El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 5 de diciembre de 2008
El cuerpo de los seres de palabra
Hay seres humanos en los que el cuerpo deja pura simplemente de ser apto para la función que de él se esperaba y esto ocurre prioritariamente en aquellos hombres que, marcados excepcionalmente por las exigencias del espíritu, se habrían propuesto el imposible objetivo de que su cuerpo se redujera a instrumento de las mismas. A estos seres les duele el cuerpo, sino exclusivamente si prioritariamente cuando falla, es decir, cuando no permite responder a la radical confrontación que se habían propuesto. Pues, dada su disposición, lo que del cuerpo esperan es meramente que responda, que responda eventualmente en la quiebra y el dolor, mas que responda.
Para que el ser humano se instale en esa tesitura, en la que meramente espera del cuerpo que no falle, se necesita una gran lucidez respecto a lo que, en la singularidad de su destino, constituye la cita esencial, aquella que compromete indisociablemente cuerpo y alma. De hecho jamás en un hombre cuerpo y alma van cada uno como por su lado (otra cosa es que no se confundan, pues nunca está confundido lo que responde a conceptos diferentes). Por eso, incluso en los momentos de plenitud, los cuerpos de los hombres se hayan ya marcados por el dolor y, desde luego, amenazados por el tiempo. Se trata, sin embargo, en los casos en que estamos evocando, de cuerpos ajenos (¡es increíble!) al mal auténticamente atroz, es decir: ajenos al mal evitable y contingente; ese mal por el cual sufrimos de ordinario, en la parodia de civilización y real barbarie que constituye una sociedad que se distrae de lo que auténticamente duele; mal que resulta de un repudio común de la vida y de lo que, en su seno, nos caracteriza a los hombres.
[Publicado el 14/8/2008 a las 10:15]
Comentado por: mitin el 16/8/2008 a las 16:19
Comentado por: mitin el 16/8/2008 a las 15:57
Interacción por iteracción, era una broma sintáctica.
Tengo algún derecho.
Faltó el cordial saludo y eso no debe faltar nunca.
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 15:44
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 15:39
Mitin,
Iteracciones múltiples: Cajal, Ochoa, el titular del blog (la especulación sigue siendo un motor), y si al final ¿fuera algo de eso?
Falta Lacan (el lenguaje se integra), y las interpretaciones, (como consecuencia natural y original de Freud). Pero, esos autores, ...., ¿pasaron por España?
Algo de eso: iteracción, algo de eso.
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 15:34
¿Y que le parece ver los sentimientos como el resultado de la inteligencia y la sensibilidad? ¿Y el alma que daría muy lejos?
Comentado por: mitin el 16/8/2008 a las 14:50
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 14:26
Para ser sintácticamente correcta, donde dice:
"que conociendo las diferencias intentando sacar lo mejor de cada uno) pues sí, ¿y qué?"
Debe decir:
que conociendo las diferencias intentamos sacar lo mejor de cada uno). Pues sí, ¿y qué?
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 14:18
Si sólo se tratase de vencer la fuerza bruta, pero el problema que lo que hay delante es un ser vivo (que nada tiene que ver con los verdaderos problemas de los humanos). Si de metáforas se trata me quedo con dos: la vida es lo suficentemente peligrosa (no me acuerdo quién lo dijo)para provocar a dicha fuerza y más de a poco, a drede, provocando al máximo la capacidad de reacción.
La otra metáfora es que terminamos aceptando el sufrimiento como forma de sacar la fuerza y ya sabemos que hay otras maneras, ¿vestigios de algo conocido? y todavía nos queda la ¡fiesta!
No puedo, por más que acepte la necesidad de superar la fuerza bruta, apreciar el toreo. ¿Y la inteligencia y la sensibilidad, unidas?, ¿suena a Mitin?, (perdon por el juego de palabras al que está detrás de mitin, antes estuvo Chaplin en el gran dictador y las mamás (y los docentes) que conociendo las diferencias intentando sacar lo mejor de cada uno) pues sí, ¿y qué?
Comentado por: ¿? el 16/8/2008 a las 14:08
El toreo,ejercicio espiritual.
Cuando salir a torear por segunda vez en Madrid estaba verdaderamente enfermo. No podía tenerme en pie. Viejos males mal curados habían ido agotando mis energías,hasta el punto de que sólo me sostenía el entusiasmo,la energía espiritual que me daba la cadena de triunfos emprendida. En la calle era incapaz de dar un paso. En la plaza la gente se levantaba de los asientos con un nudo en la garganta al verme torear, .... el toreo es,ante todo, un ejercicio de orden espiritual. En una actividad física jamás ha podido triunfar un hombre físicamente arruinado,como yo lo esta entonces. Si en el toreo lo fundamental fuesen las facultades y no el espíritu yo no hubiese triunfado nunca.
