El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
lunes, 6 de octubre de 2008
De la Universidad de Berlín

Indicaba en el escrito anterior que las referencias a la sociología marxista han desaparecido prácticamente de la boca de analistas de prensa, profesores de ciencias humanas, economistas, profesores de filosofía etcétera. Y con ello obviamente tampoco aparecen en los discursos con los que los pocos estudiantes revoltosos justifican su oposición, por ejemplo al modelo europeo de universidades conocido como Bolonia.
Se ha argumentado, acertadamente, que Bolonia acaba con un concepto de universidad que tiene expresión teórica en el Conflicto de las Facultades de Immanuel Kant y concreción práctica en la Universidad de Berlín. Kant y Humboldt veían la universidad esencialmente como un tribunal de la razón, donde la causa final del esfuerzo a realizar eran objetivos de inteligibilidad. La lucidez respecto a las cuestiones fundamentales que atraviesan el alma humana era la meta y los intereses prácticos surgirían como eventuales corolarios: l'intendance suivra -los problemas de intendencia se resolverán por añadidura- espetó el general de Gaulle a un ayudante que, ante su estrategia en la Resistencia, objetó que había problemas de suministro. Pues bien:
En la base de esa conversión de un tribunal de la razón en escuela de formación profesional que supone el proyecto Bolonia, se encuentra la estimación de que los problemas de intendencia no pueden ser diferidos, simplemente porque, resquebrajado, el horno no está para bollos, y lo primero que hay que hacer es repararlo. Los llamados ciclos cortos y sobre todo el énfasis que ponen los legisladores en la necesidad de que de los mismos se salga con un perfil que facilite la plena adaptación a las exigencias del mercado, serían la etapa primera en esta tarea reparadora. Una vez eliminada toda veleidad de que siga habiendo disciplinas marcadas por puras exigencias de inteligibilidad; eliminada en consecuencia la kantiana (¡y peregrina! exclamaría el legislador actual) idea de que el departamento de filosofía perdurara como "un departamento administrativo entre otros y sin embargo toda la universidad" ; eliminada, en suma, la idea de que la razón una e indivisible ha de ser reivindicada en la pluralidad de esas manifestaciones suyas que son las disciplinas científicas o artísticas especializadas... la universidad -pública o privada- empezará realmente a funcionar, al igual que funcionan las cosas cuando nos dejamos de filosofadas y aplicamos criterios empresariales.
[Publicado el 03/7/2008 a las 11:45]
En algunos lugares de España la universidad pública ya hace tiempo que está siendo arrasada por los regionalismos nacionalistas. ¿Por qué no dice nada sobre eso? ¿O es que le peligra algo?
Comentado por: B el 03/7/2008 a las 22:39
Bueno la Universidad es un producto más de la organización social , no hay que esperar demasiado . Si se quieren hacer cosas serias hay que hacerlas solo y hay que tener suerte , suerte en que alguien te vaya dando las pautas a modo de Universidad unipersonal , La Universidad masificada pierde todo el sentido . Se dira que eso es dificil , pero se puede dar .
Comentado por: albert el 03/7/2008 a las 14:47
Muerto Dios,muerto Marx y estando yo mu malito,habrá que culpar de tantos males al Demonio.
Si hay una palabra objeto infame de secuestro por parte de los actores de la ceremonia de la confusión y el nihilismo es la de Liberal. Liberal fue Salvador de Madariaga,liberales fueron quienes redactaron y aprobaron la Gloriosa de Cádiz.Éstos de hoy en dia,liberales en lo económico,neofascistas en lo político, se dicen conservadores,otra mentira,solo quieren conservar y aumentar sus privilegios,son una peste Albért.
Encuentro mas fácil convencer a Hu Jintao que a Berlusconi, Provo. Quien jamás ha tenido un automóvil lo puede entender mejor que quien los fabrica.
Comentado por: maleas el 03/7/2008 a las 13:34
Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con lugares como París, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia con la confrontación a la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. A la vez, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
02/10/2008 18:20
Publicado por: mªjosé
02/10/2008 00:23
Hola buenas, mire usted no me...
Publicado por: DANIEL
01/10/2008 23:41
Publicado por: mªjosé
01/10/2008 22:17
Publicado por: mitin
30/9/2008 21:08
Publicado por: maleas
29/9/2008 15:04
Si leer no nos mejora y escribir...
Publicado por: mªjosé
29/9/2008 03:41
Publicado por: maria antonieta martinez granados
27/9/2008 14:43
Publicado por: mitin
26/9/2008 20:59
Publicado por: maleas
25/9/2008 13:07
Publicado por: gines
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