Minisite sobre Kapuscinski

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

Editado por La Oficina del Autor

sábado, 17 de mayo de 2008

Blog de Víctor Gómez Pin

Restos de un puerto de mar

Dona'm la mà, que anirem per la riba

ben a la vora del mar

bategant

Joan Salvat-Papasseit

 

/upload/fotos/blogs_entradas/colon1_med.jpg

Desde el muelle que cierra en paralelo la entrada de ese ramal del puerto puede vérseles erguidos sobre el puente de proa, o en la  popa disponiendo para el desembarque las cajas donde parece depositarse la pesca lograda,  pues en torno revolotea una bandada  de gaviotas que seguían la embarcación desde kilómetros antes de la entrada al puerto. Es la caída de la tarde y esos hombres han debido  estar faenando casi sin interrupción desde que se hicieron a la mar, punteando el alba.  En el muelle, donde todo está dispuesto para la descarga, destaca un reloj de cuatro caras sobre una armoniosa torreta de piedra y en torno a lo que parece ser la lonja  se despliegan barracones  irregulares  hechos de materiales diversos y antiguos, que confieren al conjunto el  aire y la estética de descoordinación que caracteriza a los aledaños industriales de los pueblos.

Es previsible que en el lugar haya una cantina y que, finalizada realmente la jornada, descargado y distribuido el pescado, esos hombres de los barcos encuentren en torno a unas cervezas un momento de distensión y fraternidad, encuentren ese descanso que -en las antípodas del ocio- es a la vez corolario y complemento de todo trabajo noble.

¿Evocación, en las líneas que preceden,  de un puerto septentrional en las riberas del Gran Sol, o de  ese puertecito del Mezzogiorno que selló para siempre la mirada conmovida del Visconti de La Terra trema? En absoluto. Estoy simplemente evocando una imagen que cualquier barcelonés pueda aun contemplar, al final de la intransitable Rambla, y si tiene la entereza suficiente  para atravesar (sin desviar la mirada de un brazo de agua  por todas partes cercenado) esa cristalización de  miseria consumista,  evasión  waltdisneyniana, espíritu de rapiña y alcahuete arquitectura  al servicio del conjunto, que ha corrompido literalmente lo que estaba destinado a ser un puerto de mar, nada más ni nada menos que un puerto de mar.

[Publicado el 25/3/2008 a las 13:30]

[Enlace permanente] [Imprimir] [Enviar a un amigo]

Compartir: añadir a delicious  añadir a digg  añadir a technorati  añadir a yahoo  añadir a meneame 

Comentarios (2)

  • ¿Es un encanto ver cómo llegan reventados por el trabajo del mar un puñado de pescadores?

    Desde luego el contraste no me parece acertado. Si para denunciar la estupidez contemporánea hay que recurrir a la miseria.

    Pregúntenle a un pescador si tenía algo de poético y lindo su trabajo. Se jugaban la vida, pudrían su salud. ¿Quién lo ignora?

    Comentado por: lenz el 26/3/2008 a las 13:18

  • ¡Bonito y sensible artículo, sr Gómez Pin! La 'encantadora' Barcelona acabando eficazmente con sus pocos últimos encantos.
    PD. Lástima no haber estado en las incursiones políticas de los últimos textos. Es delicado eso de remitir mentiras a unos u otros. Y, ¿no es igual que mentir -o quizás una actitud de singular engreimiento- hacer caso omiso de las interpelaciones sobre la realidad?... Bah, el artículo de hoy es muy bonito.

    Comentado por: Baldung el 25/3/2008 a las 16:32

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):
captcha


Comentario:


Foto autor

Biografía

Desplazado desde muy joven a París, Víctor Gómez Pin estudió en la Sorbona, donde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico (publicada en París por Anthropos y ulteriormente traducida al español por Ariel bajo el título El orden aristotélico). Tras años de docencia en Dijon y París, obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con una investigación sobre los aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la U. A. B., donde enseña Gnoseología e introducción al Pensamiento Matemático. Es coordinador del Congreso Internacional de Ontología, cuyas últimas ediciones se han celebrado bajo el patrocinio de la UNESCO. Es asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega. Es autor de una veintena de obras y ha obtenido el Premio Anagrama de Ensayo en 1989 por su libro Filosofía, el saber del esclavo y el Premio Espasa de Ensayo en 2006 por su libro Entre lobos y autómatas. Entre sus obras destacan también El drama de la ciudad ideal, Límites de la conciencia, El infinito, Descartes, la exigencia filosófica, La dignidad y La tentación pitagórica. Actualmente es profesor en la Venice Internacional University.

Noticias asociadas

© 2005 La Oficina del Autor (Grupo PRISA) | Gran Vía, 32 6ª planta - 28013 Madrid | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres