El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

El deber del Narrador

El Narrador dice que uno de sus deberes, o por lo menos ideal de deber (pues puede tener deberes que le aparten de éste) es liberar de las contingencias del tiempo en una metáfora. ¿A quién se libera? A los seres humanos que son un paradigma de nuestro destino. Obviamente no se trata de liberar del tiempo físico, lo que constituiría un proyecto meramente delirante. Se trata de liberar de aquello que aparta al ser humano de su destino; contingencias del tiempo de los seres hablantes, no contingencias del tiempo que arrastra a  minerales o bacterias.

Pues entre nosotros hay toda clase de aspectos esencialmente superfluos (por dolorosos o festivos que hayan podido ser), toda clase de vicisitudes que pudieran no haberse dado; esto incluso marca el destino de la inmensa mayoría de los humanos. Algunos de estos seres son rehabilitados por la mirada del artista o del narrador. Rehabilitadas en los aspectos mismos que parecen carecer de relieve:

Personas que tienen una profesión convencional y una situación social o afectiva homologable a la de cualquier otra, son erigidas en paradigma, sufren una suerte de mutación. De tal manera que Starbuck, el segundo de a bordo en Moby Dick, nada tiene que ver con el segundo de a bordo del barco que empíricamente hayamos tenido ocasión de conocer en nuestras vidas. Los marineros del Nantucket, el pastor que ante ellos evoca a Jonás (en la que será de hecho la última homilía que oirán), los armadores,  las esposas de unos y otros, todos los personajes de este profundo relato tienen una función social totalmente anodina. Pero en lo anodino la frecuencia de  luz que Melville proyecta es causa de mutación. Un aspecto nuevo es entonces revelado, aspecto en el que nadie había reparado y que  resalta sobre todo lo que antes parecía relevante y que ahora ha quedado reducido a sombras.

[Publicado el 16/1/2009 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (5)

  • ¿Se le debe exigir tanto a un narrador? Lo que ni siquiera es capaz de hacer un indivíduo en sí, librarse de las circunstancias orteguianas que comprometen su esencia, su "yo", ¿debemos imponérselo a un narrador? El narrador jamás debería pensar en actuar sobre alguien que no fueran sus personajes. La exposición pública de la obra opera o no opera esa transformación, pero la imposición o la suposición de cambio a priori sobre la realidad radical del lector es menos que fútil.

