La necesidad de regresar
[Publicado el 20/2/2009 a las 11:38]
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Comentado por: Hellet el 21/2/2009 a las 20:02
También ocurre con algunas personas, esa sensación de reencuentro. Lo malo es que a veces no sabemos discernir qué exactamente es lo nos llena, supongo que de ahí viene el temor a su pérdida; cuando lo identificamos y lo recreamos en nuestro interior es más fácil marchar y dejar ir.
Comentado por: Hellet el 21/2/2009 a las 20:00
un pretexto o a veces un empujón, de ella a nosotros, receptores pasivos de esa energía. O quizás sólo sea de este modo cuando a esa fuerza no le oponemos la nuestra, al no encontrarla. Tal vez en eso consiste el equilibrio y la literatura sería la que nos señala donde está nuestra esencia aunque ella sea la propia y eterna búsqueda.
Sólo alguna literatura porque sólo sentimos algunas pérdidas, también hay pérdidas de Complejidad. ¿Venecia? melancolía, quietud, silencio, belleza, pasado. No he estado nunca pero es lo que me sugiere. Venecia se sintetiza para mí en su elegante Carnaval.
Comentado por: hellet el 21/2/2009 a las 00:28
"Nada encuentra en Venecia el que no tiene en su fuero interior algo que reencontrar. "
Porque en realidad el verdadero viaje se hace en el interior de uno mismo. La llamada "realidad" es sólo un pretexto.
Comentado por: http://filosofiacomentada.blogspot.com/ el 20/2/2009 a las 14:53
La memoria saca y pone máscaras como del baúl de Enrico que me ofreció como cinco que me pueden sentar bien. Enrico trata a las máscaras como Francesco en la taberna ofrece valpolicella, uno tras otro sin descanso. Enrico ofrece su habilidad artesanal con más elegancia y la misma constancia. Cada careta es producto de su imaginación, o sea que una vez puesta esa máscara se es una parte de la imaginación de Enrico. Se lo digo y se ríe como un niño que sabe que está vendiendo una trampa. “A mi imaginación le falta lo que le puedas poner tú”, y agrega que tienen el doble poder de transformación. El que gana es él si la máscara suelta, consigue, logra lo que cada uno lleva guardado dentro de sí, de allí los diferentes precios con los que especula por lo bajo y dice que él fija el valor en el tiempo que le lleva descubrir cada emoción liberada. Lo dice señalando con una mano su cara de artesano que se deja la piel en el oficio y con la otra a Venecia que es toda máscara. “¡Toda Venecia en un campo de San Fantin!”, y sigue con el desfile de sensualidad y belleza que saca de los cajones, las paredes, el mostrador, las vidrieras, empeñado como está que hay pocas que son fundamentales pero que todas las variantes tienen una posibilidad. Elegí una imposible, de difícil digestión hasta para la imaginación de Enrico, y le comenté el propósito. Enrico se agarraba la cabeza, dijo que habría que hacerla a medida y demoraría un poco, mientras repetía, ¡qué coraje mujer!
Comentado por: Mercedes el 20/2/2009 a las 12:26
Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.
Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian, iniciado en 1979 por el filósofo Ramón Valls Plana, e inmediatamente asumido por Javier Echeverría. Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad". La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que en su día aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual, personas de muy diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas René Thom). Grande era también la disparidad en posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente. Pero se pretendía en aquella facultad de Zorroaga (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.
Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en el universo de Marcel Proust y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.
09/2/2012 22:24
Agradecería muchísimo si me...
Publicado por: Héctor Jaimes Paredes
09/2/2012 13:00
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03/2/2012 13:52
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30/1/2012 02:41
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