El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 21 de noviembre de 2008
Conjunto no numerable de metáforas
Postulaba antes que el hombre resulta de una subversión ontológica sólo comparable a la que supuso la vida, a saber: que un código de señales se gustó a sí mismo. Mas si tal cosa ocurre, designar puede constituir como máximo un subordinado punto de arranque.
El lenguaje se muestra entonces como prodigioso encadenamiento de metáforas, carentes ya de toda pretensión designativa. De ahí que al conjunto de tales metáforas no pueda atribuírsele cardinalidad finita y que ni siquiera pueda ser ordenado numeralmente. Pues aunque el número de átomos de la naturaleza (y por ende el monto de partículas realmente elementales) sea finito, como el rebelarse del código implica no subordinarse a ese conjunto, la eclosión de frases nunca antes forjadas no está acotada por tal finitud del registro natural. Mas también, al no respetar principio alguno que pudiera sustentar una ordenada sucesión, no cabe equiparar el fluir de las metáforas a la generosidad infinita de números naturales.
Que por su rebelión el antiguo código ya no dependa de las posibilidades del orden natural tiene como consecuencia la trágica desnaturalización que para el puro animal que un tiempo fuimos supone el ser vehículo de palabra. La naturaleza misma viene a ser inscrita en el orden del verbo, viene en consecuencia a convertirse en una idea; viene sobre todo a ser esa idea de la que el código que ha dejado de ser tal tiende a alejarse. El llanto como el goce, de los que la palabra parece alimentarse, son ya efectos de la palabra misma, que aspira literalmente a la pureza.
Quizás el reflexionar del fauno tuvo arranque en un sopor real, quizás efectivamente todo empezó en una siesta (esas ingenuas -más que irónicas- representaciones del propio poeta boludo), pero tal cosa es literalmente irrelevante.
[Publicado el 01/8/2008 a las 07:00]
leeremos a Damasio, sin Spinoza y con biología, o neurobiolog´´ia o con Spinoza... todo
pero... la biología es ... m
pues eso hay hielo en Marte
bien bello, pues
y como bien cuentan hoy en El País sin Darwin, también, porque realmente es difícil explicar por qué no se agachan los árboles en lugar de que estire el cuello la jirafa ( pero bueno!!!, le entendí)
m, a mí me encanta ese animal magistral y cuando es blanco m, el pulpo
Comentado por: Enea el 03/8/2008 a las 21:53
enea, cómo que "además de sí mismo" en Marte? ni hablar.
por cierto, otro gran libro "En busca de Spinoza", de este Damasio. un buen trabajo, más directamente divulgativo y centrado en los sentimientos, pero no menos brillante y portentoso. sobre todo, una cosa de estas, combinar la neurobiología con Spinoza, y hacerlo como lo ha hecho sabiamente Damasio, se merece una ovación prolongada, y no sé si después de esto se podrá hacer neurobiología seria sin Spinoza. ya era hora, por cierto. (a pesar de que cuando Damasio se pone más filosófico, que no es su tema, yerra un poco a mi modo de ver; pero son más errores de apresuramiento o de riesgo asumido que errores de gravedad: eso sí, la noción, equivocada, de "ideas de ideas", que dio lugar a la Autoconciencia hegeliana y demás, como ya todo el mundo sabe, son un peligro en manos de los alemanes, no digamos de los de izquierdas y/o militares.
no hay "ideas de ideas".
:)
Comentado por: ximo brotons el 02/8/2008 a las 23:37
Hombre sr. Pin!, que ud. hable de la cardinalidd no numerable de algo como las metáforas (no expresadas, esto es, potenciales) cuando Cantor se emancipó y pudo crear ese paraíso que decía Hilbert que había creado para ellos, gracias al infinito actual y por consiguiente a la noción que le seguiría necesarimente de 'transfinitud'; que ud., sr. Pin, se refiera a las 'frases nunca antes forjadas' ...la pregunta que surge es cómo hablar de la cardinalidad del conjunto de las 'frases nunca antes forjadas' pues la pregunta es, y repito concretando: ¿cuáles son, pues, los elementos de ese conjunto?.
saludos
Comentado por: vic el 01/8/2008 a las 20:41
sabe lo que comporta gustarse a sí mismo, antes de serlo?
consciencia?
aguaaaa!!!!!!!!
belo!
como el agua clara que baja del monte así quiero verte de día y de noche
y
se gustó así mismo y dijo, de madrugada la escarcha
( belísimo)
Comentado por: Enea el 01/8/2008 a las 18:34
que un código de señales se gustó a sí mismo.
,,,,,
--
qué texto más bello!
y en Marte por fin, además de sí mismo, hay agua!
bello!
Comentado por: Enea el 01/8/2008 a las 18:32
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
20/11/2008 20:02
Publicado por: Pasaje a la India
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Publicado por: kahsd
18/11/2008 13:48
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17/11/2008 23:15
...Y si alguien no tiene espada,...
Publicado por: trybal
17/11/2008 19:55
Y ya puestos os invito a entrar...
Publicado por: Dasein
17/11/2008 19:53
Publicado por: Dasein
15/11/2008 19:38
Publicado por: maleas
15/11/2008 18:30
Me parece que solamente el que...
Publicado por: concepción julia
15/11/2008 10:23
Publicado por: desde aquí
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