El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 29 de agosto de 2008
Restos de un puerto de mar
Dona'm la mà, que anirem per la riba
ben a la vora del mar
bategant
Joan Salvat-Papasseit

Desde el muelle que cierra en paralelo la entrada de ese ramal del puerto puede vérseles erguidos sobre el puente de proa, o en la popa disponiendo para el desembarque las cajas donde parece depositarse la pesca lograda, pues en torno revolotea una bandada de gaviotas que seguían la embarcación desde kilómetros antes de la entrada al puerto. Es la caída de la tarde y esos hombres han debido estar faenando casi sin interrupción desde que se hicieron a la mar, punteando el alba. En el muelle, donde todo está dispuesto para la descarga, destaca un reloj de cuatro caras sobre una armoniosa torreta de piedra y en torno a lo que parece ser la lonja se despliegan barracones irregulares hechos de materiales diversos y antiguos, que confieren al conjunto el aire y la estética de descoordinación que caracteriza a los aledaños industriales de los pueblos.
Es previsible que en el lugar haya una cantina y que, finalizada realmente la jornada, descargado y distribuido el pescado, esos hombres de los barcos encuentren en torno a unas cervezas un momento de distensión y fraternidad, encuentren ese descanso que -en las antípodas del ocio- es a la vez corolario y complemento de todo trabajo noble.
¿Evocación, en las líneas que preceden, de un puerto septentrional en las riberas del Gran Sol, o de ese puertecito del Mezzogiorno que selló para siempre la mirada conmovida del Visconti de La Terra trema? En absoluto. Estoy simplemente evocando una imagen que cualquier barcelonés pueda aun contemplar, al final de la intransitable Rambla, y si tiene la entereza suficiente para atravesar (sin desviar la mirada de un brazo de agua por todas partes cercenado) esa cristalización de miseria consumista, evasión waltdisneyniana, espíritu de rapiña y alcahuete arquitectura al servicio del conjunto, que ha corrompido literalmente lo que estaba destinado a ser un puerto de mar, nada más ni nada menos que un puerto de mar.
[Publicado el 25/3/2008 a las 13:30]
¿Es un encanto ver cómo llegan reventados por el trabajo del mar un puñado de pescadores?
Desde luego el contraste no me parece acertado. Si para denunciar la estupidez contemporánea hay que recurrir a la miseria.
Pregúntenle a un pescador si tenía algo de poético y lindo su trabajo. Se jugaban la vida, pudrían su salud. ¿Quién lo ignora?
Comentado por: lenz el 26/3/2008 a las 13:18
¡Bonito y sensible artículo, sr Gómez Pin! La 'encantadora' Barcelona acabando eficazmente con sus pocos últimos encantos.
PD. Lástima no haber estado en las incursiones políticas de los últimos textos. Es delicado eso de remitir mentiras a unos u otros. Y, ¿no es igual que mentir -o quizás una actitud de singular engreimiento- hacer caso omiso de las interpelaciones sobre la realidad?... Bah, el artículo de hoy es muy bonito.
Comentado por: Baldung el 25/3/2008 a las 16:32
Desde hace muchos años ha tenido el centro de su vida en la filosofía académica, que ha enseñado en diversas universidades europeas. Recupera ahora interrogaciones vinculadas a su infancia y proyecta colaborar con un equipo interdisciplinar que tendrá una de sus referencias en la ciudad de Vladivostok.
29/8/2008 21:22
Publicado por: asier
29/8/2008 21:20
Publicado por: asier
29/8/2008 20:59
Eres una caja de sorpresas, vic....
Publicado por: asier
29/8/2008 20:22
Publicado por: vic
29/8/2008 17:32
Bueno, no me haces caso... El...
Publicado por: asier
29/8/2008 16:53
Publicado por: asier
29/8/2008 16:47
Publicado por: ¿?
29/8/2008 16:41
Montaigne machista? no lo se,...
Publicado por: asier
29/8/2008 15:53
ciencias puras, amiga, trabajo,...
Publicado por: asier
29/8/2008 15:42
Publicado por: ¿?
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