El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

viernes, 5 de diciembre de 2008

Blog de Demetrio Pin

Dónde se inserta un niño: Teorema de los pastores

Vinculada a esta construcción simbólica sin objetividad física pero que marca la percepción misma que tenemos del entorno físico se halla también el universo de los números, el universo de lo que significa el contar y que en absoluto es reductible a un instrumento para cerciorarse de la presencia o ausencia de cosas animadas o inanimadas. Pues un perro-pastor percibe que le falta una oveja y percibe eventualmente que la descarriada ha retornado al rebaño, sin efectuar en absoluto una operación análoga al contar del pastor:

El primero tiene un lazo directamente sensible con todos y cada uno de los componentes del rebaño, que impregnan (de manera tan irreductible como lo es la individualidad) sus capacidades olfativa, acústica, visual, táctil y hasta eventualmente gustativa. De tal manera que la oveja perdida equivale para el animal a vacuidad, a vivencia sensible de una ausencia. El perro pastor, en suma, tiene experiencia (pues no a otra cosa que a afección por la individualidad se reduce la experiencia) de cada individuo y en consecuencia- si tal experiencia es ya constitutiva de su propio lazo con el mundo -se halla de inmediato perturbado por su ausencia.

No está ciertamente excluido que ese animal que es el hombre experimente asimismo la presencia de una de sus reses y, por ende, se halle sensitivamente afectado en ausencia de la misma. Mas, sencillamente, esto no es lo que le caracteriza como ser humano. La modalidad específica de constatar la riqueza (en lengua vasca rico-aberatsa- es literalmente poseedor de animales-abereak-) es contando, o sea, relacionando cada res con un elemento de un conjunto heterogéneo, la pila dónde esta su ración de agua por ejemplo. Si ayer ante cada pila se hallaba una res y hoy una de las pilas carece de función, el pastor sabe ya que, en el transcurso del día su riqueza ha menguado. Lo sabe sin contacto directo, o sensible percepción de la res misma, lo sabe, no por experiencia sino por su condición esencial de matemático. Teorema de los pastores era el nombre con el que el colectivo Bourbaki designaba a esta forma de relacionarse con el entorno buscando la posibilidad de biyecciones.

[Publicado el 23/7/2008 a las 07:00]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (6)

  • ¡Perdón! subsano mi precipitación. Mi transcripción procede de la pag. 36 de:
    "HISTORIA DEL PENSAMIENTO CHINO"
    Anne Cheng
    Edicions Bellaterra

    Comentado por: F. Espresate el 23/7/2008 a las 22:44

  • Transcribo:
    MUTACIONES
    En un pensamiento que privilegia el modelo generativo...frente al modelo causal, la linea de pertenencia, en lugar de separar lo tracendente de lo inmanente, pasa entre lo virtual y lo manifiesto. Considerados como dos aspectos de una única y misma realidad en permanente vaivén, no son generadores de "conceptos disyuntivos" como: ser/nada, espíritu/cuerpo, Dios/mundo, sujeto/objeto,realidad/apariencia.................................................................En su reflexión sobre los fundamentos, no se plantea demasiado la cuestión de los elementos constitutivos del universo y menos aún la existencia de un Dios creador: lo que percibe como primordial es la mutación, resorte del dinamismo universal....
    Et ainsi de suite..
    ¿No sería de interés mirar de vez en cuando hacia otras formas de pensamineto?

    Comentado por: F. Espresate el 23/7/2008 a las 22:32

  • Maleas

    Hoy en El Pais hay un articulo sobre JOSE TOMAS .

    Comentado por: albert el 23/7/2008 a las 20:22

  • Las ovejas son gregarias Albert.Si alguna se aparta del rebaño es por que está enferma o lisiada.

    Comentado por: maleas el 23/7/2008 a las 17:56

  • ¿y las ovejas se dan cuenta de cuando el perro no esta ? porque la putada no es contar sino ser contado y no poder salirse del rebaño . ¿El dia que falta el perro las ovejas van cada una por su lado o por contra estan tan acostubradas que siguen la ruitina? .

    Comentado por: albert el 23/7/2008 a las 16:05

  • Contar los elementos de un rebaño de varias decenas de cabezas,en movimiento,es muy dificil.Con toda seguridad muy pocas personas son capaces de hacerlo y sin embargo,contaban de mi abuela materna que todas las mañanas abría la puerta del corral al pastor y contaba las que salian.Si esto era una estrategia de la abuela,una supercheria destinada a garantizar la fidelidad y competencia del pastor o efectivamente las contaba.Por su parte mi padre presumia de vender los corderos estimando su peso a ojo. Unos con otros apenas erraba unos gramos.Su capacidad de calculo numerico,excelente,se combinaba con su experiencia de ganadero.
    Que el perro sea capaz de percibir la ausencia de una oveja sin saber contar parece una afirmación gratuita de dificil demostración. ¿ Mediante que procedimiento podriamos verificar ese hecho ?.

    Comentado por: maleas el 23/7/2008 a las 11:03

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
 
Vinculado  durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja  conjetura de que los hombres sólo quedan  redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.

Noticias asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres