010 a las 21:19
Comentado por: Lu el 07/1/2010 a las 14:17
Sí, sí. Estoy de acuerdo, Romeo. El resultado es que nos da igual, pues, lo que nuestros sentidos no pueden apresar, ¿para qué nos sirve? si nada de esto nos va a salvar de la muerte.
De todas formas, el ser humano juega a ir entendiendo, que es una manera de pretender dominar el Universo, aunque ingenua, a mi modo de ver.
Pero! no se nos olvide, por ejemplo, la que se armó cuando Galileo se empeñó en contradecir las verdades irrefutables
Comentado por: Lu el 07/1/2010 a las 14:12
¿H conoce las características de A y B? porque si es así no tendrá que abrir los ojos para saber quién es, y si no lo es abrirlos tampoco le va a decir mucho. Soy B ¿Y? Bien, mientras me conozco veré en que me parezco a H que es mi primera referencia. Después veré que me separa de él. Como un niño adolescente
Comentado por: duda el 07/1/2010 a las 11:39
La verdad es que cuesta mucho trabajo darle vueltas a un asunto que se considera imposible como si no lo fuese, las vueltas parecen cerrarse sobre si mismas, como un círculo despectivo de la espiral. Pero vivimos en mundos paralelos casi por norma, cada uno escogiendo una faceta de la realidad, aquella que por distintas razones nos resulta más conveniente, cómoda o posible, y aunque no todos desechamos las mismas todos vivimos en la realidad, la que se va forjando. El resto se desarrollan tímidamente a nuestro margen hasta desaparecer de la vista, dejando de sernos asequibles por el momento. Tenemos un vecino real y uno inventado y nos relacionamos con los dos al tiempo, esas paralelas se tocan, se cruzan, incluso se quiebran entre ellas multiplicándose si la mente es suficientemente amplia. No es así para los que lo tienen todo muy claro y creen que lo inventado es lo real. Unos no pueden concebir una realidad tan clara y otros no pueden concebirla tan confusa. Seguro que se dan las dos en la misma.
Comentado por: duda el 07/1/2010 a las 11:33
Trato de introducir un grano de consistencia en el asunto.
Usar como instrumental filosófico la metáfora de la teoría de las múltiples existencias en dimensiones paralelas para explorar la parcelación (me niego a hablar de divisiones a menos que entre en juego la psiquiatría) de la personalidad en la existencia cotidiana, me parece que deja poco lugar a la seriedad por innecesario: se puede atacar el asunto de frente desde la sociología o la psicología (la psiquiatría, como digo, es estrictamente de aplicación personalizada pues las disociaciones patológicas no se pueden compartir) sin dar rodeos pseudo científicos, folclóricos o poéticos que no llevan más que la creación de más folclor contemporáneo. Por eso he cogido el rábano por la hoja que me molesta más, la del folclor heredado: ya me sobra lo suficiente como para aceptar el nuevo.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 07/1/2010 a las 00:37
Romeo, tu postura me parece absolutamente respetable y, además, la comparto porque, pensar más allá de lo que puedo, me produce vértigo.
Yo tb soy atea, peo no creo que tenga nada que ver con el asunto que se trata ahora.
Comentado por: Lu el 06/1/2010 a las 23:41
Como buen ateo, tengo mal conformar. Hasta ahora era la fe en una vida ulterior la que debía mantener al esclavo de sus miserias atado al yugo de una conveniencia más alta. Lo único que faltaba es que ahora nos ofreciesen la quinta dimensión a cambio de la diestra de dios padre o el Nirvana. ¿Otros planos de la realidad o luego, en la eternidad (¿otro plano del tiempo)? No, no; lo que sea lo quiero aquí y ahora.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 06/1/2010 a las 20:26
Todo podría ser. El ser humano está preso en sus limitaciones. Si la Naturaleza no le hubiera otorgado ojos, y a alguien se le ocurriera(cosa imposible) imaginar un mundo en el que las formas tuvieran color, etc..., cuanto más sensatos fueran los que le escucharan, más se partirían de risa.
Comentado por: Lu el 06/1/2010 a las 19:39
Mi opinión respecto a la teoría de los mundos paralelos, a un paso de lo "paranormal", es que es una extensión más o menos científicamente elaborada de la fe religiosa; definitivamente, paja mental.
¿Mundos paralelos? Para lelos, sí.
Comentado por: Romeo Romo Rema el 06/1/2010 a las 13:34
Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.
Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian, iniciado en 1979 por el filósofo Ramón Valls Plana, e inmediatamente asumido por Javier Echeverría. Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad". La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que en su día aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual, personas de muy diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas René Thom). Grande era también la disparidad en posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente. Pero se pretendía en aquella facultad de Zorroaga (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.
Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en el universo de Marcel Proust y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.
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