PRISA utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de analítica. Al continuar con tu navegación entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Cerrar

El Boomeran(g)

El blog literario latinoamericano

sábado, 15 de agosto de 2020

 Víctor Gómez Pin

La causa de la naturaleza y la causa del animal de razón (II): la naturaleza se deja desvelar pero no violar

La secuencia misma de las civilizaciones es signo de haber alcanzado ese singular y difícil equilibrio al que me refería en la columna anterior: mantener un ámbito privilegiado para el hombre, sin herir el entorno natural que sirve de soporte. Toda civilización es la expresión emblemática de esa capacidad humana de conocer lo que la naturaleza permite, y transformarla en consecuencia. Pues si se intenta ir más allá, la naturaleza pone al osado en su sitio. De sentirse violentada, o simplemente ignorada, la naturaleza se rebela, haciendo inviable la persistencia misma del ser que la agrede.

Nuestra relación con la naturaleza tiene necesariamente un aspecto conflictivo, del que solo con inteligencia podemos salir bien parados. La naturaleza responde a una necesidad implacable que no permite milagros: se deja desvelar, por la ciencia, pero nunca someter ni violar, pues lo único que la técnica del hombre puede hacer es explotar sus posibilidades internas de transformación.

La inteligencia en su relación con la naturaleza compensa en el ser humano lo frágil de su animalidad. Por ello, que el hombre haya cruzado la frontera de lo que la naturaleza está dispuesta a tolerar, es la prueba mayor de una suerte de común ceguera. Prudente era al respecto la advertencia de Horacio a todos aquellos que quisieran ignorar su propio fondo: "Expulsa la naturaleza con una furca, retornará siempre".

Este retorno no deseado adoptará formas catastróficas que harán inviable lo que ha de ser objetivo final de nuestra acción: la causa del ser humano. Por ello indicaba que la idea misma de civilización supone un equilibrio respecto a la naturaleza.

Pues bien:
Cabe decir que hay abuso del entorno natural cuando su explotación es estéril (o hasta perjudicial) para la causa final del hombre, que pasa por la forja de un entorno que garantice no ya su subsistencia sino su dignidad y la fertilidad de sus facultades como animal racional. Extraer de la naturaleza lo más beneficioso para el género humano sin agredirla, y ni siquiera forzarla. Actualizar simplemente aquellas de sus potencialidades que nos convienen, intentando paliar los efectos de aquellas otras que nos son perjudiciales.

[Publicado el 13/3/2020 a las 09:10]

Compartir:

Comentarios (0)

No hay comentarios

Deja un comentario




Tu correo electrónico:


Escribe los caracteres de la imagen (para evitar SPAM):

Comentario:


Foto autor

Biografía

Victor Gómez Pin se trasladó muy joven a París, iniciando en la Sorbona  estudios de Filosofía hasta el grado de  Doctor de Estado, con una tesis sobre el orden aristotélico.  Tras años de docencia en la universidad  de Dijon,  la Universidad del País Vasco (UPV- EHU) le  confió la cátedra de Filosofía.  Desde 1993 es Catedrático de la Universitat Autònoma de Barcelona ( UAB), actualmente con estatuto de Emérito. Autor de más de treinta  libros y multiplicidad de artículos, intenta desde hace largos años replantear los viejos problemas ontológicos de los pensadores griegos a la luz del pensamiento actual, interrogándose en concreto  sobre las implicaciones que para el concepto heredado de naturaleza tienen ciertas disciplinas científicas contemporáneas. Esta preocupación le llevó a promover la creación del International Ontology Congress, en cuyo comité científico figuran, junto a filósofos, eminentes científicos y cuyas ediciones bienales han venido realizándose, desde hace un cuarto de siglo, bajo el Patrocinio de la UNESCO.

Ha sido Visiting Professor, investigador  y conferenciante en diferentes universidades, entre otras la Venice International University, la Universidad Federal de Rio de Janeiro, la ENS de París, la Université Paris-Diderot, el Queen's College de la CUNY o la Universidad de Santiago. Ha recibido los premios Anagrama y Espasa de Ensayo  y  en 2009 el "Premio Internazionale Per Venezia" del Istituto Veneto di Scienze, Lettere ed Arti. Es miembro numerario de Jakiunde (Academia  de  las Ciencias, de las Artes y de las Letras). En junio de 2015 fue investido Doctor Honoris Causa por la Universidad del País Vasco.

Bibliografía

  
 
 
 
 
 

Enlaces

Información sobre el Congreso Internacional de Ontología.

Página diseñada por El Boomeran(g) | © 2020 | Fundación Formentor | Barceló Torre de Madrid. Plaza de España, 18 28008 Madrid (España) | | Aviso Legal | RSS

Página desarrollada por Tres Tristes Tigres