Manuel Chaves Nogales
Juan Belmonte,matador de de toros
No es el caso,creo,el de Belmonte uno mas de los "cuerpos ajenos (¡es increíble!) al mal auténticamente atroz, es decir: ajenos al mal evitable y contingente; ese mal por el cual sufrimos de ordinario, en la parodia de civilización y real barbarie que constituye una sociedad que se distrae de lo que auténticamente duele " .
Las opciones ante tal situación,el rey va desnudo y está lacerado,que el ser de coraje y razón dispone son pocas. Entre el camino de Pavese y el ascético,mejor este ultimo.
Comentado por: maleas el 16/8/2008 a las 13:07
Inteligencia y sensibilidad ¿Serían dos cualidades del alma?
Perdonen pero me lío ¿de qué hablamos cuando hablamos de alma?
Creo que cambia más lo que nos beneficia o nos perjudica que la idea de bondad y maldad y me parece lógico y sano que la cabeza se llene de dudas… ¿Quién posee la verdad?
Muchas gracias por el enlace. Guardo el artículo
Comentado por: mitin el 15/8/2008 a las 17:23
Las leyes presentan muchas dudas, es normal, lo que no es normal es que se actúe en la zona "borrosa" de las leyes que siempre existe, porque el que pierde siempre es el civil (y la democracia):
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Version/laica/non/possumus/elpepuopi/20080815elpepiopi_4/Tes
Comentado por: ¿? el 15/8/2008 a las 15:03
Sí, pero cambian, el bien y el mal, con las horas y las generaciones y las culturas y las circunstancias y las conveniencias y las modas; lo cual, a poco que se fije uno en ello nos puede llenar la cabeza de dudas incluso en la intimidad. En cuanto a los resultados, suelen diferir mucho según los distintos afectados, desde el que actúa al que sólo es espectador o receptor. Afortunadamente, como dice, están las leyes, sobre ellas caben pocas dudas y las que hay son mucho más prosaicas y resolubles materialmente.
Comentado por: fernando el 15/8/2008 a las 14:41
Comentado por: ¿? el 15/8/2008 a las 14:40
Me tienen pensando
No sé si es el alma la que empuja o las necesidades, más bien me inclino por lo segundo, claro que igual hay necesidades que emanan del alma
El bien y el mal... pues tiene razón, son conceptos muy complejos, cuyos resultados son objetivables, de hecho la ley los distingue y en la intimidad cada uno, si está sano y es capaz, sabe como está obrando aunque el resultado de sus actos no sea el esperado.
Ya les digo que me tienen pensando
Comentado por: mitin el 15/8/2008 a las 12:05
Sí, a veces siento mi cuerpo como un vehículo y me disgusta que falle, igual que me molesta que el motor del coche no arranque en una mañana azul. Me lamento de tener un seat mini desvencijado cuando por capacidad y reflejos me siento apto para dirimir las curvas a gran velocidad en un potente bólido, en medio de un gran circuito de carreras. El alma empuja mientras el coche revienta y asciende la cuesta a ritmo pastoril.
Y si es por añorar el "dichoso" paraíso, recordemos hermanos que nos lamentamos por una pérdida cuando en realidad no hemos llegado siquiera a degustar el "dichoso" fruto y aún nos debatimos sin tener idea alguna de lo qué es el bien y lo que es el mal, he ahí algo de lo que estoy seguro. Por fin, una certeza.
Comentado por: fernando el 14/8/2008 a las 14:20
¿Mea culpa de la filosofía disociativa platónica de cuerpo y mente?
Una mejor definición de alma por favor, que Descartes (con la sóla y exclusiva razón no se sostiene más, y es la razón cartesiana la vigente: ¡procesos y operaciones lógicas!)
Un cordial y afectuoso saludo.
Comentado por: ¿? el 14/8/2008 a las 13:29
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
03/12/2008 12:12
Publicado por: Enea
02/12/2008 19:34
Cuando las ciudades dejan de...
Publicado por: maleas
02/12/2008 14:21
Seguro que al propio Marcel...
Publicado por: Enea
01/12/2008 19:59
Escocia, es muy bella, Venecia...
Publicado por: Enea
01/12/2008 18:42
Publicado por: maleas
01/12/2008 16:45
Publicado por: Enea
01/12/2008 16:07
No hay ciudades bellas, sino...
Publicado por: Fede
01/12/2008 14:38
Publicado por: Enea
01/12/2008 14:14
Publicado por: Enea
01/12/2008 13:57
San Petersburgo, que ciudad mas...
Publicado por: Edmond Grant
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres