El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

martes, 14 de febrero de 2012

 Blog de Víctor Gómez Pin

Un animal para el que la vida no lo es todo

De hallarse tentado por un ideal de libertad, el instinto de conservación del ser humano pierde peso. Pues el hombre es el único ser que eventualmente puede poner fin a su vida, no por astenia vital, ni tampoco porque la vida le desborda, sino simplemente en razón de que, para bien o para mal, en el caso de los seres de palabra (y exclusivamente en este caso) aun siendo el fundamento de todo, resulta que la vida no lo es todo. Es así de sencillo: en la historia de la evolución se ha dado un momento de discontinuidad por el cual un hijo de la vida no considera que esta constituye el valor supremo. No considera tal cosa, sencillamente porque ello es incompatible con la aparición de algo tan profundamente antinatural como es un sistema de valores, tan profundamente antinatural como es la subordinación de los lazos con los miembros de la propia especie a fines que valen por si mismos, con independencia de si sirven o no para vivir.

Ciertos políticos, incómodos ante una violencia que no se atreven a condenar (pero tampoco a asumir) en aquello a lo que auténticamente apunta, por lo que tiene de voluntario atentado simbólico contra comunidades humanas, escurren el bulto con el farisaico argumento de que ellos están siempre "por el respeto a la vida", ya que esta "constituye lo mas sagrado". Creen así alcanzar (¡a precio nulo!) una comunión, un acuerdo incluso con sus adversarios. Pues ¿quién podría no estar de acuerdo con tan edificante sentimiento? La decencia exigiría sin embargo que, además de la vida, se respetara la dignidad del otro, empezando por su alteridad. Pues la singularidad absoluta de la vida humana, lo que convierte en grotesca toda tentativa de homologarla con mera vida animal, reside en el hecho de que su dignidad está por encima de su permanencia. Para el ser humano la violencia brutal empieza con el menosprecio, con la negación de la condición de interpar, o con la herida en algún registro considerado esencial.

[Publicado el 18/4/2008 a las 11:18]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir:

Comentarios (4)

  • soy un zixco k vuzca lokieres y no sale y forvabor mejoren su gogle.com

    Comentado por: peter el 29/4/2009 a las 01:57

  • ellos están siempre "por el respeto a la vida", ya que esta "constituye lo mas sagrado...

    ...
    entonces, si son creyentes se les olivda que lo más sagrado es morir, aceptar la muerte como rendición, no hay religión que no apunte la idea de que este paso terrenal es para regresar al punto antes del Bing-bag, aunque le pongan de nombre Dios.
    todas las religiones veneran la muerte, es lo más sagrado.
    eso me hizo al decir de leer el texto

    Cuando los griegos crean dioses intentan explicar ( entre otras cosas) las diferentes conductas de los hombres, no lo logran las describen y castigan como hicieron con el Dios de La tierra en el Olimpo, Zeus. Crean a una imagen de corrección que es ese dios a la vez disfrazado para conseguir con trampas a otro humano por placer, pero lo describieron casi todo.
    bellosiempre recordaré cuando leí la contradicción de los griegos en un texto y ensé, lo intentan qué bueno
    pero no se mandan ejecutar a un hombre porque cae una estatua... ( un gran mito que elaboraron para intentar decir que se ama lo que te rodea, pero les faltó 8en ese mito) la diferencia en la justicia entre matar un símbolo ( la estatua) o matar la vida de un hombre.

    El hombre ha utilizado su voluntad para decidir si es correcto o no suicidarse, el individual punto final si no puede más ( so sé... la razón, Maiakoski)ni la social que no haces frente ni esa habitación donde entras cuando ya no eres social en el día presente, Maiakoski...
    la razón individual frente a la grapa social es un derecho del hombre, es su vida... morirá pues, "el último encuentro" todo un suicidio a edad muy mayor, al leerlo, no al juzgarlo pienso enla prisión que ahoga como en sus escritos que no resuelve la moral del otro sin tener en cuenta que la sumisión transforma al amigo , no en traidor, como dice, Marai, si no en hambre de deshacerse de él.
    muy bello, su escrito,. y pensé más... pero ahí pues
    m

