El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 10 de octubre de 2008
Entereza (andreia, 2)
Hay males que, por muy frecuentes que sean, tienen un carácter contingente. Así, la bajeza de nuestros congéneres es constatable por doquier en las sociedades humanas; no puede decirse, a priori, que no cabe sociedad sin que se dé, por ejemplo, ese abuso del débil que constituye el rasgo universal de los canallas. Con matices, ciertamente, cabría decir algo análogo del deterioro que designamos con el término enfermedad. Es muy probable que nuestra vida se prolongue en una situación de progresiva decadencia biológica, pero tal cosa no es absolutamente segura. Cabe, por ejemplo, morir de accidente puntual, en plena posesión de las facultades físicas e intelectuales. En fin, por generalizada que sea hoy en día la convicción de que es inevitable la jerarquización de los humanos entre los poseedores de bienes materiales y los condenados a una vida de indigencia, tal convicción no deja de ser un prejuicio, es decir, algo no sometido a cabal crítica. Y hasta cabe aventurar que se trata de un prejuicio derivado de una suerte de melancólico pesimismo respecto de la condición humana.
En suma, cabe al menos aventurar la hipótesis de que (en una sociedad ciertamente ordenada por criterios antitéticos de los que hoy rigen) un ser humano pudiera no verse confrontado a la ruindad moral ajena y a la pobreza o enfermedad propias, con lo cual, el problema de mantener la entereza ante la inminencia de esos males no se presentaría siquiera.
Indiscutiblemente, muy diferente es el caso de la muerte. Esta aparece como algo correlativo de la vida misma, de tal manera que hablar de una vida sin muerte (o viceversa) tiene tan poco sentido como hablar del polo positivo del imán en ausencia del polo negativo; o hablar de un lenguaje humano que no estuviera materializado, que no tuviera como soporte y origen el registro genético, un lenguaje angélico, un verbo sin carne. Los que no se aferran a tan fantasmática perspectiva, los que no se distraen de la verdad; los que asumen las consecuencias de que la existencia biológica se halla afectada por la finitud responden con entereza (andreia) ante la inevitable confrontación.
[Publicado el 11/2/2008 a las 10:44]
El "no" inhibidor lo podemos oír sólo cuando estamos abiertos a la compulsión, cuando aún con miedo, en cierto grado nos apartamos de la condición animal, y nos acercamos al conocimiento de la muerte y de sus supuestos terrores.
Encontramos en el estado actual del hombre muchas dificultades superadas a través de un largo periodo evolutivo, pero precisamente esto que se nos ofrece ventajosamente como cultura a la par nos aleja de la naturaleza, siendo la propia naturaleza humana la que nos es más extraña. ¿Sabremos liberarnos del ocultamiento paranoico, para así restablecer el vínculo con nuestra naturaleza original? ¿o llegaremos tarde con nuestras reflexiones? En cualquier caso, estaría bien ser acompañados en el trance por Eros.
Buenas noches,
Comentado por: francesca el 12/2/2008 a las 00:29
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
10/10/2008 19:24
Publicado por: maleas
10/10/2008 12:12
Desde la barrera los toros se...
Publicado por: maleas
08/10/2008 22:59
Publicado por: mitin
08/10/2008 22:05
28 de Septiembre,San Mateo. ...
Publicado por: maleas
08/10/2008 17:42
Hola, como leo estos comentarios...
Publicado por: endivia
08/10/2008 15:30
Que los que lo sepan lo aclaren.
Publicado por: Es fácil
08/10/2008 15:28
Publicado por: el gran error
08/10/2008 15:24
Publicado por: El gran error
08/10/2008 14:40
Publicado por: todos
08/10/2008 12:13
Publicado por: mitin
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