El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
sábado, 17 de mayo de 2008
El lenguaje del filósofo
Los filósofos suelen a veces decir que los textos fundamentales de la historia de la filosofía son para ellos el análogo de lo que el laboratorio es para el científico. Aunque esto es desde luego exagerado, no hay duda de que en tales textos se fraguan las interrogaciones filosóficas elementales. Cuando las mismas son vivificadas por los elementos de información que aporta la ciencia contemporánea y por las interrogaciones de los grandes artistas de nuestro tiempo, entonces... la reflexión filosófica acerca al ser humano simplemente a lo que Aristóteles definía como su condición, a saber: la de un animal que busca satisfacción en el saber.
Pero ha de insistirse en que la complejidad técnica no puede aparecer desde el origen, y menos aun cabe empezar con esos guiños que se hacen mutuamente los eruditos. El filósofo arranca hablando en términos profundamente cargados de sentido y lo hace combinándolos de manera simplemente razonable, es decir, evitando en lo posible la niebla conceptual y la interferencia de sentidos. Y aunque toda la historia de la ciencia y toda la carga de espiritualidad concentrada en la historia del arte son instrumentos tan imprescindibles como insuficientes para responder a una sola de las elementales interrogaciones abiertas por Aristóteles, cada ingrediente técnico o erudito ha de ser introducido en el momento realmente útil y desplegado en términos que sólo progresivamente adquieren complejidad.
[Publicado el 21/11/2007 a las 11:53]
Disculpe mi incursión, mi cita a Borges no fue inocente, también dispongo de un diccionario filosófico para ubicarme en los contextos. Previamente hice mi estudio de Platón y Aristóteles para luego coincidir agradecida a la capacidad de síntesis de Borges. Tengo la percepción a través de mi limitada experiencia, que los diálogos los establecemos los humanos: con nosotros mismos y con otros humanos y también con otros frutos del conocimiento humano, con la naturaleza, con otras artes, con la filosofía,…. El(los) lenguaje(s) es(son) una herramienta fundamental, imprescindible, grandes creaciones colectivas de la humanidad que entre otras cosas posibilitan ese diálogo, ya que el conocimiento está continuamente actualizándose, discutiendo desde diferentes frentes. En el fondo estaba pensando más en la filosofía de lo “compartible y discutible” que en las restricciones de lenguaje, pero igual me pregunto ¿una filosofía más accesible con qué lenguaje?.
Disculpe además mi atrevimiento.
Comentado por: Mercedes Beroiz el 22/11/2007 a las 08:06
A lenz.
Le supongo a usted 'bajo el yugo filosófico germano' con esa idea propia de Heidegger. Pero, p.e., ¿por qué no menciona el latín?
El español, y el mismo español llano, es un idioma lleno de términos usuales que provienen de la filosofía, palabras que son conceptos filosóficos.
Simplemente, le remito a Gustavo Bueno (filósofo sistemático radical donde los haya) y lo que explica sobre este asunto en vídeos, artículos y libros. Si no la conoce, entre en la página de su fundación (Gustavo Bueno). Saludos.
Comentado por: (em)prendedor de coches el 21/11/2007 a las 22:38
Yo me pregunto si todas las lenguas son igualmente válidas para hacer filosofía. Y si sólo es posible hacer filosofía profunda en griego y alemán (y francés, acaso).
¿Es el español una lengua apta para el ejercicio filosófico?
Comentado por: lenz el 21/11/2007 a las 19:59
Desplazado desde muy joven a París, Víctor Gómez Pin estudió en la Sorbona, donde obtuvo el grado de Doctor de Estado con una tesis sobre el orden aristotélico (publicada en París por Anthropos y ulteriormente traducida al español por Ariel bajo el título El orden aristotélico). Tras años de docencia en Dijon y París, obtuvo una cátedra en la Universidad del País Vasco con una investigación sobre los aspectos filosóficos del cálculo diferencial. Actualmente es catedrático de la U. A. B., donde enseña Gnoseología e introducción al Pensamiento Matemático. Es coordinador del Congreso Internacional de Ontología, cuyas últimas ediciones se han celebrado bajo el patrocinio de la UNESCO. Es asimismo vicepresidente de la Sociedad Ibérica de Filosofía Griega. Es autor de una veintena de obras y ha obtenido el Premio Anagrama de Ensayo en 1989 por su libro Filosofía, el saber del esclavo y el Premio Espasa de Ensayo en 2006 por su libro Entre lobos y autómatas. Entre sus obras destacan también El drama de la ciudad ideal, Límites de la conciencia, El infinito, Descartes, la exigencia filosófica, La dignidad y La tentación pitagórica. Actualmente es profesor en la Venice Internacional University.
16/5/2008 21:06
Publicado por: alicedd
15/5/2008 18:01
Publicado por: maleas
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Hoy,trece de mayo, a las 22:30,...
Publicado por: kdhf
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Publicado por: Imanol Gómez Martín
13/5/2008 17:56
Pues, efectivamente, no todos...
Publicado por: ossa
13/5/2008 00:31
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12/5/2008 19:02
COMO QUE ESTA MEDIO CABIS BAJO
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12/5/2008 15:26
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09/5/2008 09:47
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