    Comentado por: Enea el 18/4/2008 a las 23:03

  • Hace unos dias,el padre de un suicida,hijo ejemplar,ejercía como catedratico de Fisica en un Instituto,apreciado por sus compañeros y alumnos,conmocionado por el hecho e incapaz de entender lo ocurrido me dijo : " Tengo que hablar contigo,tú sabes ".Pensé que sabia mi verdad,ni siquiera toda,pero no la que él queria conocer.
    Cada uno tiene sus motivos.En el Japon tradicional se distinguia entre Harakiri y Sepuku.Dos ritos diferentes que explicitaban dos motivaciones diferentes.La una honorable,fueron varios los casos de samurais,padres en su mayoria de soldados muertos en la guerra, que decidieron inmolarse ante los muros del palacio del emperador.La otra,vergonzante,la del miserable cogido en su propia trampa.
    Recientemente prolifera,en un ambito cultural especifico y no tengo antecedentes historicos de ella,tal vez la de los judios en masa ante una derrota militar,una tercera,la de la inmolación terrorista.
    Ciertamente para algunos humanos la vida no es un valor supremo.La cuestión es que valores considera cada individuo como superiores a la vida.
    Desde luego,se me antoja que uno razonable es precisamente la perdida de calidad de vida hasta un punto,y en eso cada uno tiene el suyo,en el que se vuelve insoportable.
    Convengo con el profesor en lo hipocrita que resulta el repudio del suicidio como defensa de la vida entre aquellos que en su praxis diaria alimentan la nada.

    Comentado por: maleas el 18/4/2008 a las 20:53

  • Hay una discontinuidad en el razonamiento. El hecho del suicidio (aun haciendo abstracción de los suicidios de animales) no prueba que haya aparecido evolutivamente un fenómeno sin par y ajeno a la lógica de la vida. El suicidio es malo para la vida del individuo, pero eso no prueba que sea malo para la vida de la especie. Con la misma razón podría argumentarse que es un mecanismo para la pervivencia de la sociedad o de la especie, liberando al espacio social de cargas físicas o psíquicas que consumen más energías de las que producen. Vamos, que el suicidio en absoluto tiene por qué ser antinatural en un sentido evolutivo, ni los valores (aunque constituyan para nosotros una esfera en sí) dejan de ser un factor más de la interacción biológica si se los contempla a ese nivel. Que es otro.

    Comentado por: JoseAngel el 18/4/2008 a las 13:22

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin estudió Filosofía en la Sorbona dónde obtuvo el grado de  Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico. Actualmente es Catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona dónde ha impartido  las asignaturas de Teoría del Conocimiento, Introducción al Pensamiento matemático, Ontología y Filosofía de las ciencias Formales. Ha sido profesor en  la VIU (Venice International University), de Venecia, en cuya ciudad recibió en 2009 el Premio Internacional del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti.

Su transcurso indisociablemente profesional y social está marcado por su incorporación al proyecto de "Zorroaga", en San Sebastian,  iniciado en 1979 por el  filósofo Ramón Valls Plana,   e inmediatamente asumido por Javier Echeverría.  Se aspiraba allí a que la Universidad del Pais Vasco se dotara de una  sección de Filosofía que respondiera a la exigencia kantiana de ser "un departamento entre otros y sin embargo toda la universidad".  La dificultad y previsible fracaso del empeño no impidió que  en su día  aceptaran incorporarse al proyecto, o jugaran un importante papel puntual,   personas de  muy  diferentes intereses teóricos (incluidas personalidades ajenas a la filosofía en el sentido estricto, como  Eduardo Chillida o el Medalla Fields de Matemáticas  René Thom). Grande era también la disparidad en  posicionamientos políticos, en un momento en el que el problema vasco era absolutamente candente.  Pero  se  pretendía en aquella facultad de Zorroaga  (otra cosa es que se consiguiera) que la diversidad en filiación política nunca primara sobre la exigencia de ser cabalmente humanos, es decir, avanzar siempre con la razón por delante.

Victor Gómez Pin trabaja actualmente en una tentativa de establecer el estado de la cuestión sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Pero convencido de que el reconocimiento de la pluralidad de intereses de la razón no implica renunciar a explorar los diferentes ámbitos de la misma, se ha introducido en  el universo de Marcel Proust  y en la apuesta de este escritor por hacer de la palabra matriz exclusiva de redención.      

Bibliografía

Noticias asociadas

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2011 | Gran Vía, 32 - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres