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viernes, 21 de noviembre de 2008

Blog de Demetrio Pin

Un caso de entereza (2)

No basta obviamente con erigir la no subordinación de la dignidad a la vida en regla. Se trata de que tal exigencia determine el comportamiento efectivo, se trata de que configure un sujeto ético. Y de la posibilidad de tal ética Enrique Granados es quizás una prueba. No se trata por supuesto de poner la vida en juego ante el pretexto más fútil, lo cual más que muestra de comportamiento ético lo sería de comportamiento estúpido (o chulesco, que a menudo viene a ser lo mismo). Pero sí se trata de no pegarse a la capa de la vida, como un gusano, si la fortuna, el "fugitivo momento", el kairos griego (en cuyo aprovechamiento ha podido llegar a verse el contenido auténtico de la felicidad) nos sitúa ante la posibilidad de mostrar nuestra esencial condición de seres libres.

Una vez más, contra la explícita condena por Kant de la elección de la muerte, defenderé precisamente el rigorismo kantiano como la única forma de elucidar si un comportamiento responde o no a exigencias de eticidad: atenerse a lo que se desprende del respeto a la condición de ser racional, aunque las consecuencias de tal actitud sean perjudiciales para un orden de cosas (así la subsistencia de la progenitura) que por otro lado pueda ser perfectamente legítimo.

[Publicado el 28/4/2008 a las 11:30]

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Comentarios (3)

  • El problema es cuando una persona cree estar siempre en peligro, y nubla su propio razonamiento anticipando peligros inexistentes con un comportamiento de defensa a ultranza de su propia vida.
    (Algunos políticos lo utilizan para confundir a sus propios ciudadanos.)

    Comentado por: María Magain el 01/5/2008 a las 13:37

  • En mi opinión en muchas ocasiones la razón sólo es una ilusión cuando el instinto de supervivencia toma el mando.
    La razón es la reina en los momentos de calma, de creación, de organización, pero cuando nuestra vida o alguien cercano corre peligro, puede ser que el pensamiento se integre e incluso impulse nuestra parte más instintiva, por ello
    en ese momento lo inminente es prioritario.
    Tal vez no hayamos sido éticos.

    Comentado por: Maria Magain el 01/5/2008 a las 13:28

  • Lo contrario tambien es cierto,hay quienes se inmolan para obtener un beneficio para los suyos.Está en la base del cristianismo.

    El sueño de Kafka,un hombre que se arroja al rio a rescatar el cadaver de un suicida que lleva la corriente y en el intento se ahoga.

    Comentado por: maleas el 28/4/2008 a las 13:37

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Biografía

Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
 
Vinculado  durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja  conjetura de que los hombres sólo quedan  redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.

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