El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El canto de Safo
A modo de contraejemplo de la situación a que aludía en el texto anterior, evocaré una escena vivida en un seminario que reunía en la ciudad de Ronda a músicos y filósofos. Se presentaba un texto griego de la poetisa Safo(o Safó, como el protagonista de la anécdota afirmaba que deberíamos pronunciar), se justificaba una traducción al castellano, escrupulosamente respetuosa de la métrica original... Finalmente una voz declamó el texto, primero en lengua griega y luego en la versión. Esta voz produjo en los oyentes una profunda emoción, vinculada al sentimiento de que efectivamente (tal como sostiene cierta escuela lingüística contemporánea) la profunda comunidad de todas las lenguas hace que ninguna sea radicalmente ajena y que en algún registro uno siempre capta en ella más de lo que cree.
Una situación como ésta nos pone ya sobre la pista de lo que puede constituir una auténtica interrogación filosófica. Simplemente se despierta entonces la curiosidad relativa a si, en el origen, la lengua puede ser realmente disociada de la forma musical; curiosidad, en suma, relativa a si en el principio está el canto.
Esta última cuestión es elemental, pero avanzar en los meandros de la misma es de lo más arduo. Pues, a menos de atenerse a la mera intuición (que, de hecho, no supera lo que Platón denunciaba ya como opinión subjetiva y contingente), para decir algo sobre si canto y palabra se vinculan esencialmente, no hay manera de soslayar la mediación por informaciones precisas sobre fisiología, anatomía, primatología comparada (concretamente en relación a saber si los otros primates carecen de la sutileza de movimientos oro-faciales que es condición de la palabra articulada), teoría general sobre el concepto de ritmo, determinación (en el seno de la anterior) de lo que caracteriza al ritmo verbal etc. Todo ello, por supuesto, enmarcado en una interrogación radicalmente antropológica sobre el origen de lo que permite hablar de humanidad.
[Publicado el 07/12/2007 a las 09:34]
Esa pronunciación del nombre de la poetisa nos remite a Agustín García Calvo, ¿me equivoco? ¿No sabrá cómo le va con ese tratado de ritmo y prosodia que lleva prometiendo desde hace tiempo?
En cuanto a la naturaleza musical del lenguaje, creo que es interesante atender a lo que dicen los "profesionales" del mismo, es decir, los poetas. Algunos de nuestros cotemporáneos más destacados (pienso en José Ángel Valente o en Pere Gimferrer)han insistido en el origen rítmico de un poema, en su comienzo como una percusión más o menos definida en la mente. La calidad del canto humano se diferencia tan abismalmente del de los animales como el lenguaje de ambos. Tan es así, que no se pueden comparar realmente ambos, sino tan sólo buscar precedentes físicos o biológicos en los animales. La distancia cualitativa es tan amplia que induce a error aplicar la misma palabra, "lenguaje", a los humanos y a los animales.
Comentado por: Álvaro Q. el 10/12/2007 a las 11:48
La poesía, la música y la filosofía son propios del hombre, al menos porque no se ha logrado aún inferir que ningún animal produzca palabras o sonidos intencionalmente articulados (es decir, no producidos dentro del repertorio instintivo y automático). Pero ni la música, ni la poesía, ni la filosofía, son lo "origionario" en el hombre, sino algo más radical que es común a estas tres manifestaciones: la capacidad de crear mensajes sin un propósito utilitario inmediato, destinado a ser compartido. La creatividad libre me parece lo más íntimo de la humanidad, y que la separa de los animales.
Comentado por: Joaquín el 07/12/2007 a las 20:42
Comentado por: Apátrida el 07/12/2007 a las 18:55
No hay que romperse mucho el 'coco' para ver en la naturaleza que muchos animales son musicales, pero no hablan.
Comentado por: Apátrida el 07/12/2007 a las 18:54
Desplazado desde muy joven a París, Víctor Gómez Pin estudió en la Sorbona, donde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico (publicada en París por Anthropos y ulteriormente traducida al español por Ariel bajo el título El orden aristotélico). Tras años de docencia en Dijon y París, obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con una investigación sobre los aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la U. A. B., donde enseña Gnoseología e introducción al Pensamiento Matemático. Es coordinador del Congreso Internacional de Ontología, cuyas últimas ediciones se han celebrado bajo el patrocinio de la UNESCO. Es asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega. Es autor de una veintena de obras y ha obtenido el Premio Anagrama de Ensayo en 1989 por su libro Filosofía, el saber del esclavo y el Premio Espasa de Ensayo en 2006 por su libro Entre lobos y autómatas. Entre sus obras destacan también El drama de la ciudad ideal, Límites de la conciencia, El infinito, Descartes, la exigencia filosófica, La dignidad y La tentación pitagórica. Actualmente es profesor en la Venice Internacional University.
16/5/2008 21:06
Publicado por: alicedd
15/5/2008 18:01
Publicado por: maleas
13/5/2008 20:36
Hoy,trece de mayo, a las 22:30,...
Publicado por: kdhf
13/5/2008 19:17
Publicado por: JoseAngel
13/5/2008 18:53
Publicado por: Imanol Gómez Martín
13/5/2008 17:56
Pues, efectivamente, no todos...
Publicado por: ossa
13/5/2008 00:31
Publicado por: ksj
12/5/2008 19:02
COMO QUE ESTA MEDIO CABIS BAJO
Publicado por: eulalia
12/5/2008 15:26
Publicado por: Imanol Gómez Martín
09/5/2008 09:47
Publicado por: Imanol Gómez Martín
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