El blog literario latinoamericano
Editado por La Oficina del Autor
viernes, 21 de noviembre de 2008
El lenguaje del filósofo
Los filósofos suelen a veces decir que los textos fundamentales de la historia de la filosofía son para ellos el análogo de lo que el laboratorio es para el científico. Aunque esto es desde luego exagerado, no hay duda de que en tales textos se fraguan las interrogaciones filosóficas elementales. Cuando las mismas son vivificadas por los elementos de información que aporta la ciencia contemporánea y por las interrogaciones de los grandes artistas de nuestro tiempo, entonces... la reflexión filosófica acerca al ser humano simplemente a lo que Aristóteles definía como su condición, a saber: la de un animal que busca satisfacción en el saber.
Pero ha de insistirse en que la complejidad técnica no puede aparecer desde el origen, y menos aun cabe empezar con esos guiños que se hacen mutuamente los eruditos. El filósofo arranca hablando en términos profundamente cargados de sentido y lo hace combinándolos de manera simplemente razonable, es decir, evitando en lo posible la niebla conceptual y la interferencia de sentidos. Y aunque toda la historia de la ciencia y toda la carga de espiritualidad concentrada en la historia del arte son instrumentos tan imprescindibles como insuficientes para responder a una sola de las elementales interrogaciones abiertas por Aristóteles, cada ingrediente técnico o erudito ha de ser introducido en el momento realmente útil y desplegado en términos que sólo progresivamente adquieren complejidad.
[Publicado el 21/11/2007 a las 11:53]
Disculpe mi incursión, mi cita a Borges no fue inocente, también dispongo de un diccionario filosófico para ubicarme en los contextos. Previamente hice mi estudio de Platón y Aristóteles para luego coincidir agradecida a la capacidad de síntesis de Borges. Tengo la percepción a través de mi limitada experiencia, que los diálogos los establecemos los humanos: con nosotros mismos y con otros humanos y también con otros frutos del conocimiento humano, con la naturaleza, con otras artes, con la filosofía,…. El(los) lenguaje(s) es(son) una herramienta fundamental, imprescindible, grandes creaciones colectivas de la humanidad que entre otras cosas posibilitan ese diálogo, ya que el conocimiento está continuamente actualizándose, discutiendo desde diferentes frentes. En el fondo estaba pensando más en la filosofía de lo “compartible y discutible” que en las restricciones de lenguaje, pero igual me pregunto ¿una filosofía más accesible con qué lenguaje?.
Disculpe además mi atrevimiento.
Comentado por: Mercedes Beroiz el 22/11/2007 a las 08:06
A lenz.
Le supongo a usted 'bajo el yugo filosófico germano' con esa idea propia de Heidegger. Pero, p.e., ¿por qué no menciona el latín?
El español, y el mismo español llano, es un idioma lleno de términos usuales que provienen de la filosofía, palabras que son conceptos filosóficos.
Simplemente, le remito a Gustavo Bueno (filósofo sistemático radical donde los haya) y lo que explica sobre este asunto en vídeos, artículos y libros. Si no la conoce, entre en la página de su fundación (Gustavo Bueno). Saludos.
Comentado por: (em)prendedor de coches el 21/11/2007 a las 22:38
Yo me pregunto si todas las lenguas son igualmente válidas para hacer filosofía. Y si sólo es posible hacer filosofía profunda en griego y alemán (y francés, acaso).
¿Es el español una lengua apta para el ejercicio filosófico?
Comentado por: lenz el 21/11/2007 a las 19:59
Sintiéndose próximo más bien a ciudades que a países, Demetrio Pin ha tenido estrecho lazo personal y profesional con Paris, Barcelona, Ronda (ciudad de la que se considera hijo adoptivo), San Sebastián y Venecia. De llevarse a término su proyectada participación en un proyecto interdisciplinar, incluirá en esta lista una gran ciudad portuaria en los confines de Rusia.
Vinculado durante muchos años con la filosofía (que ha enseñado en diferentes universidades europeas) y en consecuencia confrontado a la cuestión de la verdad, Demetrio Pin apunta en estas páginas más bien a desenmascarar los expedientes mediante los cuales la mentira se infiltra en cuerpos, construcciones del espíritu, y sistemas de valores, hasta convertirse en el auténtico lubrificante de la máquina social de los humanos. En contrapunto, tomando como peldaño páginas de Marcel Proust, Melville y otros grandes del verbo, explora la vieja conjetura de que los hombres sólo quedan redimidos cuando esa misma palabra que han repudiado impregna sus vidas hasta reducirlas a materia de un relato.
20/11/2008 20:02
Publicado por: Pasaje a la India
20/11/2008 16:16
Publicado por: aas
19/11/2008 19:52
Publicado por: kahsd
18/11/2008 13:48
Publicado por: Baldung
17/11/2008 23:15
...Y si alguien no tiene espada,...
Publicado por: trybal
17/11/2008 19:55
Y ya puestos os invito a entrar...
Publicado por: Dasein
17/11/2008 19:53
Publicado por: Dasein
15/11/2008 19:38
Publicado por: maleas
15/11/2008 18:30
Me parece que solamente el que...
Publicado por: concepción julia
15/11/2008 10:23
Publicado por: desde aquí
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