El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 5 de diciembre de 2008
Pubertad del dolor
Un momento más tarde, el Narrador evoca ese su momento de sollozos en Combray como "una suerte de pubertad del dolor, una emancipación de las lágrimas". Yo diría más bien: nacimiento de las lágrimas, como nacimiento de la guerra y aun de la paz, nacimiento de todo aquello que es distintivo de la condición humana y sin lo cual no se hubiera dado ese admirable edificio, ya sea amenazado de ruina, esa torre cimentada en la disposición a encontrar la voz originaria y erigida palmo a palmo con las vidas inmoladas en el esfuerzo mismo por alcanzar tal objetivo.
«Cuanto dolor supone la canción más sencilla, cuanto sollozo exige un sonar de guitarra. (Ce qu'il faut de chagrins pour la moindre chanson, ce qu'íl faut de sanglots pour un air de guitarre...)», escribe el gran Louis Aragon; «Ha de crecer la hierba y han de morir los niños (Il faut que l'herbe pousse et que les enfants meurent)», decía a su vez Victor Hugo. Frase a la que el Narrador de la Récherche da contrapunto en el siguiente y admirable párrafo:
"Yo digo que la ley cruel del arte es que los seres mueran y que muramos nosotros asimismo, apurando todo sufrimiento, a fin de que crezca la hierba no del olvido sino de la vida eterna, la hierba vigorosa de las obras fecundas, sobre la cual las generaciones, indiferentes a los que bajo la hierba reposan, vendrán a realizar su merienda campestre".
La voz que se trata de arrancar tanto a la memoria representativa como al tiempo, es a la voz que puebla nuestras vidas cotidianas como un objeto de don es al objeto de uso, que apenas consideramos porque simplemente la variable que en él cuenta es su mera funcionalidad. La voz prístina carecía de servidumbre porque sólo contaba por si misma, como esos regalos obsoletos en los que se complacía la abuela del Narrador, que "habiéndose borrado en ellos el carácter de utilidad, parecían más bien dispuestos a contarnos la vida de los hombres de otra época que para servir a las necesidades de la nuestra".
[Publicado el 07/8/2008 a las 07:00]
no tiene mucho que ver con el tema, pero estoy leyendo "Cara a Cara con la vida, la mente y el universo", un libro de entrevistas de Punset a algunos científicos de nuestro tiempo.
me he quedado muy sorprendido con la entrevista a Paul Davies, un astrobiólogo australiano, que ha escrito un libro sobre la máquina del tiempo. después de leer la entrevista y releer alguna parte, mi conclusión es la siguiente:
tal supuesto, viajar en el tiempo, es no imposible, sino inconcebible, y por eso imposible. en primer lugar, si el tiempo de Einstein acaba con pasado-presente-futuro, ¿por qué viajar al pasado, si ya no existe? ¡es imposible viajar al pasado, porque no existe pasado! en segundo lugar, aun aceptando la paradoja de los gemelos, no se ha demostrado que un año-luz no produzca el mismo efecto que 10 años terrestres, con lo cual, si no se hace trampa al eliminar la luz del año-luz, el gemelo, cuando vuelve a la tierra, vuelve con 10 años terrestres más, por mucho que los relojes se derritan. en tercer lugar, para simplemente admitir como hipótesis concebible que se pudiera viajar en el tiempo, si no valen las objeciones anteriores, vale esta: el caso del nieto que mata a la abuela o cualquier otro parecido imposibilita que se pueda concebir tal hipótesis, puesto que la hace incoherente; pero es más: resulta que acotando los términos, lejos de la especulación, el profesor Davies admite que solo se podría viajar en el tiempo hasta la fecha -un poco después- en que fue construida la máquina: qué casualidad. ¡esto no es viajar hacia el pasado! nunca se podría viajar al pasado de la fecha de construcción de la máquina.
y finalmente está el tema de la información. claro que es un problema de información -de los objetos físicos ya ni hablemos-, QED.
como juego lógico-especulativo no está mal (entre otras cosas pone de manifiesto el gran problema de la relatividad general de Einstein, que anula el tiempo convirtiéndolo todo, platónicamente, en espacio: y de aquí sale la extravagante hipótesis de ir de aquí para allí "en el tiempo" como si tal cosa).
saludos.
Comentado por: ximo brotons el 07/8/2008 a las 21:25
Es posible que algunas aves sean capaces de articular sonidos cuyo sentido ignoran pero eso también ocurre con frecuencia entre los humanos,en sus multiples variedades de pájaros,pajaritos y pajarracos.
Comentado por: maleas el 07/8/2008 a las 20:42
Hola,
Me encanta sumergirme en el universo del Narrador, e incitas muy bien a leerlo. Sólo quiero señalar que van varias veces que escribes Récherche, pero es Recherche. Y como me llamó la atención, lo comprobé.
Saludos y recuerdos.
Comentado por: Abenyusuf el 07/8/2008 a las 11:43
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
03/12/2008 12:12
Publicado por: Enea
02/12/2008 19:34
Cuando las ciudades dejan de...
Publicado por: maleas
02/12/2008 14:21
Seguro que al propio Marcel...
Publicado por: Enea
01/12/2008 19:59
Escocia, es muy bella, Venecia...
Publicado por: Enea
01/12/2008 18:42
Publicado por: maleas
01/12/2008 16:45
Publicado por: Enea
01/12/2008 16:07
No hay ciudades bellas, sino...
Publicado por: Fede
01/12/2008 14:38
Publicado por: Enea
01/12/2008 14:14
Publicado por: Enea
01/12/2008 13:57
San Petersburgo, que ciudad mas...
Publicado por: Edmond Grant
© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS
Página desarrollada por Tres Tristes Tigres