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El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

Música, teatro y cohesión social

Lo interesante del vínculo que se diera entre tragedia y música reside para el problema que vengo planteando, en si la dimensión de cohesión social atribuible al teatro, sería extensible a la música. Tendríamos un elemento suplementario para apostar por la música como una de las variables que configuran ese ámbito regido por la ley al que responde el concepto mismo de ciudad. La música sería indispensable ingrediente en la forja de espacios como ese teatro griego, en el que convergían ciudadanos de todos los estamentos, y en el que concretamente los campesinos reconocían el espacio propio de su espiritualidad.

Piénsese por contraste en esas sociedades literalmente quebradas, por ejemplo en entrañables ciudades de América Latina, donde las clases sociales europeizadas viven en barrios aislados y villas cercadas, tanto en razón de amenaza real como de la inevitable paranoia, compartiendo referencias culturales o festivas vedadas absolutamente a una población reducida a la indigencia y a la que todo ha sido arrebatado, incluidas en primer lugar las formas auténticamente festivas de su cultura, las cuales en algún caso llegaron a ser compartidas por la entera población, como resultado que eran de un fértil mestizaje.
Como resultado de este auténtico apartheid, en las capitales de muchos países de América perduran espacios para conciertos de eminentes pianistas, pero sólo el fútbol constituye la referencia espiritual para los niños de los inmensos suburbios, para esos hijos de los que, abandonando el medio rural, han sustituido la cabaña de arcilla o madera y la convivencia con lamas o vacas por la chabola de bidón infectada de ratas. En estos paisajes, amenizados (¡eso sí!) a intervalos por la parabólica, dónde los niños se ven abocados a los ocho años a la condición de pirañitas, no cabe fiesta ni rito. Pero sólo por una radical ceguera pueden los privilegiados sentirse narcisísticamente próximos a los valores de una Europa tan aséptica como mirífica; Europa que a sus ojos laboraría en orden y tendría en Mahler una referencia compartida.


[Publicado el 16/3/2009 a las 12:00]

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Comentarios (1)

  • Yo también deploro los ghetos, la polarización de muchas sociedades tanto en el norte como en el sur, es sangrante, pero la música no es incompatible con nada, ni con el fútbol.
    El fútbol dura lo que dura porque todos se cansan, pero los niños aprenden a jugar, es preferible a las encerronas eternas detrás de las consolas y los videojuegos donde los niños desaparecen, no existen, no molestan, hasta que empiezan los problemas. El deporte es saludable.

    Y además en el fútbol: ¡están los gooooles!

    Comentado por: ¿? el 16/3/2009 a las 22:56

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Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía

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