    Comentado por: calicles el 18/1/2009 a las 22:16

  • Currículum de Pancho Ortuño

    Pancho Ortuño nace en 1950 en Granada, en el seno de una familia con veinte padres judíos. Estudió BB.AA. en el tiempo en que Antonio López era profesor. En 1970 conoce a dos de los que serán sus amigos durante muchos años, Fernando Zóbel y Juan Manuel Bonet. Unos meses más tarde conoce a Quico Rivas. El nombre de \'Pancho\' se lo dan los amigos y al principio opta por el apellido paterno, de modo que sus primeros cuadros los firma como \'Pancho Prieto\'.
    En 1972 es becado por el Museo de Arte Abstracto de Cuenca para trabajar en su biblioteca y bate el récord de majas desnudas pintadas en un año: 200 majas desnudas que reproducen a la perfección el cuadro de Goya y que causan furor en USA. Pancho demuestra su virtuosismo pintándolas incluso con los ojos cerrados.
    Realiza su primera exposición personal con el marchante Enrique Gómez Acebo en 1975 y recibe los elogios de Miró, Ibsen Laurent y Alfonso Guerra. Ese mismo año entra en el staff de la galería de arte Juana Mordó pasando a engrosar el equipo fijo de dicha galería, siendo el miembro más joven. En dicha galería se hallan representados igualmente los artistas de El Paso y Dau-al-Set. En 1976 comienza a colaborar como crítico de arte y música en revistas especializadas. Poco después es llamado por Juan Manuel Bonet y Quico Rivas para formar parte del staff fijo de ArteFacto, una separata de la revista ArteGuía, que es la más prestigiosa en el Madrid de aquellos años. Escribe sobre Arte, Pensamiento y Literatura. Traduce por primera vez al castellano textos canónicos como el Art as Art de Reinhardt. En 1977 celebra su primera exposición personal en Juana Mordó y obtiene una Beca de Creación de la Fundación March con un jurado compuesto por Antonio López y Eduardo Chillida. Participa en exposiciones muy comentadas en su tiempo y es considerado el mejor pintor del universo y el más prometedor crítico de Europa. Aparece en programas de TV y realiza entrevistas por invitación para ese medio.
    Se niega a participar en un programa de Paloma Chamorro en la que los pintores de moda en ese momento pintarán cuadros a la vista del público. Sus motivos son de índole estética.
    Su obra comienza a entrar en museos y colecciones de prestigio galáctico. En 1980 participa en la exposición Madrid DF. En el catálogo escribe Leopoldo María Panero.
    En 1981 tiene lugar una grave quiebra personal. Su maestro Ramón Gaya se decanta definitivamente por Andrés Trapiello, con quien Pancho mantenía una sorda rivalidad. Abandona la pintura abstracta que ha venido practicando y se dice que es internado en un psiquiátrico, incapaz de superar el desafecto de Gaya. En esos años mueren su marchante Juana Mordó y su amigo Fernando Zóbel. Se rebela contra el concepto de psiquiatría dominante en España y vuelve a sus orígenes, practicando una pintura de corte clasicista y expone en Madrid en 1986. Su stand personal en Arco es uno de los más visitados y el crítico de EP Francisco Calvo Serraller recomienda la visita. Lo mismo hacen Antonio López, Magic Johnson, Ringo Starr y Salvador Dalí.
    Ese mismo año es objeto de un robo en Roma: lleva los cuadros para una exposición y pierde con dicho robo dos años de trabajo completos. Los cuadros nunca se han recuperado aunque están denunciados en Interpol.
    Ortuño cae en una profunda depresión de la que sale gracias al ácido lisérgico y a Antonio López que le ofrece un puesto de enseñanza en la universidad como profesor asociado. Enseña Dibujo, Pintura y Teorías Artísticas.
    Vuelve a Italia y permanece un tiempo, interesado en las técnicas de restauración de materiales pétreos. Cuando regresa a España ingresa en el equipo técnico que llevará a cabo numerosas e importantes restauraciones, entre ellas 20 catedrales de las cincuenta y cuatro con que cuenta España. En unos años monta su propia empresa y trabaja en monumentos principales, dentro y fuera de su región de residencia. Bate el récord de graffitis borrados en un cuarto de hora.
    Continúa pintando a un ritmo más lento, sin presiones de ningún tipo. Expone su obra en Chicago con gran éxito y realiza algunos retratos de encargo en España y USA.
    En 2004 aparece en el blog de Arcadi Espada el primero de sus heterónimos: Luchador de sumo anoréxico. Pronto, lo que hasta entonces no era más que un blog político más se transforma, gracias a Ortuño y a su habilidad para las falsificaciones y el manejo de las marionetas, en el más visitado y comentado de la blogosfera hispana. Varios de los más exitosos alter egos de Ortuño (Fedeguico, Adrede, Crítico Constante o Neguev) ya forman parte de la memoria colectiva de toda una generación de internautas y sus ocurrencias se citan como si fueran dichos populares. Actualmente Ortuño sigue disfrutando de la Vida y trabajando en el NJ, así como en otros blogs con los que quiere repetir el éxito.
    En la biografía de Ortuño hay bastantes más cosas pero hemos relatado sólo lo fundamental.

    Comentado por: Beatus Ille el 17/1/2009 a las 22:10

  • Lo mismo me comentaba una amiga hace ya unos años, sobre que el artista ve la vida de una manera diferente o vive cosas tan duras que lo único que le queda es mostrarlo al mundo.

    Saludos

    Comentado por: Israel Velázquez el 17/1/2009 a las 21:11

  • Tal vez, sólo tal vez, no se trate de la "salvación" sino de evitar las "ruinas", con lo posible.

    Comentado por: La mirada transversal el 17/1/2009 a las 15:06

  • La filosofía no nos salva, tal vez si lo haga la literatura.

    Comentado por: al viés el 17/1/2009 a las 00:39

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía

Noticias asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres